AAM Yecla

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19 febrero, 2020 Escrito por diapason

Vivimos en una sociedad en la que pensamos que cuanto más ocupados y activos estén nuestros hijos, mejor será para ellos, queremos formarles para el futuro, su futuro, olvidándonos muchas veces de que son niños, que tienen la necesidad de jugar, de investigar, ser curiosos con lo que les rodea, dibujar, pintar, correr, cantar…

Desde que me dedico a la docencia como profesora de flauta travesera, y ya va para muchos años, he visto niños de 8 años con la flauta a los que no les ha hecho falta ninguna motivación para estudiar un instrumento, niños que ahora son grandes flautistas, independientemente de si se han dedicado a ello de forma profesional o no, sin embargo, también he visto a muchos niños que lloraban antes de entrar en clase, porque ellos no querían tocar la flauta, ni la flauta ni ningún otro instrumento, porque no les gustaba la música y porque aparte supongo, nadie les había explicado a sus familias, los beneficios que tiene para el cerebro de un niño y para su futuro, estudiar música, beneficios que más adelante veremos.

Debido a este malestar que yo veía en algunos de mis pequeños alumnos, yo siempre me dije que si tenía hijos, nunca les iba a obligar a estudiar música, no quería ver a mis hijos frente a un instrumento con el reloj en la muñeca deseando que terminara la clase para irse a jugar, no quería obligarles a hacer algo que ellos no quisieran por el único motivo de que tanto su padre como yo, nos dedicamos a esto. Y ahora os confieso que, mis hijos estudian música, sí, habéis leído bien, pero seamos sinceros, no lo hacen por tradición familiar, ni por querer conseguir a través de ellos la realización de algo que yo no conseguí, como por ejemplo tocar el saxofón, no, lo hacen porque todos los niños deberían estudiar música, para beneficiarse de todo lo que la música les puede aportar, para ser más felices y mejores personas.

Hablemos ahora de todos estos beneficios y veamos la importancia que tiene la música como ayuda para el crecimiento intelectual:

– Aumento de la memoria, la atención y la concentración: un niño que atiende a una melodía y que aprende la letra de las canciones mientras se divierte, es un niño que aprende a recordar y a memorizar.

– Mejora de la fluidez de expresión: la expresión tanto oral como corporal, se desarrolla al cantar y al bailar. Si el baile aporta capacidad de expresarse con el cuerpo, tocar un instrumento añade una nueva forma de comunicación para el niño.

– Mayor facilidad para la resolución de problemas: el razonamiento del niño aumenta para encontrar soluciones más complejas a problemas matemáticos y de lógica, gracias, entre otras cosas, a la percepción de patrones rítmicos.

– Estimulación de la imaginación y de la creatividad: el reconocimiento de patrones rítmicos en una melodía actúa sobre la región creativa y motivadora del cerebro, impulsando directamente al niño a desarrollar su imaginación.

– Enriquecimiento del intelecto: los recuerdos relacionados con la música, provocan en el niño un mayor desarrollo intelectual. En muchas ocasiones, la creación de memorias, está relacionada con canciones.

– Aumento de la sociabilidad: cuando un niño estudia música, tiene la oportunidad de interactuar con otros niños y adultos. Es así como tienen más ocasiones para desarrollarse en sociedad.

– Mayor control de los estados de ánimo: la música siempre nos evoca emociones, pero no solamente a los niños, a todos en general. Puede relajarnos o activarnos, o incluso ponernos alegres en un momento triste o de estrés.

– Implantación de rutinas: asociando actividades a una música concreta, el niño se habituará a realizarlas cuando escuche de nuevo esa melodía, haciendo que también se vuelva más disciplinado.

– Aumento de la autoestima: conseguir tocar una melodía con un instrumento aporta amor propio mediante una acción divertida y entretenida.

– Mejora de la salud: la música, por si alguno de vosotros todavía no está convencido, tiene el efecto de aliviar el dolor y fortalecer el sistema inmunológico, ayuda a coordinar la respiración y los latidos del corazón, por lo que consigue calmar y relajar.

Como conclusión os diré que la música es un refuerzo positivo y muy poderoso, pero no sólo para los niños, en realidad lo es para todos nosotros. Debemos rodearnos y rodear a nuestros pequeños de más música, acercarles a ella, restringirles el uso de la tecnología a tan temprana edad y a cambio darles la oportunidad de estudiar un instrumento, os aseguro que os cambiará la vida a todos.

                                                                                                              Eva Belda Castillo.

Cuando José Miguel “el Lupi” me propuso que escribiese algo sobre la Escuela de Música, inconsciente de mí, le dije que sí, pues me hacía ilusión. No sabía en qué jardín me metía; ahora no sé muy bien cómo plasmarlo, aunque palabra a palabra algo saldrá.

Parece que fue ayer cuando mi hijo Carlos comenzó con la Escuela en las escaleras del Ayuntamiento y yo me hice miembro de la Asociación de Amigos de la Música. Pero han pasado veinticuatro años… ¡ahí es nada! Por aquellos entonces se fusionó la Escuela Municipal de Música y la Banda. La unión no solo fue un acierto, sino que ha supuesto un fenómeno cultural de primer orden para Yecla. Se pasó de un puñado de alumnos, casi todos de la banda, a las más de novecientas cincuenta solicitudes que tiene actualmente.

En estos veinticuatro años, he vivido momentos entrañables y emotivos.  Recuerdo con mucho agrado cuando la Banda Juvenil hacía actuaciones en los colegios. Otro momento que recuerdo con claridad fue cuando mi hijo salió en la Banda y la ilusión que nos hizo a todos, especialmente a mi padre, pues le encantaba oírlo tocar el clarinete. No se puede expresar con palabras la emoción que se siente cuando ves venir la banda a recogerlo y el director lo coloca en el lugar que le corresponde.

Pasado el tiempo, dejé de ser espectadora y empecé en solfeo con mi amiga Conchi, que conseguía que algo tan árido como el solfeo nos gustara… Recuerdo cuántas veces nos decía: “si sois buenos sin estudiar, imaginaos si estudiarais”. Fue ella la que me animó a cantar.

