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La Confederación Española de Sociedades Musicales solicitó al Gobierno español en 2018 una rebaja del 21% al 10% del impuesto, y ha mantenido reuniones en el Congreso y el Senado recientemente

Texto: Alexis Moya
Foto: Cipriano Fornas

Resulta muy sorprendente e inexplicable que los instrumentos musicales no estén incluidos dentro del denominado IVA cultural. Todo un agravio comparativo para la música,que no parece ser cultura, hasta el momento, para los responsables de la administración. Este periódico sitúa un logo en portada solicitando un IVA del 10% desde octubre de 2018.
La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) incluye este asunto entre una de sus reivindicaciones en defensa de un marco normativo diferenciado para las sociedades musicales y profesionales del sector. Por ello, se unió a la campaña promovida por Comúsica, una organización empresarial sin ánimo de lucro compuesta por fabricantes, importadores y comerciantes, que desarrolla diversas iniciativas para sensibilizar sobre este asunto a la administración pública y que los instrumentos musicales dejen de ser considerados un artículo de lujo.
Las acciones que se están llevando a cabo son la recogida de firmas a través de la plataforma Change.org (www.change.org/p/firmas-por-la-música), envío de cartas a diversas instancias del Gobierno español (Ministerio de Cultura, Hacienda…), búsqueda de apoyos de asociaciones, entidades, conservatorios…, y difusión en medios de comunicación y redes sociales.
La CESM considera un error que estas herramientas de trabajo, enseñanza o terapia no fueran incluidas dentro del denominado IVA cultural, como otras manifestaciones artísticas (cine, teatro y danza). En España tocan un instrumento musical 3,6 millones de personas, el 7,8% de la población según el Ministerio de Cultura; y se estima que la rebaja beneficiaría a unas 750.000. En el sector, músicos aficionados y profesionales, estudiantes, profesores, editoriales, luthiers, fabricantes, comerciantes y personas relacionadas con la industria musical, no se entiende esta exclusión del IVA cultural.
Pero el asunto del IVA de los instrumentos, siendo muy importante, forma parte de la petición de una serie de cambios muy ambiciosos que beneficiarían a todos ellos. La  CESM presentó recientemente a Agustín Javier Zamarrón, presidente de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, las reivindicaciones de la entidad en relación con el proyecto social, educativo y cultural que desarrollan 1.100 sociedades musicales, con 80.000 músicos, 120.000 alumnos de escuelas de música y 1.000.000 de socios; agrupadas en las diversas federaciones españolas.
Cambio de marco normativo

Reunión con Agustín Javier Zamarrón, presidente de la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, a la izquierda; Vicente Cerdá, presidente de la CESM, en el centro; y Luis Vidal, a la derecha.

Los directivos de la Confederación, Vicente Cerdá, presidente, y Luis Vidal, secretario general, expusieron a Zamarrón la necesidad de promover un profundo cambio de marco normativo porque el actual lesiona los intereses de las sociedades musicales que son Entidades No Lucrativas (ENL) pero la legislación las trata como empresas y soslaya su singularidad y características lo que resulta especialmente grave en materia tributaria porque les impide desarrollar los fines para los que han sido creadas; así como facilitar la obtención de la declaración de utilidad pública.

