Noticias de la CESM

La ciudad de Milán ha sido escenario de una reunión de trabajo de la Confederación Internacional de Sociedades Musicales (CISM) celebrada en un hotel del centro de la ciudad, en la que participaron miembros de su dirección internacional con el objetivo de analizar los retos actuales del movimiento bandístico y definir nuevas líneas de acción en el ámbito cultural europeo.

En el encuentro participó Félix Ruiz González, miembro del comité directivo de la organización y presidente de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), quien presentó ante los representantes internacionales las conclusiones del I Congreso Internacional “Las Bandas de Música como Patrimonio Cultural Inmaterial”, celebrado recientemente en Córdoba.

Durante su intervención, Ruiz destacó la relevancia de las conclusiones del congreso como punto de partida para impulsar una agenda internacional que sitúe a las bandas de música en el centro de las políticas culturales contemporáneas, reforzando su papel como agentes de cohesión social, educación musical y desarrollo cultural en numerosos países.

Asimismo, se abordó la posibilidad de impulsar proyectos internacionales conjuntos, especialmente en el ámbito de la cooperación cultural europea, la formación de jóvenes músicos y la puesta en valor del patrimonio musical vinculado a las sociedades musicales.

CISM Milán mar26

En este contexto, se informó también de la próxima celebración de una reunión en el Parlamento Europeo, que permitirá trasladar a las instituciones comunitarias las conclusiones del congreso internacional y explorar nuevas vías de colaboración con programas culturales europeos.

La reunión de Milán ha servido además para abrir una nueva etapa dentro de la CISM, orientada a adaptar la organización a los desafíos actuales del sector cultural, reforzando su presencia institucional y promoviendo políticas culturales más actualizadas que reconozcan el impacto social, educativo y artístico de las sociedades musicales.

Las sociedades musicales representan uno de los movimientos culturales participativos más importantes del mundo, con miles de agrupaciones y millones de personas vinculadas directa o indirectamente a su actividad musical, educativa y social.

El pasado 12 de diciembre de 2025, en la ciudad de Córdoba, durante la celebración de la XXXII Asamblea General de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), se produjo un hecho que marcará un antes y un después en la trayectoria institucional de nuestra organización.

La Asamblea aprobó oficialmente el proyecto de rebranding corporativo desarrollado por el equipo profesional de BEROLAZA, culminando así un proceso de análisis estratégico, reflexión institucional y proyección de futuro.

No estamos ante un simple cambio de logotipo. Estamos ante el inicio de una nueva etapa.


Una identidad alineada con la magnitud del movimiento bandístico español

La CESM representa a miles de músicos, centenares de sociedades musicales y federaciones autonómicas, y un patrimonio cultural vivo que vertebra el territorio y sostiene la educación musical en España.

Sin embargo, en los últimos años, la dimensión real del movimiento bandístico no siempre ha estado acompañada de una imagen institucional acorde a su peso cultural, social y educativo.

El nuevo sistema de identidad corporativa nace con un objetivo claro:

  • Reforzar la solidez institucional de la CESM.
  • Transmitir una imagen de unidad, cohesión y profesionalización.
  • Proyectar modernidad sin perder nuestras raíces.
  • Acompañar estratégicamente los grandes retos que el sector tiene por delante.

En un momento clave, tras la celebración del I Congreso Internacional y el impulso de iniciativas de gran alcance, era necesario dar un paso firme también en el plano comunicativo.

Porque la representación institucional también se construye desde la imagen.


Un proceso estratégico, no estético

El rebranding aprobado no responde a una tendencia pasajera ni a un mero rediseño gráfico.

Se trata de una arquitectura visual y conceptual diseñada para:

  • Mejorar la coherencia en todos los canales de comunicación.
  • Facilitar la identificación institucional ante administraciones públicas.
  • Fortalecer la marca CESM en entornos nacionales e internacionales.
  • Unificar criterios visuales en documentación, presentaciones y soportes oficiales.
  • Dotar a la Confederación de herramientas modernas para su crecimiento digital.

La nueva identidad ha sido concebida como una base sólida sobre la que seguir construyendo el futuro del movimiento bandístico español.

Una marca fuerte no es un lujo. Es una herramienta estratégica.


Aprobación por unanimidad y respaldo del colectivo

La exposición del proyecto durante la Asamblea General permitió a los representantes conocer en profundidad:

  • El diagnóstico previo.
  • La justificación estratégica del cambio.
  • Los objetivos institucionales perseguidos.
  • Las aplicaciones prácticas del nuevo sistema visual.

La aprobación por parte de la Asamblea supone no solo la validación formal del proyecto, sino el respaldo del conjunto del sector a una visión compartida: la necesidad de fortalecer nuestra presencia pública y nuestro posicionamiento institucional.