Seguidamente continué en percusión con Toni. ¡Qué paciencia por su parte!Y, claro, llegaban las audiciones y el miedo escénico con ellas… Desaparecían las notas, los tiempos de espera no se sabía para qué estaban… Ya estaba el follón liado, y él siempre me decía: “uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, yo me calmaré, todos los veréis”. Toni se fue y llegó José Luis, siempre sonriente con la misma paciencia y buen hacer. Creo que lo llevan de serie.

Con la percusión llegó el entrar en la Banda Iniciación, después la Juvenil,dirigidas de forma magistral por Ángel. Fue bonito y enriquecedor tocar en grupo ya que se requiere concentración, partitura, director… Qué envidia me sigue dando verlos tocar.

Empecé la asignatura de canto con José Manuel, a quien he visto crecer. Yo lo he admirado a él como percusionista,“mi timbalero preferido”, y él no se perdía una exposición mía.

Por último, el coro hace que nos lo pasemos bien y que aprendamos. José Antonio, su paciente director, hace que el coro cada vez sea mejor. Se va notandodía a día el buen hacer, el esfuerzo,el trabajo y el entusiasmo que le pone. Sin dudarlo, lo mejor del coro, su mascota “la Marisa”.

En mi opinión, ha sido todo un acierto que haya seguido siendo Escuela de Música y no conservatorio, ya que así puede admitir alumnos de todas las edades, tanto por el gusto de aprender como para una preparación profesional. Dicho esto, gran parte del éxito de la Escuela se debe a la calidad de sus profesionales y al profundo respeto que muestran hacia sus alumnos.

Uno recuerda con aprecio a sus maestros brillantes y con gratitud a aquellos que tocaron nuestros sentimientos.

Por último, quiero agradecer a José Miguel “el Lupi” no solo que me haya metido es este berenjenal, sino también su labor en la sombra dentro de la Escuela.

Mercedes García.

Jazz por Pablo Casal Group compuesto por Pablo González Casal, piano; Mateo Albelda Soriano, batería y Pablo Pérez Soriano, saxo.

Yecla, 10 de febrero de 2020

Este próximo sábado 15 de febrero de 2020, se realizará el cuarto concierto incluido en la programación del XVIII Ciclo “Aula de Conciertos” organizado por la Escuela de Música de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Yecla.

En esta decimoctava edición cuenta con el patrocinio de Dúo-Graph, Familia Castaño, Arty-Graph, Iberpiano, Juan Palao Peña, Autobuses Pelotón, Daemon 4, YeclaGrafic, Davó y Visual Rotulación. Y como en otras ediciones anteriores también cuenta con la colaboración de los medios de comunicación locales: Onda Regional de Murcia, elperiodicodeyecla.com, Teleyecla, Onda Cero Yecla, Cope Yecla y Siete Días Yecla.

Este cuarto concierto del Ciclo se realizará en la Sala de Audiciones de la Escuela de Música a las 19:30 Horas, y será consistirá en un concierto de jazz interpretado por Pablo Casal Group, formación integrada por Pablo González Casal, piano; Mateo Albelda Soriano, batería y Pablo Pérez Soriano, saxo.

Pablo Casal Group es un atípico trío que desarrolla un repertorio propio en el que se mezcla el blues, el jazz, melodías rescatadas de la música tradicional y atmósferas minimalistas. De difícil catalogación, su discurso musical se centra en el desarrollo melódico – rítmico que le imprime a sus temas un marcado carácter visual, cinematográfico.

Influencias musicales como Liro Rantala, Avishaí Cohen o Keith Jarret cimientan las bases de este creativo grupo que ha actuado en espacios como la Fundación SGAE, el 16 Toneladas, el Loco Club o el Festival de Artes Escénicas Tercera Setmana de Valencia, el Palau Altea, el Auditorio Infanta Leonor y el Liceo Taoro en Tenerife.

“Viaje a Apoapsis”, el primer CD de estudio de este grupo, ha sido elegido como mejor disco de la Comunidad Valenciana en 2016 por Redacción Atómica y La Gramola de Keith. Ahora presentan su nuevo EP “Infinita entropía”, un trabajo que habla de lo efímero, de lo constante, de lo perpetuo y lo inevitable, de lo logrado en el camino, de la importancia de todo y lo insignificante a la vez

La entrada al concierto es libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.

Cartel del Concierto

Fuente: revistadiapason.com, 5 febrero, 2020 Escrito por diapason

Hola, estimados amigos y lectores:

Soy una de tantas alumnas que forman parte de la Escuela de Música. Afortunadamente, para mí es un privilegio pertenecer a esta Escuela con gran prestigio y cada vez más conocida a nivel nacional, con un gran profesorado y colaboradores tanto humanos como profesionales.

Comenzaré dando unas pinceladas sobre mi vida. Desde muy pequeña me llamó mucho la atención la música. Me gustaba muchísimo cantar, también bailar e interpretar.

Mis comienzos en los estudios de música fueron en el colegio Méndez Núñez. La asignatura de música en aquellos tiempos era bastante limitada, donde el maestro Pedro Rubio, gran músico profesional, se esforzaba por introducir a los alumnos en esta materia. Comencé dando un poquito de solfeo y flauta – por cierto: reconozco que es un magnífico instrumento musical, pero conmigo no encajaba, porque me ponía muy nerviosa, dándome ganas de estamparla contra la pared -. Cuando el maestro decía que teníamos que hacer una obra de teatro se me abrían los ojos como platos. ¡Eso, eso sí me gustaba!

Más tarde se construyó un nuevo colegio, Giner de los Ríos. Decidí trasladarme a él y formé nuevas amistados con un estupendo grupo de compañeras de curso. En la asignatura de música en este centro, impartida por Antonio Galvañ, vi los cielos abiertos. Estudiábamos solfeo y flauta, pero con una particularidad:un nuevo apartado para el desarrollo de la creatividad de los alumnos. Nuestro grupo de compañeras y amigas pronto comenzó a idear y crear obras de teatro escritas y dirigidas por nosotras, sacando de nuestra imaginación todo lo que se nos ocurría. A la vez formábamos coreografías de canciones de cantantes que en ese momento nos llamaban la atención. Exponíamos los trabajos cada trimestre y al terminar el curso lo presentábamos en la fiesta de final de curso.