Esta ambiciosa iniciativa, que afectaría a los Ministerios de Cultura, Educación, Hacienda y Trabajo, pretende lograr un adecuado reconocimiento de la labor que desarrollan las sociedades musicales españolas, sus bandas, orquestas, agrupaciones artísticas y escuelas de música para que puedan disfrutar del grado de protección y financiación que merecen por su contribución al interés general en sus ámbitos territoriales de actuación.
La CESM compartió la posible hoja de ruta para lograr este objetivo: trasladar a todos los grupos políticos estas reivindicaciones para que se evalúe el alcance de unas modificaciones que, previo estudio por parte de la Comisión de Cultura, puedan traducirse en propuestas concretas para realizar los oportunos cambios legislativos en el ámbito económico, fiscal, laboral, educativo, asociativo… Cerdá y Vidal plantearon la posibilidad de exponerlo en una comparecencia, propuesta de la que Zamarrón tomó nota.
Ley de Mecenazgo
La Confederación, que ya mantuvo contactos con diversas formaciones políticas con representación en el Congreso (PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos ERC, PDeCat, PNV, Compromís…) y los retoma una vez constituida la Comisión de Cultura, reivindica la puesta en marcha de una Ley de Mecenazgo similar a la de otros países de nuestro entorno que beneficie y facilite la labor del colectivo, homologar la condición de artista o músico de élite con la de deportista de élite; y el reconocimiento de la figura del voluntario cultural y su equiparación con el voluntario social.
Los directivos de la CESM trasladaron al presidente de la Comisión de Cultura su preocupación por la ínfima financiación que recibe de la administración pública y la necesidad de obtener recursos para una entidad que representa a un numeroso colectivo que trabaja en el ámbito social, educativo y cultural en España.
Cerdá agradeció “la sensibilidad de Zamarrón con la música y la educación musical y su apoyo para trasladar nuestras peticiones en relación con la situación de las sociedades musicales”. El presidente de la CESM espera “el respaldo del Gobierno español y el consenso de todas las formaciones políticas para poder impulsar la labor de un gran colectivo presente en uno de cada ocho municipios de España”.
Efectos beneficiosos
Daniela González, presidenta de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) asegura que“somos la tierra con más músicos por metro cuadrado, por tanto la reducción del IVA tendría efectos beneficiosos de manera muy amplia, tanto para nuestros músicos como para nuestras escuelas de música, las cuales tienen que hacer un gran esfuerzo cada año para poder comprar instrumentos a sus alumnos. Debemos seguir impulsando la música como un el buen conector social que es”.
Pedro Rodríguez, exsenador y expresidente de la FSMCV indica que “nadie puede discutir a estas alturas que el IVA de los libros de texto tiene que ser un IVA reducido o sencillamente ser cero. Pues un instrumento musical, para el estudio, exactamente lo mismo. Otra cosa es para el desarrollo de una profesión”. Rodríguez subraya que “lo que hay que pedir a nuestros gobernantes es que lleven a la práctica aquello de lo que todos estamos convencidos. Nadie dice que sea fácil llevar la medida a cabo, pero hay que hacerlo”.
La CESM mantenía, al cierre de la edición, una reunión en el Senado para informar de estas reivindicaciones del colectivo agrupado en las federaciones españolas.
Compromís pide la rebaja al 10% en el Senado
El senador de Compromís Carles Mulet registró una moción en la que propone al Senado instar al Gobierno a «revisar y modificar» el tramo de IVA aplicable a la compra de instrumentos musicales, «bajándolo del actual 21% a un 10%» en el plazo de tiempo «más breve posible».
La moción destaca que la música es «una de las manifestaciones más prolíficas del paisaje cultural valenciano. Con todas las posibilidades y formas de las que dispone, la música se proyecta, entre otros campos, a la didáctica, la formación, la composición y la interpretación. La música permite generar en el territorio valenciano, así como en el resto del Estado, un ecosistema único, enriquecido por el trabajo y la disciplina constante de miles de músicos y músicas valencianas».
Remarca que la música se ha convertido en un «fenómeno social», ya que «concilia y convoca a diferentes generaciones familiares. Sin ir más lejos, la cultura y las manifestaciones festivas de la Comunitat Valenciana serian prácticamente invisibles si no fuese por el gran acompañamiento musical que les da apoyo y las refuerza”. En esta línea, ha manifestado que en la Comunitat «se pueden contar por centenares las sociedades musicales que dedican un esfuerzo considerable a la formación musical de los jóvenes. Personas jóvenes y también mayores que mantienen unos hábitos de estudio y trabajo constante».
El senador considera que en la actualidad «la música y sus músicos es algo que forma parte de nuestra cultura e identidad. Miles de personas, agrupaciones y sociedades musicales sostienen una auténtica vertebración territorial y una ocupación cultural de dimensiones extraordinarias, en la fiesta y en la educación, una práctica la musical con múltiples beneficios de todo tipo, en la salud, en la memoria y el aprendizaje o en la coordinación del cuerpo», ha expresado.
En este sentido, la coalición ha manifestado su apoyo a la reivindicación de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) respecto a la reducción del gravamen fiscal que se aplica a la obtención de instrumentos.
Así, ha recordado que la regulación tributaria grava con un 21% de IVA este instrumento, «igualándolo a los vehículos a motor o con la mayoría de objetos de consumo», un hecho que según Mulet  “marca una discriminación hacía la herramienta fundamental para el fomento de la educación musical, que deberían ser merecedoras de un tratamiento fiscal diferenciado”.
 
