Hay gestos que trascienden lo protocolario y envían un mensaje muy claro a toda la sociedad: las sociedades musicales importan, son patrimonio vivo y merecen ser reconocidas por el trabajo que realizan cada día.
La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) quiere poner en valor y agradecer públicamente el reconocimiento que el Ayuntamiento de Jumilla ha brindado a la Asociación Jumillana de Amigos de la Música (AJAM) tras los magníficos resultados obtenidos en el Certamen Nacional de Bandas “Ciudad de Málaga”.
La recepción oficial ofrecida por la alcaldesa, junto al conjunto de la Corporación Municipal, constituye un ejemplo de cómo una administración local puede mostrar su respaldo a una entidad que lleva años trabajando por la cultura, la educación musical y la vida social de su municipio.
Detrás de cada premio y de cada éxito artístico existe un enorme esfuerzo colectivo. Horas de ensayo, formación constante, compromiso de los músicos, dedicación del director, trabajo silencioso de la junta directiva, implicación de las familias y el apoyo de cientos de personas que hacen posible que una sociedad musical siga creciendo generación tras generación.
Por ello, este tipo de reconocimientos institucionales no solo celebran un resultado concreto, sino que ponen en valor el papel esencial que desempeñan las sociedades musicales como agentes culturales, educativos y sociales. Son entidades que forman personas, crean comunidad, transmiten valores y enriquecen la vida de nuestros pueblos y ciudades.
Desde la CESM queremos felicitar a la Asociación Jumillana de Amigos de la Música (AJAM) por este importante reconocimiento y por representar con excelencia el enorme nivel artístico de las sociedades musicales españolas.
Al mismo tiempo, queremos destacar la sensibilidad mostrada por el Ayuntamiento de Jumilla. Cuando una administración acompaña, escucha y reconoce a sus sociedades musicales, está apostando por la cultura, por la educación y por un modelo de participación ciudadana que genera un impacto positivo durante todo el año.
Ojalá este ejemplo sirva de inspiración para muchas otras administraciones públicas de nuestro país. Las sociedades musicales necesitan apoyo, colaboración y reconocimiento permanente, porque detrás de cada concierto hay mucho más que música: hay formación, voluntariado, convivencia, patrimonio cultural e identidad colectiva.
Desde la Confederación Española de Sociedades Musicales seguiremos poniendo en valor todas aquellas iniciativas que demuestran que invertir en las sociedades musicales es invertir en las personas, en la cultura y en el futuro de nuestros municipios. Porque cuando una administración apuesta de verdad por su sociedad musical, gana toda la ciudadanía.