Cuando salí de E.G.B. pasé al mundo laboral y, a la vez, estudiaba una formación profesional de la rama sanitaria, sacando auxiliar de farmacia en el instituto Ingeniero de la Cierva (Murcia) y después en el instituto José Luis Castillo Puche el título de auxiliar de enfermería, especializándome más tarde en pediatría.

En el período de mi adolescencia tuve una ligera inclinación hacia el mundo del deporte, jugando unos años en un equipo de baloncesto y haciendo algo de atletismo. Por cierto: quedé en primer lugar en una media maratón ganando una pequeña copa.

Más tarde formé mi familia, pero en este tiempo solamente me limitaba a escuchar y tararear las canciones que me gustaban. Cuando trabajaba en una clínica privada de rehabilitación, me hicieron una reducción de jornada. Por otro lado, mis hijos iban creciendo, sintiéndome cada vez más independiente y con más tiempo libre. Un mediodía las noticias de Yeclame enteré de que en la Escuela de Música iban a impartir la asignatura de canto. No dudé en informarme ese mismo día y, a la vez, me apunté con la grandísima suerte de quedar admitida. Entonces comencé a estudiar solfeo y canto, y al siguiente año me incorporé también al coro.

El primer día que asistí a clase de solfeo con la profesora Anto López tuve la sorpresa de que éramos tres adultos y los demás todos niños de entre ocho y nueve años. ¡Madre mía! ¡Soy yo la mayor de todos, incluidos los adultos! ¡Soy la madre de todos!Así, decidí sacar el espíritu de niña y ponerme a su altura en algunos aspectos. También confieso que tuve que ponerme las pilas, porque no recordaba absolutamente nada de solfeo.

Por otro lado, en la clase de canto, el profesor José Antonio Cecilia comenzó enseñándome cómo se debe respirar a la hora de entonar las canciones y, más tarde, una serie de matices que hay que dar en las canciones. Tengo que reconocer que cantar es mi pasión; siempre que podido lo he hecho en algunas fiestas, bodas, etc.

Actualmente formo parte del coro de la Escuela de Música el cual es también dirigido por José Antonio Cecilia. Tengo la suerte de estar con un magnífico grupo de compañeros, porque aprendemos mucho y a la vez nos divertimos. Además, también canto en el pequeño coro de la Iglesia de San José, dirigido por Robert Abad y formado por un grupo de compañeras cuyo único fin es hacer más solemnes las misas de los niños. Llevamos muchísimos años alegrando dichas misas y también participamos en misas de bodas, confirmaciones, comuniones y bautizos siempre que solicitan nuestra presencia.

Colaboro en el grupo de teatro “Arcabuceros de Vinaroz”, dirigido por Pedro Herrero, siempre con fines benéficos.

Al inicio del curso 2018/19 le propuse al profesor José Antonio Cecilia presentarme a los exámenes de la RockSchool, que tendría lugar en julio de 2019. Preparamos los temas y cuando llegó el día, ahí estaba yo esperando a que llegara mi turno. De pronto me vi frente al examinador hablando en inglés y yo no entendía nada, pero el músico y profesor Juan Saurín me traducía. Comencé primero cantando en inglés con absoluta seguridad, dominando perfectamente las canciones. Más tarde el examinador me hizo una serie de preguntasy yo no entendía nada, pero Juan Saurín me hablaba lo justo diciendo que no podía ayudarme en nada. ¡En este momento sí me sentía como un manojo de nervios! Al salir me llamó Juan Saurín y me dijo: “tranquila, que lo has hecho muy bien”. Unos días más tarde me enteré de que había aprobado con buena nota.

Ahora, en este nuevo curso 2019/20, sigo con las mismas asignaturas más una nueva: voy a aprender a tocar el ukelele con el profesor Francisco Ortuño.

Reconozco que la música ha formado siempre parte de mi vida, pero ahora más que nunca. Me siento muy orgullosa de pertenecer a este Escuela, donde tenemos el privilegio de contar con una magnífica banda de música que es reconocida a nivel mundial por ser una de las mejores, dirigida por el músico, profesor y director Ángel Hernández.

La música, un mundo que me traslada a los sueños donde dejo volar la imaginación sintiendo y viviendo como si de una película se tratara, inundando de magia y alegría todo mi ser.

Gracias, gracias, gracias.

P. D. Agradezco a José Miguel Ibáñez Laxque haya pensado en mí para poder realizar este artículo y poder expresar una parte de mis sentimientos. Gracias.

Mª Carmen Martínez Puche,

Alumna de la Escuela de Música de la AAMY

Yecla, 4 de febrero de 2020

Este próximo sábado 8 de febrero de 2020, se realizará el tercer concierto incluido en la programación del XVIII Ciclo “Aula de Conciertos” organizado por la Escuela de Música de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Yecla.

En esta decimoctava edición cuenta con el patrocinio de Dúo-Graph, Familia Castaño, Arty-Graph, Iberpiano, Juan Palao Peña, Autobuses Pelotón, Daemon 4, YeclaGrafic, Davó y Visual Rotulación.

Y como en otras ediciones anteriores también cuenta con la colaboración de los medios de comunicación locales: Onda Regional de Murcia, elperiodicodeyecla.com, Teleyecla, Onda Cero Yecla, Cope Yecla y Siete Días Yecla.

Este tercer concierto del Ciclo se realizará en la Sala de Audiciones de la Escuela de Música a las 19:30 Horas, y será interpretado por la formación Agua pa’l canario un dúo formado por David Soriano Villascusa (guitarra y voz) y Víctor Ortuño (percusión).

Juntos, versionan canciones de grandes artistas de la música en español tanto actual como de otras épocas, desde Rubén Blades hasta El Kanka, aportándoles siempre su toque personal.

Desde su origen en 2017, Agua pa’l canario ha actuado en varios eventos privados, pero ésta será la primera vez que actúen en público, por lo que es una ocasión realmente especial para ellos.

La entrada al concierto es libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.

Cartel del Concierto

Fuente: 30 enero, 2020 Escrito por diapason

El 30 de noviembre de 2019, la Confederación Española de Sociedades Musicales llevaba a cabo, en los locales de la Escuela de Música de Yecla, su XXVI Asamblea General Ordinaria, junto a la colaboración de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y las Concejalías de Cultura, Turismo y Mujer del Excmo. Ayuntamiento de Yecla.