 
* Reportaje publicado en el periódico Las Bandas del mes de febrero.

Manuel Tomás Ludeña ♦ Consultor académico de la Escuela Superior de Música de Alto Rendimiento (ESMAR)

Entrevista por Alexis Moya, para LasBandas Desembre i Gener 2019-20

Manuel Tomás Ludeña es consultor académico de la Escuela Superior de Música de Alto Rendimiento (ESMAR), profesor de oboe y consultor de Bankia para el desarrollo del proyecto Bankia escolta Valencia que ha destinado 8 millones de euros en cinco años a las sociedades musicales valencianas en diversas iniciativas.

Desarrolla su actividad profesional desde hace muchos años en varios campos, todos ellos relacionados con la educación y la actividad musical tanto en el ámbito privado como en el público donde fue Secretario Autonómico (viceconseller) de Educación y Formación de la Generalitat Valenciana de la mano de la consellera Maria José Català, antigua alumna suya de oboe. Asimismo, fue asesor de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) en la etapa en la que Josep F . Almería fue su presidente.

Tomás colabora habitualmente con las Bandas, periódico en el que ha abordado diversos asuntos relacionados con la música, así como artículos en los que pone en valor grandes referentes de la música valenciana vinculados, principalmente, a las sociedades musicales.

En la entrevista ponemos el foco en ESMAR, un proyecto pensado y madurado durante años que cristalizó hace pocos meses con el inicio del curso 2019-20.

¿Qué es ESMAR y cuáles son sus objetivos?

ESMAR es un centro autorizado para impartir las enseñanzas superiores de música (Título Superior y Máster Artístico). Sus títulos tiene validez oficial dentro del Espacio Educativo Superior Europeo. Entre sus objetivos, destacamos, fundamentalmente, ofrecer unas enseñanzas de elevada calidad, contribuir a la formación de los futuros profesionales de la música, incrementar las opciones de empleabilidad del alumnado y no defraudar jamás las expectativas e ilusiones de aquellos que confían en nosotros. Para ello, queremos contar con un claustro de profesores de gran calidad que sepa transmitir al alumnado no tanto lo que saben, sino lo que necesita el alumnado para ejercer la profesión musical en un contexto cambiante.

¿Cómo se empieza a gestar este proyecto educativo musical?

Se trata de un proyecto educativo muy ilusionante en el que he tenido la oportunidad de colaborar junto a dos grandes empresarios valencianos: Alejandro Monzonís, director general del prestigioso colegio privado IALE, y de Carles Subiela, fundador y administrador de la empresa de importación y venta de instrumentos musicales, Consolat de Mar. Ambos atesoran una gran experiencia en el ámbito educativo y empresarial, disponen de un bagage impresionante y aportan recursos y experiencias muy necesarios para levantar un proyecto innovador, ambicioso e ilusionante.

Ellos entendieron que ESMAR era y es un proyecto necesario que ofrece una alternativa más para el alumnado interesado y decidieron contar conmigo. A partir de ahí, mucho esfuerzo, mucho trabajo y sobre todo buscar un camino totalmente nuevo, porque es la primera vez que las enseñanzas superiores de música, con el permiso de Berklee, se imparten en un centro privado en la Comunitat Valenciana.