Este consenso refleja madurez asociativa y compromiso colectivo.


Implantación progresiva en todos los espacios digitales

La implementación de la nueva identidad corporativa comenzará de manera progresiva en los próximos meses.

La transición se realizará de forma ordenada y estratégica, garantizando coherencia y continuidad institucional.

La nueva imagen será visible paulatinamente en:

  • Página web oficial.
  • Redes sociales.
  • Comunicaciones institucionales.
  • Documentación oficial.
  • Material audiovisual.
  • Presentaciones públicas y eventos.
  • Dossieres y relaciones institucionales.

Este despliegue gradual permitirá una adaptación natural y coordinada hasta su implantación total.


Un símbolo de evolución y determinación

Cada etapa de la CESM ha estado marcada por hitos que han fortalecido al colectivo.

La aprobación de esta nueva identidad corporativa se suma a esa trayectoria de crecimiento.

Representa:

  • Evolución.
  • Profesionalización.
  • Unidad.
  • Visión de futuro.
  • Determinación institucional.

En un contexto en el que las sociedades musicales afrontan desafíos estructurales, reconocimiento cultural y nuevas exigencias organizativas, la Confederación debe estar a la altura del momento histórico que vivimos.

Y esta nueva imagen es parte de esa preparación.


Una Confederación más visible, más cohesionada y más preparada

La CESM no solo trabaja por la defensa del patrimonio musical amateur.
Trabaja por su reconocimiento, su dignificación y su futuro.

La nueva identidad corporativa no es un punto final.
Es un punto de partida.

Un paso coherente con el camino que estamos construyendo:

  • Impulso institucional.
  • Reivindicación cultural.
  • Coordinación entre federaciones.
  • Proyección internacional.
  • Unidad del movimiento bandístico.

Porque cuando avanzamos juntos, con visión estratégica y cohesión, el sector crece.

Seguimos trabajando. Seguimos avanzando. Seguimos construyendo el futuro de nuestras bandas.

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) vive un momento histórico.

En un tiempo en el que el movimiento bandístico español ha demostrado su fuerza, su cohesión y su ambición colectiva —especialmente tras la celebración del I Congreso Internacional— hoy celebramos una noticia que nos llena de orgullo y emoción:

La Federación Galega de Bandas de Música Populares pasa a formar parte de la gran familia de la CESM.

Y no es una adhesión más.
Es un paso firme.
Es un gesto de confianza.
Es una declaración de unidad.


Galicia y España: una misma partitura

Galicia es tierra de tradición, identidad y cultura viva. Sus bandas de música no son solo agrupaciones musicales: son escuela, son comunidad, son patrimonio emocional de sus pueblos.

Que la Federación Galega se integre en la CESM significa que el sonido atlántico se suma al latido común de todas las sociedades musicales de España. Significa que el norte y el sur, el este y el oeste, tocan ahora con mayor coordinación, con mayor determinación y con una visión compartida.

Porque cuando una federación se une, no se suma: se multiplica.


El impulso del I Congreso Internacional

La reciente celebración del I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” marcó un antes y un después.

Fue un punto de encuentro. Fue un espacio de diálogo. Fue una demostración de madurez colectiva.

Pero, sobre todo, fue una llamada clara a la unidad.

El Congreso no fue solo reflexión académica. Fue compromiso. Fue estrategia. Fue visión de futuro. Y hoy vemos cómo sus frutos comienzan a materializarse.

La incorporación de la Federación Galega es una consecuencia natural de ese impulso. Es la prueba de que el mensaje ha calado: solo unidos podremos alcanzar los grandes objetivos que nos hemos propuesto como colectivo.


La unión como estrategia y como valor

El movimiento bandístico español es uno de los fenómenos culturales más potentes de nuestro país. Miles de músicos. Cientos de escuelas. Décadas —y en muchos casos siglos— de historia.

Sin embargo, durante demasiado tiempo hemos caminado de forma paralela.

Hoy el camino es otro.

Hoy entendemos que la fuerza está en la estructura común.
Que la interlocución institucional necesita voz única.
Que los grandes reconocimientos —como la candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial— requieren cohesión real.

La incorporación de Galicia fortalece nuestra representatividad, amplía nuestra capacidad de acción y refuerza nuestro peso ante las administraciones públicas, organismos culturales y entidades internacionales.


Un paso más hacia un objetivo compartido

Desde la CESM trabajamos con una hoja de ruta clara:

  • Defender el papel social y educativo de las bandas.
  • Impulsar su reconocimiento institucional.
  • Garantizar su sostenibilidad futura.
  • Situarlas en el lugar que merecen dentro del patrimonio cultural español e internacional.