La XXVI Asamblea General Ordinaria de la CESM se desarrolló con normalidad, con la presencia de Presidentes y directivos de diferentes Federaciones de Bandas de Música de nuestro país. Y tras ella, se celebró el Encuentro de Mujeres Músicos.

Patricia Soriano Vidal, como Concejal de Política Social, Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Yecla, abrió el segundo bloque y posteriormente se llevaron a cabo dos mesas redondas, una titulada Gobernanza y otra titulada Batutas en Femenino.

En este caso, nos centramos en la segunda, con Rita Mínguez García (Vocal de la Junta de Gobierno de la CESM y Directiva de FRSM de la Comunidad de Madrid) como moderadora de la misma, junto a las ponentes: Raquel Sánchez-Pardo Ramiro (Directora de Castilla La Mancha), Mercedes Femenía Simó (Directora de la Comunidad Valenciana), Silvia Olivero Anarte (Directora de Andalucía) y Pilar Vizcaíno Balsera (Directora de Extremadura).

Desde la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y mediante esta revista digital, hablamos con las cuatro ponentes y directoras de la mesa titulada “Batutas en femenino”. Iremos conversamos con ellas poco a poco, para conocer sus punto de vista sobre la normalización y el papel de la mujer en la Música.

En esta ocasión, nos marchamos a Castilla La Mancha para hablar con Raquel Sánchez Pardo. Esto es lo que nos ha contado:

P.- Comencemos por el principio… ¿cómo fueron tus inicios musicales y qué te llevó a tomar el camino de la dirección?

R.- Como la mayoría de los músicos profesionales, los inicios musicales fueron aún de niña (estudiando piano, solfeo, coro, la guitarra en el colegio y la parroquia…), pero la dirección musical fue la consecuencia de mi especial interés por el Canto Coral al tiempo que asumía el papel de profesora de Coro. Vi necesario formarme en Dirección Coral, y así lo hice, pasando de cursos de dirección coral a cursos de dirección musical.

P.- ¿Qué profesores y directores han marcado tu formación y qué consejos recuerdas con especial cariño?

R.- Me impresionó para toda mi vida como profesor de Dirección Coral Martín Smith, pero es al maestro Enrique García Asensio a quien recuerdo cada día que levanto los brazos: “Lo que suena distinto, se dirige distinto”.

P.- Si no me equivoco, desempeñas tu labor profesional en Guadalajara, ¿qué nos puedes contar de tu día a día y de los proyectos en los que estás inmersa o se avecinan en este año 2020?

R.- Si, dirijo la Banda de Música de Brihuega en Guadalajara, la banda de música más antigua de la provincia (Ha cumplido 150 años), y el proyecto más importante cada año, es mantener la actividad que define a la Banda de Música de Brihuega, la que constituye su identidad, con la máxima calidad y esfuerzo.

P.- Hace unos meses visitaste Yecla, ¿cómo valorarías la mesa “Batutas en femenino” y la experiencia vivida?

R.- Estar conectado en el sector es importantísimo, conocer otras experiencias y como se superan, y estar al día de las dificultades y logros… Conocer a otras directoras y de tanta calidad, es esperanzador.

Sin duda estoy agradecida por la oportunidad.

P.- ¿Qué puntos e ideas destacarías de tu intervención en ella?

R.- ESFUERZO: es el secreto para desempeñar mi labor

FUERZA: cualquiera puede tener más fuerza que yo, sobre todo cualquier hombre, pero lo que necesitamos los directores es saber sacarla

INCONTINENCIA EMOCIONAL: cada persona es como es, como mujer directora, apoyo y pongo en valor, la libertad de expresar emociones y reclamo que por ello, no se nos tache de “muy sensibles”, como algo negativo. Ser sensible y emocionarse, no es un roll, es necesario en cualquier expresión artística, y considero que más aún, si tienes que motivarlo en otros, en tantos (músicos delante, público detrás).

P.- ¿Crees que está normalizada la situación de género en tu profesión? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

R.- Mi experiencia vivida me hace pensar que está normalizada, esa ha sido mi realidad, sin embargo, mi opinión, basándome en esa experiencia, es que cualquier persona que albergue actitud machista, tarde o temprano te faltará al respeto, igual que lo hará hacia otra mujer no directora, en otra situación. Son las personas individualmente las que discriminan por género, por tanto, lo que hay que evitar es que personas que discriminan a otras personas por su género, ocupen puestos en los que deban tomar decisiones que se puedan ver afectadas por esa mala actitud.

P.- A nivel general y desde tu punto de vista, ¿cómo describirías la situación actual de la música en tu comunidad y qué oportunidades se pueden encontrar en ella?

R.- Castilla La Mancha, es una comunidad muy extensa y no se vive la misma situación en cada provincia. Pero en Guadalajara se ha avanzado enormemente, hay que seguir trabajando y no dar ni un paso atrás.

P.- ¿Qué iniciativas propondrías para llevar a cabo y mejorar así en el futuro?

R.- Lo más importante que yo promovería es precisamente poner por encima de cualquier institución a las Sociedades Musicales. Hoy por hoy, son las que mantienen vivos proyectos a largo plazo y lo hacen poniendo esfuerzo e interés personal, que son la inversión que más quiere proteger el que la hace.

P.- Como directora, ¿cómo describirías tu forma de trabajar y qué factores influyen y consideras imprescindibles a la hora de programar?

R.- Para mí es muy importante valorar las condiciones de la agrupación que diriges y buscar los aspectos o pequeños detalles que de verdad pueden corregir y mejorar, y que aumentan la calidad.

Yo tengo muy en cuenta la tradición de la Banda de Brihuega y desde la Escuela de Música de la Banda nos preocupamos por que los nuevos músicos estén preparados para afrontar el repertorio que la mantienen, pero programo cada temporada al menos dos repertorios innovadores que estimulen a los músicos y sorprendan al público, incluso en la puesta en escena, para mantener su atención a la Banda, y que no se convierta en un elemento trasnochado de la sociedad.

                                                       

P.- Nos gustaría descubrir recomendaciones musicales interesantes. Si te pregunto por gustos musicales, ¿qué obras y compositores son referentes para ti? ¿Por qué?

