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La Asociación de Amigos de la Música de Yecla y la Comparsa de Andaluces de Villena: más de 20 años juntos.

13 abril, 2020 Escrito por diapason

Es curioso ver como con el paso de los años se establecen relaciones entre asociaciones o instituciones que a priori parten de diferentes ámbitos y nacieron con diferentes objetivos. Es, así mismo, gratificante ver como esas relaciones en muchos casos se convierten en duraderas, lo cual no es más que el fruto de la satisfacción mutua de los unos con los otros, y viceversa.

Es lo que ocurre con la Comparsa de Andaluces de Villena y la Asociación de Amigos de la Música de Yecla. Fue en el año 1998, precisamente cuando nuestra comparsa celebró su 75 Aniversario, cuando por primera vez nuestros vecinos yeclanos participaron en nuestros desfiles.

Aquel año, por el motivo comentado, necesitábamos ampliar el número de bandas que nos acompañaran, sobre todo en el desfile de la Cabalgata, que cada día 6 de septiembre llevamos a cabo. En la junta directiva de la comparsa, por aquel entonces, Antonio Conesa era el delegado de bandas de música, y fue el artífice principal de que los Amigos de la Música de Yecla vinieran con los Andaluces de Villena.

Desde entonces, nos vienen acompañando sin pausa cada 5, cada 6 y cada 9 de septiembre, en nuestra Entrada, Cabalgata y Desfile de Nuevos Cargos, los tres desfiles más importantes de las fiestas de Villena.

La celebración de nuestro 75 aniversario, como hemos mencionado anteriormente, marcaría la relación con esta banda. Ese año se compuso para nuestra comparsa el pasodoble “75 Aniversario de los Andaluces”, por Gaspar Ángel Tortosa.

Ni que decir tiene que jamás imaginamos la repercusión que alcanzaría dicho pasodoble en toda la geografía festera. El caso es que desde aquel primer año la comparsa intentó que todas las bandas de música que nos acompañaban tocaran dicha obra.

No fue fácil, ya que la complejidad del pasodoble hacía que aquellas bandas que realmente no lo habían preparado a conciencia tuvieran verdadera dificultad para que aquello sonara con ciertas garantías para nuestros desfiles. Así la banda de Amigos de la Música de Yecla se convirtió en una de las primeras en interpretar el conocido pasodoble.

Pero además, se une una circunstancia que une más a esta banda con esta pieza y con nuestra comparsa. Prácticamente desde ese primer año hasta la actualidad –salvo muy pocos años–, la banda de Yecla ha desfilado junto al bloque que abre nuestra comparsa en cada desfile, el “boato”.

Ese bloque es el único que realiza todos los desfiles a los sones del “75 Aniversario”, ya que el resto de bloques y bandas, aunque lo utilizan, lo alternan con otros pasodobles. Por este motivo, dados los años transcurridos y esa circunstancia, podemos estar hablando, de manera casi anecdótica, de que los Amigos de la Música de Yecla sea de una de las bandas de música que más han interpretado nuestro pasodoble, si no la que más, siendo además una de las primeras que lo dominaron y lo acomodaron para nuestros desfiles.

Solo nos queda desear que esta relación dure muchos más años, como síntoma de esa satisfacción mutua, conocedores por ambas partes de la importancia de la música en la fiesta en general, y en las fiestas de Villena y en la Comparsa de Andaluces, en particular.

Toni Valdés.

Cronista de la Comparsa de Andaluces de Villena.

Yecla, 16 de abril de 2020

Trascurridos algo más de un mes desde que se decretó el Estado de Alarma en nuestro país, por la Crisis Sanitaria causada por la Pandemia del COVID-19, y que obligó al cierre de todos los centros educativos desde el pasado 16 de marzo, la Asociación de Amigos de la Música de Yecla quiere hacer un pequeño balance de la situación actual en la que nos encontramos.

En primer lugar recordar a todos los alumnos de la Escuela de Música que los diez días hábiles que se perdieron al final de marzo se recuperarán durante los primeros diez días del mes de julio.

A partir del mes de abril, y tras unos días de intenso trabajo, pusimos en marcha el Aula Virtual de la Escuela desde la cual se ha posibilitado que se puedan continuar las clases on-line en la gran mayoría de las asignaturas, sólo se ha tenido que suspender como es lógico las asignaturas de conjunto instrumental (banda escuela, orquesta de guitarras, coro, orquesta de cuerda, combos, etc.)

Esta nueva herramienta, que está contando con una gran aceptación por parte del alumnado del centro, además de haber hecho realidad la posibilidad de poder trabajar con los alumnos desde sus domicilios se convierte de cara al futuro en una gran oportunidad para que personas de fuera de nuestra ciudad puedan estudiar con nosotros, siendo a la vez una oportunidad de poder crecer en el número de alumnos, lo que ahora por cuestión de espacio era imposible.