¿A quién va dirigido?

A todos los músicos valencianos y también del resto de España, Europa y, si me permite, del mundo. En la actualidad, los proyectos son globales, nuestro mercado es el mundo.

¿Qué oferta pedagógica ofrece?

De momento, los títulos superiores de las especialidades de Interpretación, Pedagogía y Producción y Gestión. Acabamos de solicitar al ISEACV la autorización de los itinerarios de Música Antigua y Música Moderna. Hemos presentado también la solicitud de autorización de tres másteres artísticos y ofrecemos también una oferta variada de formación académica propia en varios itinerarios y especialidades.

Destaco el Máster propio de Dirección Artística de Sociedades Musicales, pues queremos también ser un centro que ponga en valor el increíble patrimonio musical valenciano y nuestro excepcional talento. Si ESMAR consigue que se conozca todo esto, pues misión cumplida.

“Queremos contar con un profesorado de gran calidad que sepa transmitir lo que necesita el alumnado” Clic para tuitear

ESMAR hace poco que ha empezado a funcionar pero ¿con cuántos alumnos cuenta ya? Más de 100 alumnos, distribuidos entre las enseñanzas oficiales y la formación académica propia. Un auténtico éxito en el primer año de funcionamiento. Ni nosotros mismos hubiéramos imaginado algo así tan pronto.

¿De dónde proceden los músicos que estudian en ESMAR?

De todas partes, de la Comunitat Valenciana, del resto de España, prácticamente de todas las comunidades autónomas. También tenemos ya algunos alumnos extranjeros, entre ellos, una contrabajista china. Esperamos abrir muy pronto una línea de entrada más directa de alumnado extranjero. Para ello, debemos seguir trabajando mucho más.

¿Qué es lo que más valoran de la propuesta educativa que han diseñado? 

De momento, las felicitaciones recibidas por el alumnado, su satisfacción es un pilar estratégico para nosotros. Están muy contentos con la calidad del profesorado y también con la aceptación del plan de estudios. Nuestra idea es ofrecer la educación musical que necesitan los futuros profesionales de la música.

¿La empleabilidad y la circulación ofreciendo prácticas artísticas y favoreciendo la proyección internacional de los alumnos es una de sus líneas estratégicas?

Totalmente, es muy pronto para valorar estas líneas que son muy incipientes, no olvidemos que tenemos apenas cuatro meses de vida, pero este es un objetivo irrenunciable. En breve vamos a configurar el departamento de orientación y transición a la vida laboral. Y además de las conexiones con la empleabilidad directa, ya hemos diseñado un plan muy ambicioso que comenzará su andadura en los primeros meses de 2020. Nuestro alumnado va a tener la oportunidad de contactar con importantes agentes y empresas empleadoras del ámbito musical. Se verá muy pronto.

También los preparan para oposiciones a conservatorios. ¿Cómo?

Desarrollamos cursos de preparación de oposiciones a conservatorio, que es una, quizá la principal, salida profesional actual dentro del ámbito público.

¿Cuál es el perfil del profesorado?

La selección del profesorado adecuado es un elemento crucial para el éxito del proyecto. Como reza el informe Mckinsey, la calidad de un sistema educativo, es la calidad de su profesorado, pues nadie puede dar lo que no tiene. Nuestro profesorado está compuesto por líderes en sus respectivas especialidades, profesionales talentosos con una amplia experiencia en los campos de la interpretación y la docencia. Además, deben estar dispuestos a trabajar en equipo y compartir un proyecto innovador y diferente. ESMAR es un proyecto abierto, con una parte muy importante de profesores valencianos de elevadísima calidad. También tenemos profesorado nacional y extranjero. En definitiva, queremos lanzar un mensaje a todos aquellos profesionales que puedan aportar valor a ESMAR; tienen las puertas abiertas para formar parte del proyecto.