R.- Es de agradecer esta pregunta, que permite destacar los maravillosos compositores de banda que tenemos en España y que debemos fomentar como debemos fomentar nuestra propia cultura (Óscar Navarro, Ferrer Ferrán…), pero también destacar a otros, que están favoreciendo que el mundo de la Banda se mantenga, actualice y cobre interés en todo el planeta (Jacob de Hann, Johan de Meij…)

Ahora bien, cualquier buena música bien versionada para banda, puede funcionar muy bien y hoy en día resultan tan favorablemente, como las versiones para banda que se hicieron en su tiempo de las zarzuelas,

P.- Por último y antes de despedirnos, ¿te gustaría añadir algo más?

R.- Quisiera felicitar a la Confederación, a las Federaciones y las Juntas Directivas de cada Banda.

Son gente comprometida y su actividad es muy necesaria.

AGRADECIDA por contar conmigo, quedo a disposición.

Un poco más sobre Raquel Sánchez Pardo:

Profesora de Solfeo, Teoría de la Música, Transposición y Acompañamiento, por el Conservatorio Profesional de Música de Amaniel (Madrid).

Formación Adicional:

 Estudia Fagot con D. Héctor Gároz.

 2.012, Curso de Dirección Musical en la Fundación Celibidache de Rumanía, con motivo del centenario del nacimiento del gran Maestro.

 2.007 – 2.012, numerosos Cursos de Dirección Musical a cargo del maestro D.

Enrique García Asensio.

 2.006 y 2.007, Curso de Dirección Coral de la Universidad Carlos III de Madrid, a cargo de Dña. Nuria Fernández .

 2.005 – 2.012, Cursos de Canto como alumna de Dña. Lola Bosom.

 1.996 – 2.005, Curso de Dirección de Coro de Daroca (Zaragoza) a cargo del Profesor D. Martin Smith.

 Durante su infancia y juventud, formación complementaria en Guitarra Clásica y

Viola en escuelas de música de Madrid.

Experiencia Profesional: Como Directora 

 Actualmente, Directora de la Banda de Música de Brihuega, BMB (Guadalajara), labor que desempeña desde hace 11 años.

 Actualmente, Directora de la Banda Municipal de Arroyomolinos (Madrid).

 Directora del Coro Infantil y Coro Mixto, así como de la recientemente propuesta Agrupación Instrumental de la Escuela Municipal de Música Yebes- Valdeluz (Guadalajara), labor que desempeña desde hace 10 años.

 2.016, Directora de la Banda de la Federación Provincial de Bandas de Guadalajara, FEPROBAND, en diversas salas de Castilla la Mancha.

 Desde 2.008, Directora invitada, en distintas ocasiones en las bandas de Muggia (Italia), Le Coteaux (Francia), Jadraque (Guadalajara), entre otras.

 1.999 – 2.007, Directora del Coro Infantil, Coro de Adultos, Orquesta y Banda, de la Escuela Municipal de Música de Marchamalo (Guadalajara).

 1.996 – 2.007, Directora del Coro y Orquesta de la Academia “Ocarina” (Guadalajara y Alcalá de Henares-Madrid), centro homologado por Guildhall School of Music (Londres) y oficial para estudios de Grado Elemental, por la Delegación Provincial de Educación de Guadalajara.

 1.996 – 2.007, Directora del Coro y Orquesta de la Asociación Cultural ALFIL (Guadalajara).

Como Profesora y Directora Académica Musical

 Actualmente, Profesora de Lenguaje Musical, Música y Movimiento y Directora de la Escuela de Música de la BMB (Guadalajara), labor que desempeña desde hace 11 años.

 2.008 – Actualidad, Profesora de Lenguaje Musical, Música y Movimiento y

Directora, de la Escuela Municipal de Música Yebes-Valdeluz (Guadalajara).

 1.999 – 2.007, Profesora de Lenguaje Musical, Música y Movimiento y Directora, de la Escuela Municipal de Música de Marchamalo (Guadalajara).

 1.996 – 2.007, Profesora de Lenguaje Musical, Música y Movimiento y Directora, de la Escuela de Música “Ocarina” (Guadalajara y Alcalá de Henares-Madrid), centro homologado por Guildhall School of Music (Londres) y oficial para estudios de Grado Elemental, por la Delegación Provincial de Educación de Guadalajara.

Como Intérprete Instrumental

 Actualmente, Interprete de Fagot en la Banda de FEPROBAND de Guadalajara.

 2.007 y 2.008, Cantante de VokalArs.

 2.006 – 2.008, Cantante del Coro de la Universidad Carlos III de Madrid.

 1.993 – 1.997, Cantante del Coro de la Embajada Británica en Madrid.

 1.992 – 1.995, Violista de Orquestas Juveniles Intermezzo –Andantino.

Fotografías: Juan Carlos Viejo

Cecilia Ortuño, colaboradora AAM Yecla.

Fuente: Revista Diapasón 21 enero, 2020 Escrito por diapason

Jesús Rodríguez Azorín

Catedrático de Trompeta del Conservatorio Superior

de Música Rafael Orozco de Córdoba.

Encantado de colaborar de nuevo con la Revista Diapasón. En esta ocasión, he decidido comentar algunos aspectos relacionados con los estudios de música, tanto a nivel amateur como profesional, que puedan resultar interesantes para los alumnos de estas enseñanzas y para sus padres.

No es mi intención establecer ningún tipo de juicio sobre la manera en que los padres deben de encauzar los estudios de música de sus hijos. Solamente pretendo hacer alguna reflexión en voz alta sobre estas enseñanzas desde el punto de vista de quien también es padre y a la vez se dedica profesionalmente al mundo de la música.

Empezaremos por la edad más temprana en la que un niño o niña puede aproximarse a la música. Estamos hablado del periodo de tiempo que comprende desde los 3 hasta los 7 años, aproximadamente. Es lo que se conoce en las escuelas o academias de música como “Música y Movimiento” o “Iniciación Musical”.

En primer lugar, me gustaría decir que se puede ser un profesional de la música, o simplemente disfrutar de ésta de forma amateur, sin pasar por esta etapa. De hecho, el que les habla comenzó sus estudios musicales a edad de 9 años y creo haber llegado a tiempo de formarme para hacer de la música mi profesión. Digo esto para que los padres de niños que no han empezado a esa edad tan temprana no tengan la sensación de que su hijo ya llega tarde a estos estudios. ¡El director del conservatorio donde yo trabajo comenzó a estudiar música con 18 años!

