Luis Vidal Domínguez

Entradas

Por acuerdo de la Junta de Gobierno de la Confederación Española de Sociedades Musicales, en reunión celebrada el 12 de noviembre de 2021, y según lo establecido en el Artículo 16 de los estatutos de la Confederación, SE CONVOCA la XXVIII ASAMBLEA GENERAL

Asisten:

  • Presidente

    Vicente Cerdá García

  • Vice Presidente 1º

    Antonio Francisco Ortiz Sancho

  • Vice Presidente 2º

    Amadeo Silvestre García Pérez

  • Secretaria General

    Soraya Sanchis Mogino 

  • Tesorero

    Luis Vidal Domínguez

  • Vocal 1º

    Esther Rodríguez Viñuela

  • Vocal 2º

    Cristina Fornet Ausina

  • Vocal 3º

    Samuel De Gregorio Muñoz

  • Vocal 4º

    Alfredo Panadero Peral

  • Vocal 5º

    Rita Mínguez García

Hay varios pasos que nuestras entidades y por tanto sus directivos deben dar para intentar que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) puedan llegar a formar parte de su vida asociativa en un futuro no lejano (el 2030 está más cerca de lo que parece).

El primer paso: la formación. Conocer el origen y el contenido de la Agenda 2030 o analizar el estado actual de cada ODS y sus metas facilita la posterior apropiación e integración. Es necesaria una formación adaptada a los intereses de los participantes, de tal forma que se exploren las conexiones entre los distintos ODS.

Una segunda parte ha de ser la apropiación. Apropiación significa “hacer una cosa suya” y para hacer una cosa nuestra antes debemos conectar con ella, creer en ella y que nos motive de tal manera que queramos incorporar-la en nuestra vida profesional pero también personal.

Finalmente, la integración. Entender los principios generales involucrados miso de incorporar los principios y va-lores de los ODS, no hace falta seguir adelante. Y ese compromiso debe contar con el respaldo expreso de los dirigentes de la entidad.

Diagnóstico

Tenemos que pararnos a pensar un poco y ver dónde estamos y hacia dónde vamos en relación con los ODS, viendo cuales son más cercanos a nuestras actividades. Y seguro que nos damos cuenta de que algún camino llevamos ya andado.

Integración en la gestión

Es necesario integrar los ODS en la gestión de nuestras entidades fijan do objetivos que contribuyan al cumplimiento de aquellos que hemos identificado en los pasos anteriores. Y para acercarnos a esos objetivos tendremos que hacer lo que tantas veces hemos hecho: ver que acciones ponemos en marcha para lograrlos. Y ejecutarlas, claro está.

Evaluación

Si asumimos la expresión “lo que no se mide no se gestiona” pues sencillamente la tenemos que aplicar también en todo esto. Y evaluar nos servirá, entre otras cosas para analizar el esfuerzo y ponerlo en relación con los logros, contrastar el antes y el después, corregir errores, motivar para futuros logros y también para rendir cuentas a nuestros asociados sobre lo que hemos hecho.

Comunicar las acciones realizadas

El aforismo, Lo que no se comunica, no existe, atribuido a Marshall McLu-han (profesor de literatura inglesa, crítica literaria y teoría de la comunicación) resume a la perfección este punto.

En concreto, sería bueno elaborar una memoria sobre lo realiza-do y conseguido, y por supuesto deberemos darlo a conocer a los medios de comunicación para lograr su difusión entre el público. Con ello a lo mejor hasta ayudamos a otras entidades a seguir este camino.

No podemos finalizar este resumen apresurado sin hacer una somera mención a las metas (los 17 ODS se desglosan en 169 metas) de los ODS más directamente relacionados con la cultura (que desgraciadamente son pocas).

La meta 4.7 destaca la necesidad de que la educación promueva una cultura de paz y no violencia y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.

La meta 8.2 aborda la diversificación de la economía, que debería incluir la estimulación de las industrias creativas.

La 8.9, tiene como objetivo “Diseñar e implementar políticas para promover un turismo sostenible que cree empleos y promueva la cultura y los productos locales”.

La 11.4 llama explícitamente a la acción del sector cultural, y es la meta que la mayoría de nosotros conocemos: “Redoblar los esfuerzos para proteger y salva-guardar el patrimonio cultural y natural del mundo”

Por su parte las metas 8.9 y 12.b buscan “Elaborar y aplicar instrumentos para vigilar los efectos en el desarrollo sostenible, a fin de lograr un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales”.

El análisis que cada uno de nosotros hagamos de la relación entre estas u otras metas y el fin social de nuestras entidades nos ayudará a darnos cuenta de que efectivamente las sociedades musicales ya estamos contribuyendo (en la mayoría de los casos me atrevo a decir que de manera espontánea y no consciente) al cumplimiento de los objetivos de des-arrollo sostenible de la Agenda 2030.