Cada federación que se integra no solo respalda esta visión. La hace más posible.

Hoy Galicia camina con nosotros. Y nosotros caminamos con Galicia.


Un mensaje para toda la comunidad bandística

Esta incorporación es también un mensaje para todas las sociedades musicales, para todas las federaciones, para todos los músicos y directivos que sienten que las bandas merecen más.

Merecen reconocimiento.
Merecen apoyo estructural.
Merecen visibilidad.
Merecen futuro.

La unión no es una opción estratégica secundaria. Es la base de todo lo que queremos construir.

Desde la CESM celebramos esta integración con emoción y con responsabilidad. Porque cada nuevo miembro implica más compromiso, más trabajo y más responsabilidad colectiva.

Pero también más esperanza.


Seguimos avanzando

Hoy es un día para felicitarnos.
Para agradecer.
Para reconocer la valentía y la visión de quienes han dado este paso.

La Federación Galega de Bandas de Música Populares ya forma parte activa de este proyecto común.

Y este proyecto no es pequeño.

Es un movimiento cultural que vertebra pueblos, educa generaciones y construye identidad.

Es la música como herramienta de cohesión social.
Es la tradición convertida en futuro.
Es la cultura organizada, profesionalizada y consciente de su valor.

Galicia ya está dentro.
España suena más fuerte.

Y juntos, seguiremos escribiendo la partitura de una historia que aún tiene muchas páginas por llenar.

Unidos somos más fuertes. Unidos llegaremos más lejos.

La Confederación Española de Sociedades Musicales quiere comenzar reconociendo expresamente que el I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” pudo celebrarse gracias a la subvención excepcional concedida por la Diputación Provincial de Córdoba para la ejecución del proyecto desarrollado en diciembre de 2025. Su respaldo institucional fue determinante para convertir en realidad un encuentro que ya forma parte de la historia del movimiento bandístico.

Pero lo que ocurrió en Córdoba los días 13 y 14 de diciembre no fue solo un congreso.

Fue una declaración colectiva.

Fue el punto de partida de un proceso que ahora necesita de todos.

Durante dos jornadas intensas en la Caja Negra del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), representantes de España y de distintos países de Iberoamérica compartieron análisis, experiencias y estrategias en torno a un objetivo común: lograr que las bandas de música sean reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Se habló de estructura organizativa.
Se habló de sostenibilidad.
Se habló de financiación.
Se habló de liderazgo cultural.
Se habló del papel insustituible de las escuelas de música.
Se habló de cohesión social y vertebración territorial.

Pero, sobre todo, se habló de unidad.

El congreso evidenció algo incuestionable: las bandas de música no son un fenómeno local aislado, sino un movimiento cultural vivo, con impacto social, educativo y comunitario en miles de municipios. Son espacios donde conviven generaciones, donde se forman personas además de músicos, donde la cultura se democratiza y se mantiene viva.

La presentación de la obra oficial “Manifiesto sonoro hacia el futuro” simbolizó ese espíritu común: tradición y futuro caminando juntos. Y el concierto “Caminos de España” recordó que la excelencia artística de nuestras bandas no es teoría, es realidad tangible.

Pero ahora viene lo verdaderamente importante.

El congreso no puede quedarse en un recuerdo exitoso.
No puede ser una fotografía institucional.
No puede ser solo una noticia.

Tiene que convertirse en movimiento.

Desde la Confederación Española de Sociedades Musicales lanzamos un llamamiento claro y directo a todas las asociaciones musicales, federaciones, juntas directivas, escuelas de música y músicos de todo el país:

Este objetivo solo será posible si empujamos juntos.

La candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad no se consigue únicamente con ponencias o documentos técnicos. Se consigue con implicación colectiva, con respaldo territorial, con visibilidad social y con compromiso institucional sostenido.

Necesitamos que cada federación lo incorpore en su agenda estratégica.
Necesitamos que cada sociedad musical lo sienta como propio.
Necesitamos que cada músico entienda que está defendiendo algo más grande que su banda: está defendiendo un patrimonio común.

Las bandas de música llevan más de dos siglos construyendo cultura desde la base. Han sostenido la educación musical donde no había conservatorios. Han llevado la música a cada plaza, cada barrio, cada procesión, cada celebración popular. Han creado tejido social donde otros modelos culturales no llegan.

Ahora toca dar un paso más.

El I Congreso Internacional ha marcado el camino.
Ha generado consenso.
Ha activado alianzas.
Ha puesto los cimientos técnicos.

Pero la fuerza real está en el colectivo.

Este es el momento de coordinar acciones, fortalecer redes, reforzar el discurso común y demostrar a las instituciones nacionales e internacionales que el movimiento bandístico español está unido, organizado y decidido.