Ahora bien. Una vez hecha esta puntualización, no cabe duda de que es en esta etapa cuando el niño absorbe como una esponja todo lo que significa el sentido del ritmo, de la entonación y de la coordinación del cuerpo para hacer música. Por supuesto que cuando un alumno ha realizado esta etapa, la iniciación en el instrumento musical tiene lugar de una manera mucho más fácil y natural. Además, la aproximación a la música se produce desde un punto de vista más lúdico y divertido para el menor al realizarse a través de actividades en grupo.

Por otra parte, no olvidemos todas las ventajas que puede aportar este tipo de actividad colectiva al comportamiento o a la socialización del niño: integración en el grupo, aceptación de las normas de convivencia, superación del sentido del ridículo y la timidez, etc.

La siguiente etapa en los estudios musicales suele producirse alrededor de los 8 años y en ella el niño comienza a practicar con el instrumento de su elección. Para poder elegir un instrumento, sería ideal que el alumno pudiera ver y escuchar antes varios de ellos con el fin de saber más exactamente el sonido que produce o el tipo de música que se puede hacer con él.

También hay que tener en cuenta que hay instrumentos más solitarios pero que pueden hacer melodía y acompañamiento a la vez por sí mismos (es el caso de la guitarra o el piano), mientras que los instrumentos sinfónicos (flauta, violín, trompeta, clarinete, trombón, etc.), necesitan de un grupo para interpretar música. Todo tiene sus pros y sus contras: unos pueden tocar cualquier música ellos solos, lo que les permite disfrutar de una forma completa de la interpretación, mientras que otros disfrutan del hecho de tocar en grupo y de la vida social de las agrupaciones musicales (bandas, orquestas, etc.).

Una cosa más sobre este tema. Tras un año solfeando con mi maestro D. José Ortuño en la Escuela de la AAM de Yecla cuando empecé a estudiar música, yo quería tocar el saxofón, pero en aquel momento solamente estaba libre la trompeta. Tras el disgusto inicial, comencé a estudiarla y con ella he seguido hasta ahora. Por supuesto,no la cambiaría por ningún otro instrumento. Quiero decir que, si te gusta la música, el instrumento a elegir puede no tener una importancia tan trascendental.

Cuando los chicos comienzan a tocar un instrumento es fundamental que el repertorio que vayan a tocar sea motivador. Tenemos que pensar que lo cómodo para ellos es jugar con la tablet o ver vídeos de YouTube y que competir con esto es difícil. La práctica con el instrumento es laboriosa, sobre todo al principio, y esto hace que algunos de ellos abandonen.

Un buen aliciente para esta etapa es la participación en actividades donde pueda tocarse en grupo, como audiciones o música de cámara, etc. Es muy estimulante el tocar junto a otros compañeros y disfrutar de la interpretación de conjunto. Por supuesto, la incorporación a una banda de música también es muy motivadora, aunque sería conveniente que el alumno tenga ya un cierto nivel.

A partir de aquí, se abre un abanico de posibilidades para disfrutar de la música. En el caso de la guitarra o el piano: tocar piezas de diferentes estilos musicales (clásico, moderno, flamenco, rock…) y eventualmente participar en agrupaciones. En el caso de los instrumentos de viento, percusión o cuerda: incorporarse a una banda u orquesta o simplemente disfrutar de la interpretación y del aspecto más lúdico de la música.

Para cualquiera de estas actividades no hay límite de edad y el aprendiz de música adulto, puede disfrutar de la interpretación musical con otras personas y de participar en las actividades musicales y sociales de una agrupación. Que le pregunten si no a cualquier cantante amateur de un coro, por ejemplo, cuanto puede llegar a divertirse haciendo música con otros compañeros.

En definitiva, es importante que la música y el tocar un instrumento se realice de forma divertida y nos proporcione una buena dosis de felicidad. Afortunadamente, con la Escuela de Música de la AAM, tenemos una grandísima oferta musical que incluye enseñanzas para todo tipo de instrumentos, todo tipo de estilos musicales y para todas las edades.

Por último, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre algo de lo que no hemos hablado: la dedicación profesional a la música.

En ocasiones, he hablado con padres que han vivido con cierta desilusión el abandono de los estudios de música por parte de sus hijos o el hecho de que no se hayan dedicado a estudiar música de una manera profesional. Creo que esto es un error. Es absolutamente normal que muchos chicos y chicas abandonen sus estudios de música una vez que aparecen nuevos intereses en relación a otras carreras o trabajos. Forma parte de su evolución natural. Por supuesto, los beneficios que la música ya ha proporcionado a los estudiantes que han abandonado los estudios musicales son innumerables: desarrollo auditivo (por ejemplo, para aprender idiomas), coordinación y sentido del ritmo, disciplina de estudio y trabajo, relaciones sociales, etc. Además, la opción de participar de la interpretación de una forma lúdica y amateur, siempre estará ahí.

Suelo decirles a estos padres que para que alguien se dedique profesionalmente a la música tienen que darse necesariamente dos cosas: en primer lugar, tener una cierta facilidad a la hora de tocar el instrumento. Esto nos va allanar bastante el complicado camino en el que se adentran estos alumnos. En segundo lugar, que los futuros estudiantes de música tengan un gran amor e interés por estos estudios. Es un recorrido largo y la motivación debe de partir de uno mismo para lanzarse con determinación a conseguirlo, al igual que sucede con otras carreras.

Para terminar, un par de consejos para estos alumnos de estudios superiores de música. Toda la información está ahí, en Internet: oportunidades laborales, cursos, opciones para ir de Erasmus, profesores, ejercicios técnicos, clases online, vídeos de intérpretes, etc. Hay que ser activos y abrir la mente. No basta solo con tocar muy bien en casa. Hay que ir a cursos (a ver y a que te vean), hay que presentarse a pruebas (para ir poco a poco subiendo de nivel), hay que buscar cualquier información relevante sobre tu instrumento, tu repertorio o cualquier cosa que pueda ayudarte en tu carrera.

A todo esto, hay que añadirle voluntad y esfuerzo. En esto no hay diferencia con cualquier otra actividad profesional: para avanzar tiene que haber pasión por lo que estás haciendo.