Ahora se trata de ser conscientes de ello para así poder jugar un papel relevante. Pero obviamente este recorrido no lo podemos hacer solos. Si definimos la gobernanza participativa como compartir la responsabilidad, entonces debemos concluir que esta responsabilidad se puede compartir en muchos niveles diferentes y de muchas formas diferentes.

Convoco desde aquí a todos los actores implicados para que cada uno desde el lugar que ocupamos trabajemos en común con el fin de acercarnos y contribuir al cumplimiento de estos objetivos.

Con ello contribuiremos a que la cultura sea de verdad un motor de desarrollo social y económico. 

Luis Vidal Domínguez es tesorero de la CESM, músico y economista.

Artículo publicado en versión papel de Las Bandas

⇒ Ir a Cultura, sociedades musicales y agenda 2030 (I)

Reunión con los diputados del Partido Popular Mª Soledad Cruz-Guzmán García y Oscar Clavell López, portavoces de la Comisión de Cultura y Deporte y de la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso respectivamente

La CESM ha trasladado la necesidad de que los poderes públicos adopten medidas efectivas que palien la precaria situación del colectivo, agravada por el Covid-19

Madrid, 19 de octubre de 2021

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), representada por su presidente, Vicente Cerdá García, y su tesorero, Luis Vidal Domínguez, ha mantenido una reunión con los portavoces del Grupo Popular del Congreso de Diputados Mª Soledad Cruz-Guzmán García, en la Comisión de Cultura y Deporte y Oscar Clavell López, en la Comisión de Educación y Formación profesional a los que han tenido ocasión de exponerles las enormes dificultades por las que atraviesa el colectivo de las sociedades musicales, sus bandas de música y sus escuelas y que es consecuencia, entre otras causas, del insuficiente apoyo que reciben de las administraciones públicas y que ha sido agravada por los nefastos efectos que ha tenido la total paralización de su actividad cultural motivada por el Covid-19.

Los representantes de la CESM han trasladado a los responsables políticos que la labor que llevan a cabo estas entidades no solo responde al carácter educativo y cultural que les es propio, sino que trasciende este ámbito y el desarrollo de sus múltiples actividades de interés general les imprime un marcado carácter social que desgraciadamente no goza del adecuado reconocimiento y en consecuencia no es beneficiario del grado de protección que en su opinión merecen. Esta circunstancia se hace patente al comprobar la falta de adecuación del actual marco normativo que es de aplicación a estas entidades.

En este sentido, los representantes de la CESM les han planteado a los responsables que los poderes públicos deberían aprovechar la ocasión que tienen de mostrar su apoyo decidido a las actividades de interés general que desarrollan nuestras entidades implementando las medidas contenidas en el dossier de la CESM que se les ha sido remitido y que es una actualización del que la entidad ha entregado a todos los representantes de los distintos partidos políticos tanto del Congreso como del Senado con los que se ha reunido desde 2018.

Entre dichas medidas destacan aquellas que servirían para corregir el injusto trato fiscal que soportan nuestras entidades pasando por propuestas de apoyo a la cultura de base, la ansiada y ya inaplazable reforma de Ley del mecenazgo o la apertura de líneas de apoyo y financiación que deberían diseñarse atendiendo a nuestro carácter social. Cuestiones todas ellas cuyo adecuado tratamiento debiera servir para paliar, siquiera en parte, la triple precariedad que sufren nuestros asociados: la propia del mundo asociativo añadida a la que padece el sector cultural y agravada tanto por el Covid-19 como por la respuesta prácticamente inexistente de la administración pública a nuestras demandas de líneas de apoyo que paliaran la inactividad padecida, como se ha hecho con otros sectores económicos.

A la reunión también asistió Félix Ruiz, Presidente de la Federación Andaluza de Bandas de Música.

Sobre la CESM 

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) es una entidad asociativa, sin ánimo de lucro, formada por diferentes federaciones que representan a las sociedades musicales de las comunidades autónomas del estado español, aglutinando y representando a más de 1.100 sociedades musicales, con más de 60.000 músicos (amateurs en su mayor parte), 120.000 alumnos en su red de escuelas de música y danza y una masa social de más de 1.000.000 de personas. Estas entidades están gestionadas por más de 10.000 directivos voluntarios que realizan su labor de forma totalmente altruista y desinteresada, lo que hace posible que varios millones de personas, en todo el territorio nacional, conozcan de cerca a este gran colectivo, por tener un familiar o algún conocido cercano en una sociedad musical, en su escuela o en alguna de sus agrupaciones artísticas: banda de música, orquesta, coro, etc.

