La Confederación Española de Sociedades Musicales quiere comenzar reconociendo expresamente que el I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” pudo celebrarse gracias a la subvención excepcional concedida por la Diputación Provincial de Córdoba para la ejecución del proyecto desarrollado en diciembre de 2025. Su respaldo institucional fue determinante para convertir en realidad un encuentro que ya forma parte de la historia del movimiento bandístico.

Pero lo que ocurrió en Córdoba los días 13 y 14 de diciembre no fue solo un congreso.

Fue una declaración colectiva.

Fue el punto de partida de un proceso que ahora necesita de todos.

Durante dos jornadas intensas en la Caja Negra del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), representantes de España y de distintos países de Iberoamérica compartieron análisis, experiencias y estrategias en torno a un objetivo común: lograr que las bandas de música sean reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Se habló de estructura organizativa.
Se habló de sostenibilidad.
Se habló de financiación.
Se habló de liderazgo cultural.
Se habló del papel insustituible de las escuelas de música.
Se habló de cohesión social y vertebración territorial.

Pero, sobre todo, se habló de unidad.

El congreso evidenció algo incuestionable: las bandas de música no son un fenómeno local aislado, sino un movimiento cultural vivo, con impacto social, educativo y comunitario en miles de municipios. Son espacios donde conviven generaciones, donde se forman personas además de músicos, donde la cultura se democratiza y se mantiene viva.

La presentación de la obra oficial “Manifiesto sonoro hacia el futuro” simbolizó ese espíritu común: tradición y futuro caminando juntos. Y el concierto “Caminos de España” recordó que la excelencia artística de nuestras bandas no es teoría, es realidad tangible.

Pero ahora viene lo verdaderamente importante.

El congreso no puede quedarse en un recuerdo exitoso.
No puede ser una fotografía institucional.
No puede ser solo una noticia.

Tiene que convertirse en movimiento.

Desde la Confederación Española de Sociedades Musicales lanzamos un llamamiento claro y directo a todas las asociaciones musicales, federaciones, juntas directivas, escuelas de música y músicos de todo el país:

Este objetivo solo será posible si empujamos juntos.

La candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad no se consigue únicamente con ponencias o documentos técnicos. Se consigue con implicación colectiva, con respaldo territorial, con visibilidad social y con compromiso institucional sostenido.

Necesitamos que cada federación lo incorpore en su agenda estratégica.
Necesitamos que cada sociedad musical lo sienta como propio.
Necesitamos que cada músico entienda que está defendiendo algo más grande que su banda: está defendiendo un patrimonio común.

Las bandas de música llevan más de dos siglos construyendo cultura desde la base. Han sostenido la educación musical donde no había conservatorios. Han llevado la música a cada plaza, cada barrio, cada procesión, cada celebración popular. Han creado tejido social donde otros modelos culturales no llegan.

Ahora toca dar un paso más.

El I Congreso Internacional ha marcado el camino.
Ha generado consenso.
Ha activado alianzas.
Ha puesto los cimientos técnicos.

Pero la fuerza real está en el colectivo.

Este es el momento de coordinar acciones, fortalecer redes, reforzar el discurso común y demostrar a las instituciones nacionales e internacionales que el movimiento bandístico español está unido, organizado y decidido.

No hablamos de una aspiración simbólica.
Hablamos de reconocimiento, protección y proyección internacional.
Hablamos de futuro para las próximas generaciones de músicos.

Córdoba fue el inicio.

Ahora el impulso debe multiplicarse en cada territorio.

La historia nos ha puesto ante una oportunidad única.
Y las oportunidades históricas no esperan.

Es el momento de que todas las asociaciones y federaciones musicales caminen juntas.
Es el momento de empujar con fuerza.
Es el momento de hacer historia.