Yecla, 21 de enero de 2020

Este próximo sábado 25 de enero de 2020, se realizará el segundo concierto incluido en la programación del XVIII Ciclo “Aula de Conciertos” organizado por la Escuela de Música de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Yecla, y que en esta decimoctava edición cuenta con el patrocinio de Dúo-Graph, Familia Castaño, Arty-Graph, Iberpiano, Juan Palao Peña, Autobuses Pelotón, Daemon 4, YeclaGrafic, Davó y Visual Rotulación. Y como en otras ediciones anteriores también cuenta con la colaboración de los medios de comunicación locales: Onda Regional de Murcia, elperiodicodeyecla.com, Teleyecla, Onda Cero Yecla, Cope Yecla y Siete Días Yecla.

Este segundo concierto del Ciclo se realizará en la Sala de Audiciones de la Escuela de Música a las 19:30 Horas, con el nombre de “Un Paseo por la música de los 90”, y será interpretado por los alumnos de la Asignatura de Coro y del Aula de Música Moderna de la Escuela de Música de nuestra Asociación, coordinados por el profesor José Antonio Cecilia Bernal.

Tal y como nos cuenta una de las alumnas de la Escuela:

Los ’90 fueron para mí una mezcla perfecta de música y adolescencia donde todos los sueños encajaban. Sin duda una década llena de pura magia.

Cada canción un recuerdo, un momento vivido con tanta intensidad que a veces hasta duele recordar la despreocupación, la alegría, las amistades forjadas en los bares de copas y como no, nuestros primeros amores… porque primeros eran todos…nada hubiera sido igual, ni nosotros seríamos los mismos sin esa música que nos permitía la locura con sus letras. Nos dejábamos llevar, probar sus límites y ser cómplices del momento con todo el corazón partío, remendado con tiritas y a juego con nuestra inconsciencia; hemos crecido sí y cómo hemos cambiado, pero atrévete a escuchar esa poesía de los 90… y tendrás la respuesta que desde hace unos años buscas ¿quién era yo? Y cuando la escuches de nuevo, te darás cuenta que en tu interior no has cambiado tanto y que no es tan difícil volver a ser quien eras.

«Cuando brille el sol te recordaré si no estás aquí…

cuando brille el sol olvídate de mi…«

Inmaculada Rico Fortes.

Los músicos que participarán serán: Rubén Cecilia, guitarra eléctrica; Alfredo Pérez, guitarra acústica; José Antonio Cecilia, teclados; Daniel Castaño, bajo eléctrico y Jesús Puche “Chechu”, batería

LA LEÑERA: Ramiro Martínez-Quintanilla, voy y armónica; Rubén Sinisterra, guitarra eléctrica; Paco Norte, guitarra eléctrica; Daniel Castaño, bajo eléctrico y Jesús Puche “Chechu”, batería.

El programa a interpretar será el siguiente:

“Mediterráneo”   Cristina Mir

“Cuando brille el sol“   Beatriz González

“Amores de barra”  Natalia García/ Beatriz Ortuño

“Naturaleza muerta” Mari Carmen Palao

“Entre dos mares” La Leñera

“Corazón de mimbre” La leñera

“La flaca” Rubén Cecilia

“Sólo para ti” Beatriz Ortuño

“Soñaré”  Mari Carmen Palao

“Noches de Bohemia” Cristina Mira/ Guitarra Española: Manuel López

“El corazón partío” Alicia Soriano

“Medley Música inglesa” Conchi Silvestre

“Sin documentos” Natalia García

“Resistiré”  Alicia Soriano/ Beatriz González

La entrada al concierto es libre y gratuita hasta completar el aforo de la sala.

Cartel del concierto pdf

Fuente: 15 enero, 2020 Escrito por diapason

Ha existido, desde mucho tiempo atrás, un fuerte vínculo entre estos dos conceptos. La cuestión principal que surge cuando se habla de la relación entre la música y las emociones es la siguiente:  ¿Nuestra cultura  ha creado unos estereotipos musicales que  por costumbre se asocian a  una emoción concreta? O por el contrario, ¿es la propia música la que lleva implícita, desde su origen, características que nos hacen relacionarla con ciertas emociones? Si un bebé recién nacido escucha música de diferente carácter, ¿este logra asociarla desde tan temprano a una emoción en particular?

La posible respuesta a este debate ha de buscarse en el principio de esta relación. Si la música ha sido uno de tantos medios para expresar lo que una persona siente, esta estará desde el principio muy vinculada al carácter de este sentimiento. Por tanto se puede llegar a la conclusión de que la música se crea a partir de la imitación de situaciones o emociones vividas.

La música ha estado al servicio del ser humano, ha sido creada y modelada según las necesidades del hombre. En la prehistoria, el ser humano producía sonidos de alerta para comunicarse con los demás de su raza. Aquí comienza la música como lenguaje, a partir de imitar situaciones  o advertir de peligros mediante el golpe de dos piedras, la  percusión corporal o gritos y gemidos que podrían ir derivando en pequeñas frases y versos, pudiendo formar así pequeñas canciones utilizadas para animar en tareas de supervivencia, celebrar una buena caza o incluso despedir a los difuntos.

El lenguaje de la música ha ido evolucionando desmesuradamente hasta nuestros tiempos, pero el principio de esta relación es el mismo: sonidos por los cuales intentamos expresar o comunicar a otros cómo nos sentimos. Pero el hecho curioso que motiva este ensayo  es  que socialmente siempre se ha asociado un carácter musical con una emoción concreta y, personalmente, no creo que esto sea un mero estereotipo que se ha ido imponiendo sin más.

Por ejemplo: cierta música lenta, con melodías que no se mueven demasiado en el registro o con un  rango dinámico suave es  relacionada  con una emoción de tristeza o melancolía; mientras que una música con ritmo marcado, con melodías muy activas en todo el registro, con un rango dinámico bastante amplio y sonoridad brillante se suele relacionar con alegría o euforia.

A pesar de todo esto, la música es totalmente subjetiva, y si hiciéramos el experimento de tomar una persona de una tribu que nunca ha escuchado nuestra música y le preguntáramos qué sentimiento le inspira cada fragmento musical que le hacemos escuchar, seguramente sus respuestas serían una sorpresa para nosotros. Esto es debido a que la música está muy ligada a la cultura y a la forma de vida  de  cada  civilización. Pero entonces, ¿qué componente básico podría ser el que, desde el origen, ha establecido la relación primitiva entre la música y las emociones? Este no puede ser otro que el ritmo.