No hablamos de una aspiración simbólica.
Hablamos de reconocimiento, protección y proyección internacional.
Hablamos de futuro para las próximas generaciones de músicos.

Córdoba fue el inicio.

Ahora el impulso debe multiplicarse en cada territorio.

La historia nos ha puesto ante una oportunidad única.
Y las oportunidades históricas no esperan.

Es el momento de que todas las asociaciones y federaciones musicales caminen juntas.
Es el momento de empujar con fuerza.
Es el momento de hacer historia.

El I Congreso Internacional de la CESM concluye con un respaldo unánime del sector y de las instituciones para impulsar la candidatura de las bandas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Córdoba, 17 de diciembre de 2025.
El I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, organizado por la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), ha finalizado este fin de semana, 13 y 14 de diciembre, en Córdoba con un balance extraordinariamente positivo, consolidándose como un hito histórico para el movimiento bandístico a nivel nacional e internacional.

Durante dos intensas jornadas celebradas en la Caja Negra del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), Córdoba se ha convertido en el epicentro del debate cultural, reuniendo a músicos, investigadores, gestores culturales, docentes y representantes institucionales procedentes de España, Portugal, Colombia, México y Argentina, entre otros países. Un encuentro que ha servido para compartir experiencias, modelos de gestión, retos comunes y estrategias de futuro en torno a las bandas de música como fenómeno cultural, social y educativo de primer orden.

El congreso ha puesto de manifiesto un amplio consenso internacional sobre la necesidad de avanzar de forma coordinada hacia el reconocimiento de las bandas de música como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, destacando su papel como alma de los pueblos, espacios de cohesión social, transmisión intergeneracional de valores, inclusión, educación musical y vertebración territorial.

Las distintas ponencias y mesas redondas han abordado cuestiones clave como la estructura y funcionamiento de las bandas en diferentes países, los desafíos actuales del sector, la importancia de las escuelas de música como pilares educativos, la financiación estructural, el liderazgo cultural, la cooperación internacional y la articulación de una red global sólida que impulse esta candidatura histórica.

Uno de los momentos más simbólicos del congreso fue la presentación de la obra musical oficial “Manifiesto sonoro hacia el futuro”, del compositor Rafael Doménech Pérez, concebida como banda sonora del congreso y reflejo sonoro del espíritu de unidad, proyección y futuro del movimiento bandístico.

El encuentro se completó con el concierto “Caminos de España”, a cargo de la Banda de Música de la A.M.C. “Pedro Lavirgen” de Bujalance (Córdoba), que puso de relieve la calidad artística y el arraigo social de las bandas de música, conectando tradición, presente y futuro ante un público entregado.

Desde la CESM se ha destacado también el respaldo institucional recibido, agradeciendo de manera expresa el apoyo y la implicación del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), la Junta de Andalucía, la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Córdoba, cuyo compromiso ha sido clave para el desarrollo y éxito del congreso. Un apoyo que refuerza la legitimidad y la proyección de este proceso hacia el reconocimiento internacional.

El presidente de la Confederación Española de Sociedades Musicales, Félix Ruiz González, ha subrayado en el acto de clausura que este congreso “marca el inicio de un camino de medio y largo recorrido, basado en la unión, el consenso y la convicción de que las bandas de música representan un patrimonio vivo, único y universal, que merece ser reconocido y protegido”.

El elevado nivel de participación, la satisfacción expresada por los asistentes y la calidad de los debates confirman que este primer congreso internacional no es un punto de llegada, sino el punto de partida de una estrategia común que tendrá continuidad en futuras ediciones y acciones coordinadas a nivel nacional e internacional.

Con este congreso, Córdoba queda ligada a un nuevo capítulo en la historia del patrimonio cultural, avanzando hacia un objetivo compartido: que las bandas de música, con más de dos siglos de historia, sean reconocidas por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La CESM presenta oficialmente el I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”, que se celebrará en Córdoba en diciembre de 2025

Córdoba, 28 de noviembre de 2025

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) presentó ayer de manera oficial el I Congreso Internacional Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, un encuentro histórico que reunirá en Córdoba los días 13 y 14 de diciembre de 2025 a especialistas de Europa y Latinoamérica con un objetivo común: impulsar la candidatura internacional de las bandas de música amateurs ante la UNESCO.

El anuncio marca el inicio de un proyecto de dimensión internacional que sitúa a España, y especialmente a Córdoba, en el centro del diálogo global sobre el valor cultural, educativo y social del movimiento bandístico.