Desde la Asociación queremos agradecer tanto a los alumnos, pues la gran mayoría han continuado estudiando con este nuevo sistema, como a los profesores del centro por su profesionalidad y esfuerzo, puesto que en sólo unos días se han adaptado a esta nueva situación.

Asimismo agradecer el trabajo que cada miembro de la Banda de Música está realizando desde casa, estudiando las partituras que el director les ha enviado, mandando vídeos, y muy especialmente su implicación en el acto que celebramos el pasado Domingo de Resurrección, cuando a las 12:30 horas todos juntos desde nuestros balcones interpretamos la marcha “Mi Amargura” para recordar que finalizaba la Semana Santa, y entre todos emular el acto que este día, cuando concluye la última procesión, se realiza en el Atrio de la Basílica, y ante la gran cantidad de público que nos espera interpretámos una marcha como señal de gratitud a nuestro pueblo.

Fue un acto emocionante puesto que ha sido una forma de conmemorar desde el confinamiento estos días tan especiales para nosotros, llenos de música y desfiles pero a la vez repletos de momentos de compañerismo, amistad, camaradería, equipo…

Para finalizar también queremos agradecer a todos, músicos, profesores, alumnos, amigos, que han querido colaborar con nosotros a través de las redes sociales, mandándonos información para entretenernos, libros para leer, películas para ver en casa, pero sobre todo mucha MÚSICA, con la que hemos pretendido durante estos días, y lo seguiremos haciendo mientras que dure esta situación, animar en lo posible a todos los ciudadanos de nuestra ciudad.

Atentamente,

Fdo: Francisco Muñoz Castaño.
Presidente Asociación de Amigos de
la Música de Yecla.

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Os paso unos enlaces a mi blog donde podréis encontrar varios artículos relacionados con las Sociedades Musicales.

Una posible lectura durante estos días de confinamiento.

Mucha salud a todos/as y confianza en el futuro

Aquí analizo como las sociedades musicales pueden ayudar a fijar la población rural y contribuir a mitigar este gran problema social
La serie de artículos “EN NOMBRE PROPIO” analiza diferentes perfiles muy importantes en las sociedades musicales: directores, presidentes, músicos, etc.. En esta entrada describo la época del director Pablo Sánchez Torrella en la Unió Musical de Llíria allá por los años 80 del siglo pasado. Una etapa que tuve la oportunidad de vivir en primera persona.
Este artículo me permitió reflexionar e idear el máster que estamos desarrollando. Se trata de una gran oportunidad actual de empelabilidad en el sector de la música valenciana
Aquí tenemos a un gran presidente, de los de “toda la vida”. abnegado, sacrificado y eficiente. Un privilegio para el pueblo de Chelva
Un clásico. El autor lo ha experimentado también en primera persona y sabe de lo que habla. Como en todo, luces y sombras. Y división de opiniones¡
Sin duda, una gran sociedad musical. Además la gran rival de la mía (soy músico de la Unió Musical de Llíria). Por cierto a los “míos” no les gustó ni sentó nada bien este artículo. ¡Hay que ver cómo somos¡
Un deseo más que merecido. Esperemos que nos animemos a presentar un proyecto de esta naturaleza, es lo justo.
En este artículo reflexiono sobre el futuro de las sociedades musicales y cómo afrontar los nuevos retos. Posmodernismo y sociedad del conocimiento, es el momento de seguir transformándose.
Tema polémico donde los haya. Mojándome como siempre y recibiendo también algún revolcón. Sin duda, me lo merezco
Uno de mis preferidos. Siento verdadera devoción hacia los músicos aficionados
Bajo el amparo de  nuestra Santa hacemos muchos milagros. A ver si nos protege contra el Coronavirus, falta nos hará.
En el blog podréis encontrar más entradas sobre temas relacionados con la educación musical en conservatorios y escuelas de música
Manuel Tomás Ludeña

Cuando hace unas semanas recibí la invitación para redactar este artículo sobre la historia y trayectoria de mi banda pensé, “¿por qué no, después de más de 30 años no será difícil?”. Gran error el mío. ¿Qué os iba a contar? ¿El currículo de la banda? Sinceramente, hoy en día, si alguien quiere conocer la historia y  palmarés de cualquier persona o colectivo, sólo tiene que zambullirse un rato en Internet y obtendrá las respuestas, incluso un tutorial de como crear una banda de música de la nada. Sin embargo, lo que ese tutorial no os contará es lo que definitivamente le da vida y llena de personalidad cualquier proyecto. Y esa historia es la que hoy quisiera contar.