El ritmo fue el propio origen de la música y a  partir de él se  plantea  la siguiente hipótesis: ¿Tiene el ritmo musical relación directa con el ritmo cardíaco del ser humano?

Es cierto que cada emoción que vivimos altera por completo el funcionamiento de nuestro organismo, incluyendo el ritmo cardíaco y la presión arterial. El miedo acelera nuestro corazón a partir de la adrenalina que el cerebro libera, para así poder actuar rápido en una situación de peligro. En una situación de tristeza, el ritmo cardíaco se ralentiza y nos sentimos más débiles. La alegría, en  cambio, hace que todos los niveles  del organismo se equilibren, así como el ritmo y la presión cardíaca.

Existen numerosos estudios en los que, mediante experimentos, se demuestra cómo los latidos del corazón de un individuo que está escuchando una música determinada se intentan adecuar al ritmo de esta música. Si la música es lenta, el ritmo cardíaco tiende a descender y asemejarse al ritmo de la canción, y al contrario con música que tiene un ritmo rápido. Siguiendo esta teoría, un bebé podría percibir el ritmo de la música que escucha y que este sufriera una leve alteración cardíaca que le incite un estado anímico concreto.

Todo esto fortalece la idea de que puede haberse creado música con cierto ritmo en relación con el ritmo cardíaco asociado a cada emoción.  Pero, personalmente, no creo que esta sea la única explicación de la relación entre música y emociones.

El ser humano no ha sido consciente, desde el principio, de todas estas alteraciones del organismo. Sin embargo, si se ha percatado  del reflejo de estas en la expresión, sobre todo en la  expresión  vocal.  Sabemos que la música ha estado asociada al lenguaje desde su origen y, de alguna manera, una melodía es semejante a una frase hablada; ambas intentan expresar una idea concreta. Además, siempre se ha tratado de imitar con música lo que queremos decir con palabras.

Podemos establecer, pues, una relación entre la expresión vocal de un individuo y la imitación de sus características (de la voz) en  una  melodía. Tan solo escuchando el tono de voz de una persona que está hablando ya podemos saber en qué estado de ánimo se encuentra.

Si los sentimientos o emociones son reflejados a través del habla, podemos llegar a otra conclusión importante. Mientras el ritmo musical imitaba el ritmo cardíaco causado por una emoción, la  melodía podría ser   el reflejo del tono de voz de una persona con un estado de ánimo concreto. Se podría asociar una voz triste con un tono apagado, con pocas oscilaciones en las alturas, sin saltos bruscos o  movimientos enérgicos.  Por el contrario, una persona que está eufórica mostrará un tono de voz mucho más agitado, más agudo y con un movimiento notable en  su  registro. Y estas mismas características son las que, a la hora de crear música, pueden haber sido tomadas para que la propia música tome este carácter.

A partir de estas relaciones básicas se ha desarrollado un lenguaje mucho más desarrollado a la hora de componer, pudiendo ahondar mucho más en la tarea de expresar estas emociones mediante herramientas de ritmo, armonía, motivos y timbres.

Como conclusión, podríamos encontrar el origen primitivo de la relación entre música y emociones en estos dos conceptos: ritmo  y  melodía. Estos son los que pretenden imitar el ritmo cardíaco y el tono de voz de una persona con un estado de ánimo concreto. Es así que la música ha sido creada por el hombre y ha sido desarrollada y manipulada para  cubrir sus necesidades expresivas.

Sin embargo, la cultura y los estereotipos han tenido un papel fundamental a la hora de identificar ciertos motivos  o  sonoridades musicales con situaciones o sentimientos. Tanto es así que cualquier persona de nuestra civilización daría por acertados estos estereotipos impuestos. Pero, a pesar de esto, un bebé recién nacido que todavía no ha sido “manipulado” por la sociedad, siempre asociará una música de ritmo rápido y grandes saltos en su melodía con la euforia, la  actividad (comenzará a moverse imitando el ritmo) y alegría. Y al contrario con una música de carácter triste o tranquila. Todo esto teniendo en cuenta que el bebé ya ha escuchado las voces de su familia mientras estaba dentro del vientre, aprendiendo inconscientemente a asociar el tono de la voz con la emoción que lo provoca.

David Pérez Giménez.

Yecla, 17 de enero de 2020

I JORNADAS EUROPEAS DE DIRECTORES

Los próximos días 25 y 26 de enero, la Asociación Nacional de Directores de Banda (en colaboración con las asociaciones italiana y holandesa) celebrará  en Yecla, las I Jornadas Europeas de Directores, contando además con el apoyo local de la Asociación de Amigos de la Música y el Excmo. Ayuntamiento de Yecla.

Se trata de unas Jornadas abiertas a participar, para todos aquellos directores, profesores, directivos o músicos relacionados con la música de viento, siendo una gran oportunidad para compartir experiencias, debatir, reflexionar, y entablar nuevas colaboraciones y proyectos de entidades musicales.

Ya se conoce el programa de actividades. El sábado 25 de enero, en la Casa de Cultura de Yecla, se llevarán a cabo cuatro ponencias sobre: La comunicación en las Sociedades Musicales (Cecilia Ortuño, Asociación de Amigos de la Música de Yecla), El oficio de Director en los Países Bajos (Sara Maganzini, Directora, delegada internacional ANDB), la DIBA: Actividades y Proyectos de la Asociación Italiana de Directores de Banda (Andrea Franceschelli y Alessandro Celardi, Directores, DIBA), La Investigación sobre Bandas de Música en el desarrollo de la musicología posmoderna (Nicolás Rincón, Director de Estudios Bandísticos) y la mesa redonda: El oficio de director de banda a debate (Directivos de las Asociaciones Europeas de Directores).

La inscripción es gratuita y se puede realizar en: www.andb.es o directamente en el siguiente enlace: https://forms.gle/SsvdGJS3AAUMRxNZ9

Por último, el domingo 26 de enero se realizará la Asamblea Anual de la Asociación Nacional de Directores de Banda de España para los Socios de la propia ANDB.