Un encuentro global para reforzar una candidatura histórica

El congreso reunirá a delegaciones y expertos procedentes de España, Portugal, Italia, Colombia, Argentina, México y otros países europeos y latinoamericanos, así como a representantes de la Confederación Internacional de Sociedades Musicales (CISM). También participarán federaciones nacionales socias de la CESM, universidades, instituciones culturales y organismos públicos de relevancia internacional.

Durante dos intensas jornadas se desarrollará un programa de ponencias, mesas redondas y actividades artísticas que abordará la realidad de las bandas de música desde una perspectiva transversal:

  • su función educativa;
  • su impacto social y comunitario;
  • los modelos de gestión y sostenibilidad;
  • los desafíos en digitalización, financiación y proyección internacional.

Entre las sesiones destaca una ponencia especializada sobre candidaturas y declaraciones de Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, así como una mesa redonda internacional sobre modelos bandísticos en diferentes países.

Un Manifiesto para el futuro: Córdoba como punto de partida

Uno de los hitos fundamentales del congreso será la elaboración del “Manifiesto Internacional de Córdoba”, un documento de principios, compromisos y objetivos compartidos que servirá como base del expediente de candidatura de las bandas de música amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La participación confirmada de un representante de la UNESCO en el encuentro refuerza el carácter institucional y la proyección global de esta iniciativa.

La voz de la CESM: “Las bandas son escuelas de vida”

Durante la presentación, Félix Ruiz, presidente de la CESM, subrayó el papel esencial que desempeñan las bandas de música en la sociedad:

“Las bandas de música amateurs son escuelas de vida, espacios de convivencia intergeneracional y proyectos comunitarios capaces de transformar la realidad local. Con este congreso queremos que esa realidad se reconozca a nivel internacional y se traduzca en políticas públicas que garanticen su futuro”.

Asimismo, destacó el alcance del movimiento bandístico español:

“La CESM agrupa más de 1.800 bandas, 160.000 músicos, 200.000 alumnos y es referente en 1.700 municipios. Solo en el último año se realizaron más de 20.000 conciertos, con un impacto económico de 500 millones de euros. Estamos ante un fenómeno cultural único en el mundo”.

Ruiz añadió que este congreso “nace con la vocación de proyectar globalmente el papel de las bandas de música amateurs como patrimonio cultural vivo. Córdoba será el epicentro donde se diseñe la hoja de ruta hacia el reconocimiento internacional de la UNESCO”.

Apoyo institucional y proyección internacional de Córdoba

La presentación contó también con la intervención del delegado de Cultura de la Junta de Andalucía, Eduardo Lucena, quien subrayó el peso del movimiento bandístico en la identidad cultural andaluza:

“No se entiende un municipio sin una banda de música. Detrás de cada una hay un tejido asociativo fundamental. Este congreso, con participantes de Italia, Portugal, Colombia o Argentina, refuerza una alianza cultural con Latinoamérica que sitúa a Córdoba como referente internacional”.

Lucena destacó además que la elección de Córdoba se alinea con su papel histórico como espacio de encuentro entre culturas y como ciudad comprometida con la protección y difusión del patrimonio cultural.

La celebración del congreso cuenta con el respaldo de la Junta de Andalucía, la Diputación de Córdoba, el Ayuntamiento de Córdoba y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), entre otras instituciones.

Una oportunidad para el desarrollo cultural, social y económico

La organización subraya que el encuentro contribuirá a reforzar el posicionamiento de Córdoba como ciudad referente en patrimonio cultural, impulsando además su proyección internacional, la cooperación cultural transnacional y la creación de políticas culturales sostenibles.

El congreso tendrá también un impacto positivo en términos de actividad económica, turismo cultural y visibilidad internacional.

Sede oficial confirmada

La CESM anuncia oficialmente que la sede del I Congreso Internacional Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad será la Caja Negra del magnífico Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A) de Córdoba, un espacio de referencia por su carácter innovador y su proyección cultural internacional.

Inscripciones abiertas

La Confederación Española de Sociedades Musicales invita a todas las bandas, músicos, gestores culturales, instituciones educativas, investigadores y personas interesadas en el patrimonio cultural a participar en este congreso histórico.

➡️ Más información e inscripciones disponibles en: https://coessm.org/i-congreso-internacional

Madrid, 20 de noviembre de 2025.

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), entidad que representa a más de 1.800 sociedades musicales, 160.000 músicos y 200.000 alumnos, ha mantenido esta semana una intensa agenda institucional en Madrid en el marco del Ministerio de Cultura, con el objetivo de reforzar el reconocimiento, la protección y el impulso del movimiento bandístico español.

Intervención en el Pleno del Consejo Estatal del INAEM

El presidente de la CESM, Félix Ruiz González, participó el día 19 de noviembre en el Pleno del Consejo Estatal del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), donde realizó una intervención en defensa del papel esencial de las sociedades musicales en la vida cultural española.