Ya han creado la Orquesta ESMAR. ¿Qué metas persigue esta formación?

La calidad de las agrupaciones y las vivencias que éstas ofrecen al alumnado son, sin duda, un elemento fundamental para un proyecto educativo musical. Nuestra orquesta ha comenzado muy bien, con un concierto de presentación brillante, dirigido por el maestro Martín Baeza. Pero en próximos encuentros contaremos con los maestros Álvaro Albiach y Cristóbal Soler. ¡Casi nada!

“Nuestra meta es que el alumnado consiga las competencias necesarias para integrarse con éxito en una agrupación musical” Clic para tuitear

Nuestra meta es que nuestro alumnado consiga las competencias necesarias para integrarse con éxito en una agrupación musical, que conozca los métodos de trabajo y las exigencias de directores muy prestigiosos y, sobre todo, que asuman los valores éticos y los compromisos necesarios para formar parte de un proyecto colectivo. Queremos buenos músicos que sean, a la vez, personas comprometidas en aportar valor a la sociedad en general.

¿Qué proyectos tienen previsto desarrollar a medio y largo plazo?

¡Muchísimos! Hemos aprobado recientemente el Plan Estratégico de ESMAR 2019-23 que ha marcado nuestra visión y nuestro rumbo para los próximos cuatro años. Aquí pretendemos incrementar la oferta académica, conseguir 400 alumnos y alumnas, incrementar la satisfacción de nuestro alumnado y su éxito académico e inserción laboral. Y no solo eso, avanzar en el establecimiento de medidas compensatorias (ayudas y facilidades) para que la cuestión económica no sea un impedimento para nadie, establecer convenios y colaboración con entidades que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos, avanzar decididamente hacia la internacionalización y mucho más. No escatimaremos en trabajo, ambición y pasión, porque nos gusta mucho lo que hacemos.

Las iniciativas del expresidente de la FSMCV en las Corts han supuesto 7,3 millones de euros para las sociedades musicales

Alexis Moya, Las Bandas de Música, 13-4-2019 12:47h

Josep F. Almería, diputado independiente por el grupo parlamentario Podemos en las Cortes Valencianas y expresidente de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV), informaba mediante un comunicado de su desvinculación de esta formación política una vez “cumplido mi compromiso” en la legislatura que ha finalizado recientemente con la disolución de la cámara.
Almería expone que “mi trayectoria política en Podemos finaliza aquí, con estas líneas, desde las que quiero agradecer al Consejo Ciudadano Valenciano su invitación a participar activamente en la vida política autonómica, formando parte de la lista del partido en las elecciones a Corts Valencianes de 2015”, agradecimiento que hace extensible “a todas las personas que han ocupado cargos orgánicos y/o institucionales, por su apoyo y colaboración” y en especial a “a todas las personas que, desde sus puestos de asesoramiento y colaboración, han permitido que nuestro trabajo haya sido importante, de calidad y con impacto social”.
En estos cuatro años la experiencia parlamentaria en las Corts Valencianes ha sido “intensa, enriquecedora y muy satisfactoria la mayoría de las veces, aunque también ha habido sinsabores en algunas ocasiones, algo consustancial en el ámbito político” pero ello no es óbice para hacer una lectura positiva de la labor desarrollada y expresa su “gratitud y reconocimiento, por haberme dado la posibilidad de aportar mi grano de arena a sectores, entidades y personas que tanto necesitan de la ayuda institucional”.
En este periodo ha trabajado en varias áreas: presidencia de la comisión de Radiotelevisión Valenciana y del Espacio Audiovisual, en la última época; portavoz de las comisiones de Industria y de la especial de investigación de las Instituciones Feriales y miembro de las comisiones de Economía y Presupuestos, Obras Públicas y de Educación y Cultura: desde las que ha planteado numerosos proyectos y propuestas “para una acción institucional que, pienso sinceramente, ha tenido resultados positivos tangibles que han mejorado, y mejorarán más en el futuro, la vida de nuestra gente, las personas, la ciudadanía de la Comunitat Valenciana”.