Desde 1993, la CESM persigue el objetivo de aunar todos los esfuerzos en favor del desarrollo del colectivo de las bandas de música, desde el asociacionismo civil, con el propósito de unir las federaciones que la integran para promover, difundir y dignificar la afición, enseñanza y práctica de la Música, potenciar el asociacionismo y proporcionar a la sociedad civil un medio de desarrollo y articulación cultural.

Como interlocutor institucional, la CESM lidera la representación nacional del mundo bandístico y es miembro del pleno del Consejo Estatal del INAEM desde el 2010, lo que le confiere el carácter de interlocutor válido para abordar todas aquellas cuestiones relacionadas con este enorme colectivo a nivel estatal.

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), representada por su presidente, Vicente Cerdá García, y su tesorero, Luis Vidal Domínguez, ha mantenido una reunión con los portavoces del Grupo Popular del Congreso de Diputados Mª Soledad Cruz-Guzmán García, en la Comisión de Cultura y Deporte y Oscar Clavell López, en la Comisión de Educación y Formación profesional

Asisten:

  • Presidente

    Vicente Cerdá García

  • Tesorero

    Luis Vidal Domínguez

Noticia ⇒ La Confederación Española de Sociedades Musicales se reúne con los portavoces del Grupo Popular en la Comisión de Cultura y Deporte y en la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso

El pasado 10 de junio tuve la ocasión de participar en el Foro de economía comarcal Ciudades creativas para el desarrollo social organizado por Levante-EMV, patrocina do por Power Electronics y que contó con la colaboración activa de Lliria City of Music y Denia City of Gastronomy y en el que participaron los alcaldes de Llíria, Manuel Civera, y Dénia, Vicent Grimalt, la diputada en el Congreso por el PSPV-PSOE y especialista en turismo, Ana Botella, Francesc Colomer, secretario autonómico de Turismo, la secretaria autonómica de Economía Sostenible, Rebeca Torró, el CEO de Power Electronics, David Salvo, el presidente de la fundación Balearia, Jose Manuel Orengo, el diseñador Francis Montesinos y yo mismo como representante de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM).

Este artículo resume las ideas que expuse en este Foro en el que participe por invitación expresa del entonces alcalde de Llíria Manuel Civera, a quien aprovecho para agradecer a través de estas líneas su firme apuesta por apoyar todas las acciones de la CESM.

Es una evidencia que sin creatividad no hay progreso, pero dado mi perfil (músico aficionado, directivo de la CESM y economista) centraré mi exposición en los aspectos de la creatividad ligada a la gestión. Lo que podríamos llamar “la gestión creativa”.

En demasiadas ocasiones he tenido que expresar mi opinión en el sentido de que la administración pública suele ofrecer respuestas a nuestras demandas que he calificado de Insuficientes, Incorrectas, Injustas, y la peor: Inexistentes. Las 4 íes como yo las llamo. Y que frente a ello nuestro sector tenía que combatir con las 4 ces: Cumplimiento de la norma, Comunicación, Creatividad y Cohesión.

Toca hoy pues hablar de la C de creatividad en la gestión entendida como la identificación y el aprovechamiento de las oportunidades que en cada momento se pueden presentar en las entidades que dirigimos.

Y si hablamos de oportunidades, todos tenemos ante nosotros un ineludible reto que es también una enorme oportunidad: La agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Tal y como denuncia Alfons Martinell, profesor emérito de la Universidad de Girona y director de la Cátedra Unesco Políticas culturales y cooperación lamentablemente, a pesar de los aportes del sector cultural al proceso de elaboración de la Agenda, ésta no incorporó un ODS específico que situara a la cultura como elemento imprescindible para el desarrollo sostenible, pese a su importancia en los contextos contemporáneos. Sin embargo, tras la indignación inicial del sector cultural, han surgido estrategias de incorporación de la cultura a este plan de acción universal. Desde hace un tiempo, son numerosas las voces que reclaman que la cultura sea considerada una esfera más al abarcar todos los ámbitos de la actividad humana y constituir una de las principales fuentes de valores, cohesión social, bienestar, riqueza y participación de una sociedad.

Cultura sostenible

El capítulo 1 Hacia una cultura sostenible ofrece información básica sobre la Agenda 2030 y demuestra cómo este marco de acción puede ser una oportunidad para el sector cultural.

En el capítulo 2 Integrando el enfoque sostenible en el sector cultural se plantean una serie de principios comunes que sirven de referencia y punto de partida, y se ofrece un mapa de todos los actores de la cultura implicados en lograr un desarrollo sostenible. Ese marco teórico compartido y la identificación del ecosistema sobre el que tenemos influencia es el paso previo a la acción. Además, se dedica un apartado al papel funda-mental de la administración pública para hacer posible esta transición hacia la sostenibilidad.