Durante su intervención, Félix Ruiz subrayó:

  • La necesidad de una financiación estable y estructural para las sociedades musicales.
  • El reconocimiento educativo de sus escuelas como elementos vertebradores del acceso a la música en todo el territorio.
  • La urgencia de situar al movimiento bandístico en el centro de las políticas culturales estatales, dada su dimensión social, artística y territorial.
  • La importancia de avanzar en instrumentos comunes para las comunidades autónomas y el Estado, en línea con el Plan Nacional de Bandas de Música.

Reunión con la Dirección General del INAEM para presentar el Plan Nacional

Tras el Pleno, ese mismo día, el presidente de la CESM mantuvo una reunión de trabajo con la directora general del INAEM y la subsecretaria general de Música y Danza, en la que se presentó formalmente el Plan Nacional de Bandas de Música, elaborado por la CESM.
En esta reunión participó también Jorge Román Bustamante, vicepresidente primero de la CESM, reforzando la presencia institucional de la Confederación.

El documento, desarrollado con visión territorial, pedagógica y artística, incluye:

  • Un diagnóstico actualizado de la realidad bandística en España.
  • Líneas estratégicas para la profesionalización, el apoyo institucional y la sostenibilidad del sector.
  • Propuestas educativas para el fortalecimiento de las escuelas de música.
  • Medidas para la internacionalización y la proyección cultural del movimiento.

La presentación fue recibida con interés por parte del INAEM, estableciéndose canales de trabajo para su desarrollo conjunto.

Reunión con la Subsecretaría General de Patrimonio del Ministerio de Cultura

El 20 de noviembre, la CESM mantuvo también una reunión con la Subsecretaría General de Patrimonio del Ministerio de Cultura, en la que se abordaron dos líneas estratégicas de especial relevancia:

  • La declaración de las bandas de música como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter nacional.
  • La preparación de la solicitud para su reconocimiento como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, paso previo al proceso hacia la UNESCO.

Ambas vías se encuentran alineadas con la estrategia nacional que la CESM ha impulsado en los últimos años y que cuenta con el respaldo de numerosas federaciones, entidades culturales, ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas.

Compromiso de la CESM

La CESM reafirma su compromiso con la defensa, la promoción y la proyección del movimiento bandístico español, uno de los mayores activos culturales y sociales del país, y continuará desarrollando iniciativas de cooperación con el Ministerio de Cultura para consolidar estas líneas de trabajo.

Asimismo, la Confederación recuerda que los días 13 y 14 de diciembre de 2025 celebrará en Córdoba el I Congreso Internacional “Las Bandas de Música como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”, un encuentro histórico que reunirá a representantes de España, Portugal, Italia, Argentina, Colombia y la CISM para avanzar en la estrategia global de reconocimiento y protección del movimiento bandístico.

“Las Bandas de Música como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”

Córdoba (España) · 13 y 14 de diciembre de 2025

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) anuncia la celebración del I Congreso Internacional CESM 2025, un encuentro que reunirá en Córdoba a representantes de España, Portugal, Italia, Argentina, Colombia y México, junto a miembros de la Confederación Internacional de Sociedades Musicales (CISM) y de las federaciones que integran la CESM.

Bajo el lema “Las Bandas de Música como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”, el congreso tendrá lugar los días 13 y 14 de diciembre de 2025, en una sede dentro de la ciudad de Córdoba, cuya ubicación exacta será anunciada próximamente.

Este encuentro internacional reunirá a directores, músicos, profesores, investigadores, gestores culturales y responsables institucionales de Europa y Latinoamérica, con el propósito de fortalecer, visibilizar y proyectar el movimiento bandístico como patrimonio cultural vivo y elemento fundamental de identidad, cohesión social y educación musical.

Además, el congreso servirá como marco de trabajo para avanzar en el proceso de reconocimiento de las bandas de música amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, uno de los grandes objetivos estratégicos de la CESM.

PROGRAMA OFICIAL

SÁBADO, 13 de diciembre

Mañana

09:30h – Acreditaciones y recepción

10:00h – 10:30h — Acto de inauguración oficial

10:30h – 11:15h — Ponencia
“Las Bandas de viento, alma de los pueblos de Colombia”
Marysabel Tolosa Escobar (Colombia)

11:15h – 11:45h — Pausa café

11:45h – 12:30h — Ponencia
“Bandas en Argentina: sentando bases sólidas en la búsqueda de nuestra propia identidad sonora”
Hernán Favio Aranda (Argentina)

12:30h – 13:15h — Ponencia
“Educación, arte y comunidad: el papel de las bandas sinfónicas en la sociedad mexicana”
Luis Manuel Sánchez Rivas (México)


