La Federación Extremeña de Bandas de Música es una de las protagonistas del acto institucional que este viernes, 7 de septiembre, se celebra en el Teatro Romano de Mérida con motivo de la celebración del Día de Extremadura.

Esta federación está integrada por 62 agrupaciones y por más de 3.100 músicos federados.

La Medalla de Extremadura para la Federación de Bandas de Música fue propuesta por la Mancomunidad Integral de Aguas y Servicios de la Comarca de Llerena.

Pedro José García Moreno, presidente de la Federación de Bandas de Música y director también de la Banda de Música de Llerena y de la Escuela Municipal de Música de esta localidad es quien recibirá este máximo galardón de

Extremadura en representación de todos los músicos que integran la Federación condecorada.

El presidente de la Federación Extremeña de Bandas de Música, Pedro José García Moreno, ha calificado de «orgullo» recibir la Medalla de la Comunidad Autónoma por el trabajo que realiza esta entidad en la difusión de la música de bandas en la geografía extremeña.

En la actualidad, según sus palabras, hay en la región 65 bandas federadas, de las que forman parte 3.100 músicos. Tras la despoblación que sufrió la región en los años sesenta, ha admitido que en las últimas décadas se han producido «transformaciones y mejoras muy positivas» en la región, lo que se ha visto traducido en un aumento de la calidad de vida y avances económicos.

Hoy en día, Extremadura cuenta con ocho conservatorios, uno de ellos Superior y el resto Profesionales, a los que hay que sumar más de 100 escuelas de músicas repartidas por la geografía regional. Sin embargo, ha admitido que sigue habiendo «asignaturas pendientes», por ello, una de sus «aspiraciones» es llegar a las 200 bandas de música en la región.

Como «carencia» también ha mencionado la falta de conservatorios que impartan enseñanzas oficiales, que necesitan de una titulación para impartirlas. «Demandamos una red de conservatorios en Extremadura, sin que los alumnos y sus padres tengan que hacer una hora para ir y otra para venir, para que sus hijos puedan estudiar música», ha incidido.

Y es que, a día de hoy, según ha explicado, los conservatorios profesionales «están prácticamente todos colocados en las Vegas del Guadiana». Esa dispersión geográfica, precisamente, es el «talón de Aquiles» de la música y de las bandas de músicas extremeñas», motivo por el cual, a su juicio, no se puede quitar la oportunidad de que los niños hagan de la música su pasión o forma de vida en el futuro.

A su juicio, las bandas de música «son el crisol cultural» de un territorio, trabajando como «auténticos embajadores de nuestros pueblos» y llevando la cultura allá donde van. Por tanto, hay que «mimarlas y potenciarlas», para lo cual «seguiremos luchando para llevar la música a todos los rincones de Extremadura», ha finalizado.