En el capítulo 3 Pasar a la acción se propone, a modo de checklist, un listado de medidas que pueden llevar-se a cabo en distintas áreas, desde la programación o la gestión hasta los espacios físicos donde se desarrolla la actividad cultural.

Y por último, en el capítulo 4 se ofrece una selección de casos de estudio que ilustran proyectos culturales que ya están alineados con la Agenda 2030.

La lectura de este documento puede servir por tanto para que cualquier lector interesado pueda iniciar una aproximación a este tema y le será de gran ayuda si comparte el objetivo de integrar la Agenda 2030 en el sector cultural.

Pero si hablamos de la Agenda 2030 y por tanto de desarrollo sostenible, es necesario que conozcamos el verdadero significado de esta expresión:

El Informe Bruntland define al des-arrollo sostenible como “el proceso capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas”.

Y esta sostenibilidad se estructura en cuatro dimensiones que a su vez son básicamente las que le dan sentido a los 17 objetivos de desarrollo sostenible que contiene la Agenda 2030. Estas dimensiones son:

La dimensión medioambiental

El medio ambiente y el desarrollo no son retos separados: el desarrollo no puede subsistir con una base de re-cursos ambientales que se deteriora; el medio ambiente no puede ser protegido cuando el crecimiento ignora el precio de la destrucción ambiental.

La dimensión social

Busca proteger y fomentar el bienestar de las personas y una vida digna y de calidad sin exclusiones.

La dimensión económica

Se trata de lograr un mayor equilibrio entre nuestros modelos de producción y consumo y la capacidad de reproducción de los ecosistemas.

La dimensión cultural

Constituye una de las principales fuentes de valores, cohesión social, autoestima y participación de una sociedad.

Y ahora que ya podemos al menos intuir que la cultura y la sostenibilidad no son conceptos inconexos, ¿Qué podemos hacer para embarcar a las instituciones, asociaciones y agentes culturales, industrias creativas en la difusión de los ODS y de la Agenda 2030?

Luis Vidal Domínguez es tesorero de la CESM, músico y economista

Artículo publicado en versión papel de Las Bandas

⇒ Ir a Cultura, sociedades musicales y agenda 2030 (y II)

Acte d’entrega dels Premis Jaume I de la Vila de Llíria 2021.

Asiste:

  • Luis Vidal Domínguez (Tesorero)

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) se reúne con la Embajadora del Uruguay para explorar posibles vías de colaboración en materia de cooperación internacional cultural

Madrid, 13 de septiembre de 2021

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), representada por su presidente, Vicente Cerdá García, y su Tesorero, Luis Vidal Domínguez, ha mantenido en el día de hoy una reunión con la Embajadora del Uruguay, Ana Teresa Ayala Barrios, para explorar posibles iniciativas de colaboración, en materia de cooperación internacional cultural, que afectarían a los Ministerios de Cultura y Deporte y de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del gobierno de España.

Estas iniciativas se enmarcarían en una relación bilateral que promocionaría el desarrollo de diferentes proyectos de cooperación internacional, en materia cultural, dirigidos a compartir y conocer las diferentes realidades musicales de los países cooperantes, realizar acciones formativas según las necesidades de las partes, fomentar experiencias aplicadas de intercambio en el ámbito musical y construir sinergias que pudieran beneficiar a todos los contextos en colaboración. En el desarrollo de estas iniciativas participarán todas las federaciones asociadas a la CESM.

La reunión, celebrada en la sede de la Embajada del Uruguay, en Madrid, ha transcurrido en un clima de mutuo interés y afán de colaboración, y en la que se han comentado otras experiencias similares realizadas en el pasado en cooperación internacional cultural y manifestando ambas partes una firme voluntad de poder suscribir un acuerdo marco de colaboración que, en el caso del Uruguay, sería suscrito por la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de este país, según ha confirmado a la CESM la propia embajadora.

La CESM es miembro del consejo estatal del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), y asocia y representa en España a federaciones de diferentes comunidades autónomas, que conforman un proyecto social, educativo y cultural desarrollado por 1.100 asociaciones sin ánimo de lucro, con 80.000 músicos, 120.000 alumnos de escuelas de música y 1.000.000 de socios, agrupados en torno a estas entidades.

Concierto de la Banda Musical UDP Lliria – Camp del Turia – Serranos en la sede de la Primitiva de Llíria

Asisten:

  • Presidente

    Vicente Cerdá García 

  • Tesorero

    Luis Vidal Domínguez

Reunión con la Embajadora del Uruguay en España

Asisten:

  • Presidente: Vicente Cerdá García
 
  • Tesorero: Luis Vidal Domínguez

 

 
 

– Reunión en Llíria con presencia del Ayuntamiento de Llíria para formalizar la nueva sede de la CESM

Asisten:

  • Vicente Cerdá García (Presidente)
  • Luis Vidal Domínguez (Tesorero)