Tarde

16:00h – 16:45h — Ponencia UNESCO
“Candidaturas y declaraciones de patrimonio inmaterial de la UNESCO”
Guillermo Soler García de Oteyza (España)

17:00h – 18:30h — Mesa redonda internacional
“Mapas sonoros del mundo: Modelos, retos y futuro de las Bandas de Música”

20:00h — Concierto
“Caminos de España”
A cargo de la Banda de Música de la A.M.C. “Pedro Lavirgen” de Bujalance (Córdoba)


DOMINGO, 14 de diciembre

Mañana

10:00h – 11:00h — Ponencia
“Historia, legado y futuro: El liderazgo internacional de las Bandas de Música”
Félix Ruiz González (España)

11:00h – 11:30h — Pausa café

11:30h – 13:00h — Mesa redonda
“Hacia una alianza global: Declaración y compromisos por el patrimonio bandístico”

13:00h — Clausura


Confirmación de asistencia

Las personas interesadas en asistir pueden confirmar su participación a través del formulario oficial disponible en la web del congreso, en el siguiente enlace:

https://coessm.org/i-congreso-internacional/

Hace exactamente un año, la Comunidad Valenciana amanecía sumergida bajo el agua.

La DANA de finales de octubre de 2024 no solo anegó calles, colegios o viviendas. También inundó los pentagramas, las partituras y los sueños de miles de músicos que, de un día para otro, vieron cómo el barro se colaba entre los atriles y las notas quedaban atrapadas bajo el silencio.

Entre los muchos sectores golpeados, hubo uno especialmente frágil y a la vez poderoso: el de las bandas de música, ese corazón cultural que late en cada pueblo valenciano.
Y cuando el agua se retiró, dejó tras de sí un paisaje de destrucción, pero también de resistencia.

23 sociedades musicales, 8 000 músicos, 5 millones en pérdidas

El primer recuento de daños fue abrumador.
Locales anegados, instrumentos irrecuperables, archivos históricos perdidos y escuelas de música completamente inutilizadas.
El barro no solo cubrió los suelos: cubrió décadas de esfuerzo, memoria y comunidad.

En aquel momento, más de 30 sociedades musicales reportaron daños.
Pero finalmente fueron 23 las realmente afectadas de forma grave, aquellas que no podían continuar por sus propios medios.
Entre todas, reúnen cerca de 8 000 músicos y una pérdida económica estimada en más de 5 millones de euros, solo en infraestructuras e instrumentos.

Cinco millones que no miden el valor real de lo perdido.
Porque ¿cómo se cuantifica una partitura desaparecida o una generación de alumnos que no puede ensayar?

La FSMCV: una red que no dejó de sonar

Desde el primer momento, la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) se puso en marcha.
Cuando aún se retiraba el lodo, ya estaban escuchando, ayudando, levantando teléfonos, organizando apoyo.
Primero fue el informe técnico, luego las valoraciones, y después la parte más humana: reconstruir la confianza, la ilusión y la esperanza.

La FSMCV no solo coordinó la detección de daños:

  • Creó una red de ayuda entre sociedades.
  • Puso en marcha una campaña de recaudación y conciertos solidarios.
  • Promovió la visibilidad pública del desastre para que ninguna banda quedara olvidada.
  • Y mantuvo el vínculo con las instituciones, recordando que la recuperación no podía quedarse en el papel.

Gracias a su trabajo —y al apoyo de cientos de músicos, directivos y ciudadanos— las bandas afectadas encontraron consuelo, acompañamiento y, sobre todo, propósito.
Pero la realidad hoy sigue siendo dura:

“Todavía hay sociedades que no han podido volver a sus locales. Algunas, después de haber sido reparadas, han vuelto a sufrir humedades, grietas y daños. En muchos casos los espacios municipales siguen cerrados y sin fecha de reapertura.”

El barro sigue saliendo

Un año después, el barro sigue apareciendo. Literal y simbólicamente.
Sigue apareciendo en las paredes, en los techos, en los locales que aún huelen a humedad.
Pero también en los trámites, en las esperas, en las promesas que aún no se han cumplido.

Hay bandas que ensayan en locales prestados, otras en naves industriales, algunas directamente al aire libre.
Lo hacen porque la música no puede esperar.
Porque rendirse no es una opción cuando se lleva más de un siglo haciendo que cada pueblo suene.

Una llamada a las administraciones

La FSMCV ha hecho su parte, y mucho más.
Ahora es el turno de las administraciones públicas.
Urge que los ayuntamientos, diputaciones y la Generalitat Valenciana no den por cerrada esta herida cultural.