Transversalidad
No comparte el actual proyecto político de Podemos “muy alejado de la transversalidad que nos ilusionó a muchas personas” y constata que esta situación “aconseja desvincularse del mismo” porque  “es público y notorio que ha ido experimentando un fuerte viraje ideológico en los dos últimos años”; no obstante, desea suerte y “buen hacer”.
Almería se despide en su comunicado asegurando que “la lucha siempre continúa para las personas que trabajamos por objetivos que consideramos justos, y así lo seguiré haciendo en el futuro, desde cualquier ámbito que me permita continuar ofreciendo mi aportación para la mejora de nuestra sociedad”.
El diputado autonómico detalla, en un dossier adjunto al comunicado, su actividad parlamentaria que ha desarrollado,  fundamentalmente, “con la relación institucional con entidades de la sociedad civil, la elaboración, registro y defensa de iniciativas parlamentarias, el estudio y gestión de iniciativas legislativas, la gestión y tramitación anual del presupuesto de la Generalitat Valenciana y la participación en las comisiones de las que he formado parte y en el pleno de Las Cortes Valencianas”.
Ha participado en la tramitación y negociación de los cuatro presupuestos de la legislatura del Pacto del Botánico y ha sido miembro de diversas comisiones y aunque en la de Educación y Cultura estaba como suplente su presencia ha sido activa en la presentación y defensa de iniciativas parlamentarias para el sector cultural.
BIC y sede de la FSMCV
En cuatro años ha registrado y defendido debates de la toma en consideración de diversas Proposiciones No de Ley (PNL) en las que ha conseguido la aprobación de 18 (78%) de las 23 propuestas presentadas entre las que cabe destacar  la declaración del movimiento asociativo de las sociedades musicales de la Comunidad Valenciana como Bien de Interés Cultural (BIC) y sobre la declaración de la FSMCV como entidad protectora del patrimonio cultural valenciano, aprobada por unanimidad el 3 de agosto de 2015; y la que instaba a la rehabilitación de la Alquería Julià de Valencia, futura sede de la Federación, en la que también concitó el consenso de todos los partidos políticos para instar al Ayuntamiento de Valencia a agilizar los trámites para la rehabilitación y a dar la licencia de actividad (lo que se ha producido hace unos días) para iniciar unas obras que se pretendía haber finalizado en 2018 con ocasión del 50 aniversario de la FSMCV, tal y como se anunció en 2016.

7,3 millones para el colectivo
En relación con la elaboración de los  cuatro presupuestos anuales de la Generalitat Valenciana (de 2016 a 2019) la participación de Almería ha sido relevante en la negociación de las propuestas presupuestarias y de enmiendas, consiguiendo importantes dotaciones para las áreas de su responsabilidad. De las que es posible cuantificar económicamente (Institutos Tecnológicos, Plan de Industrialización, Economía Social…) el importe total asciende a 73,8 millones de los que 6 han tenido como destinarias a las escuelas de música y 1,3 las sociedades musicales y la FSMCV, un total de 7,3 millones para el colectivo.
Para otras iniciativas cuyas derivadas son ahora intangibles o difícilmente cuantificables habrá que evaluar su impacto a medio y largo plazo. Un ejemplo ilustrativo es que la declaración BIC puede suponer muchos beneficios para las sociedades musicales y abre las puertas a diversas medidas de acompañamiento que beneficiarán al colectivo, en un marco legislativo y competencial coherente y eficaz, como las bonificaciones en el IBI o en la financiación asignada en los futuros presupuestos del Consell.
En palabras de Almería “que genere un marco institucional de futuro para garantizar la estabilidad y el desarrollo de un fenómeno único en el mundo, un movimiento asociativo envidiado y tomado como referencia por muchos gobiernos que desearían tener una realidad similar en su país”.

De los 7,3 millones para el colectivo 6 han sido para las escuelas de música y 1,3 para sociedades musicales y la FSMCV