Se necesitan soluciones reales:

  • Rehabilitación y apertura de locales municipales inutilizados.
  • Ayudas directas y específicas para instrumentos, archivos y aulas.
  • Seguimiento técnico y estructural de los edificios afectados.
  • Reconocimiento del impacto cultural y emocional que ha tenido la DANA sobre nuestras sociedades musicales.

No hablamos solo de ladrillos y techos: hablamos de el alma cultural de la Comunidad Valenciana.
Cada sociedad musical que no puede ensayar es una historia, una escuela y una emoción que queda suspendida.

Gracias, FSMCV

Gracias a la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana, por demostrar que la música puede ser más fuerte que el agua.
Por estar, por acompañar y por reconstruir junto a quienes necesitaban una mano.
Gracias a las 23 sociedades que siguen en pie, a los músicos que continúan tocando, a las familias, a los vecinos, a los donantes.
Gracias por recordarnos que una banda no es solo música: es comunidad, identidad y esperanza.

Un reconocimiento que cruzó fronteras

El espíritu solidario de la música valenciana traspasó límites geográficos.
Desde distintos puntos de España, numerosas bandas de música y federaciones autonómicas organizaron conciertos, festivales y actos solidarios para recaudar fondos y apoyar a las sociedades afectadas por la DANA.
Cada nota interpretada fue un mensaje de aliento, una muestra de unión y un recordatorio de que cuando una banda sufre, todas lo sentimos.
Ese movimiento de generosidad colectiva demostró que la red de bandas de nuestro país es mucho más que una estructura cultural: es una familia unida por la música y por los valores que representa.

Porque aunque la DANA intentó callarnos, la música volvió a sonar

Y lo sigue haciendo.
A veces en un aula improvisada, otras en una carpa, o en una plaza compartida.
Pero siempre con el mismo espíritu: que la música siga viva, cueste lo que cueste.

Félix Ruiz González, presidente de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), mantuvo el pasado viernes, 17 de octubre, una reunión con Carmen Páez Soria, Subsecretaria del Ministerio de Cultura, con el propósito de avanzar en nuevas vías de colaboración institucional orientadas a la protección, promoción y fortalecimiento del movimiento bandístico en España.

Durante el encuentro, desarrollado en un ambiente de gran cordialidad y cooperación, se abordaron diversos temas estratégicos, entre ellos:

  • La creación de una mesa de trabajo conjunta entre el Ministerio de Cultura, la CESM y las federaciones autonómicas para coordinar políticas culturales y educativas vinculadas a las bandas de música.
  • El impulso de un Plan Nacional para las Bandas de Música, que sirva de marco estable para su desarrollo, financiación, difusión y reconocimiento.
  • La inclusión de las bandas de música en los programas de educación artística y cultura comunitaria, subrayando su papel esencial en la formación de jóvenes y en la transmisión de valores sociales y culturales.
  • El fomento de nuevas líneas de colaboración con el INAEM y la CISM, orientadas a la proyección internacional del movimiento bandístico y al intercambio cultural con otros países.
  • La mejora de los mecanismos de acceso a la financiación pública, subvenciones y convenios marco, que garanticen la sostenibilidad de las sociedades musicales en todo el territorio.
  • El reconocimiento expreso de la labor educativa y social que las bandas desarrollan especialmente en el ámbito rural, actuando como verdaderos motores culturales y de cohesión comunitaria.

Félix Ruiz González destacó que “las bandas de música son cultura viva, patrimonio y educación; representan el mayor movimiento cultural del país, con más de 1.800 sociedades musicales y más de un millón de personas directamente vinculadas a ellas”. Añadió que “resulta esencial que las administraciones reconozcan su valor y articulen políticas de apoyo que garanticen su continuidad y adaptación a los nuevos tiempos”.

Uno de los puntos centrales de la reunión fue la propuesta de ampliar el reconocimiento institucional del movimiento bandístico como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, siguiendo el ejemplo de la Comunidad Valenciana y extendiéndolo al conjunto del territorio nacional.

La Subsecretaria Carmen Páez Soria valoró positivamente el trabajo de la CESM y de las federaciones territoriales, destacando la importancia del movimiento bandístico como herramienta de participación cultural, formación artística y desarrollo social.

Esta reunión se enmarca dentro de la agenda institucional que Félix Ruiz viene desarrollando en los últimos meses con distintas administraciones y organismos culturales, con el objetivo de reforzar la visibilidad, sostenibilidad y presencia de las bandas de música en los ámbitos educativo, cultural y patrimonial.

“Estamos en un momento decisivo para las bandas de música. La cooperación entre las instituciones y las sociedades musicales será clave para garantizar su futuro y consolidar su papel como pilar de la identidad cultural española”, afirmó Félix Ruiz González al término del encuentro.