Corría el año 1980 cuando “un grupo de entusiastas aficionados a la música” dio el primer paso para formar la Asociación Jumillana de Amigos de la Música de Jumilla. Que bonito queda en las crónicas oficiales lo de “entusiastas”, aunque más bien se les debería llamar valientes e insensatos. Insensatos por pensar que unos maestros de escuela, empleados de banca, empresarios de la construcción, incluso un mecánico de motos, podrían resucitar el espíritu de la desaparecida Banda Municipal de Jumilla. Y valientes pues, pese a ello, no dudaron que lo conseguirían. Desde esa primera reunión, pasó más de un año hasta la presentación oficial de la “Banda de Música de Jumilla”, que ese es su nombre oficial, aunque, con el paso del tiempo dicho nombre se ha ido diluyendo citándose a la banda con el mismo nombre que a la Asociación. Más de un año donde nuestros “valientes insensatos” entre otros menesteres, tuvieron que realizar un sorteo entre dos sastres de Jumilla para decidir quién confeccionaría los trajes de la banda o, incluso,  tuvieron que pedir un préstamo, avalando con sus propiedades, para pagar dichos trajes.

Al final, la valentía y la insensatez triunfaron contra viento y marea y el 12 de abril de 1981, con el Maestro D. Julián Santos Carrión al frente, la “Banda de Música de Jumilla” hacía su presentación oficial. Nacía la familia de la AJAM.

Pese a ser una asociación relativamente joven en comparación con otros colectivos bandísticos de nuestra región, la historia de la AJAM ha dado para mucho. Nueve directores han tomado la batuta de nuestra asociación. Murcianos, alicantinos, incluso un Georgiano (de la madre Rusia) han dejado su carácter en nuestros músicos, forjando nuestra propia personalidad. Los más avispados me dirán que son diez y no nueve los directores que han pasado por la AJAM y cierto es, pero yo dije que nueve cogieron la batuta, el décimo, el actual, bien sabéis por Yecla que batuta no gasta.

Si pintáramos en un mapa aquellos sitios donde la AJAM ha llevado el nombre y la música de Jumilla estos casi 40 años, todo el levante español, la Mancha, Madrid, parte de Andalucía, incluso algún pequeño punto al otro lado de los Pirineos se llenarían de nuestro color. Muchos han sido los conciertos, actuaciones y concursos en los que la AJAM ha participado (según D. Joaquín Medina, antiguo archivero y músico y, para mí, memoria viva de esta asociación, el 6 de abril de 2013 se celebró la actuación número 1.000. Las siguientes, prometo recontarlas para otra ocasión) y pocos los premios logrados. Nunca hemos sido una banda ganadora de certámenes, sólo en una ocasión, en Murcia, logramos el ansiado primer puesto. Pero que no se consigan premios no es lo mismo que no conseguir grandes logros. ¿Acaso dar la oportunidad a cientos de niños de encontrar su futuro laboral no es un logro? No hablo sólo de los grandes músicos que han crecido en nuestras filas, o esos menos conocidos que se dedican profesionalmente a la música, sino de decenas de personas que volcaron su vida en profesiones relacionadas con la música. Centros educativos de toda la región y parte del territorio nacional están llenos de profesores de música que en algún momento de su vida fueron parte de la AJAM.

Logro es obtener el reconocimiento social e institucional, ganado a pulso con un sinfín de actividades solidarias y sociales dónde nuestro único premio ha sido la satisfacción de colaborar en algo más grande que nosotros. Grabar y editar un disco donde se recoja por primera vez “Libertadores” de Oscar Navarro o “Alatriste” de nuestro compañero Roque Baños y destinar los beneficios a la AECC o colaborar con Manos Unidas en la Campaña de concienciación del año 2015, sólo son algún ejemplo de ello.

Pero claro está, como en toda buena familia, no todo ha sido un camino de rosas. Los malos momentos también llegan y algunos, sin duda, son difíciles de  superar. Ese director que no convence a nadie, ese músico díscolo que nos trae de cabeza, los continuos esfuerzos para encontrar financiación, la pérdida de algún compañero… Olivares, Ochoa, Antonio, Teresa, fueron nombres que se despidieron demasiado pronto, pero que su memoria hace que hoy, recordando el pasado, miremos al futuro con más ilusión que nunca.

Pero no nos pongamos nostálgicos, ya que si cierto es que aunque estemos casi en la cuarentena, no parece que nos afecte la famosa crisis de los 40, sino todo lo contrario, nos sentimos más jóvenes que nunca, en parte gracias a la cantera, a esa banda escuela que hoy por hoy es un autentico milagro. En la era del Fornite, el Gran Hermano y los tronistas de turno, que cerca de 70 criaturas dejen todo eso de lado para coger su instrumento e ir a ensayar, eso si es un triunfo y de los grandes. Una Banda Juvenil que precisamente cumple este año 2019 su XXX Aniversario. Pensada inicialmente para que los nuevos educandos se desarrollaran lo suficiente musicalmente antes de dar el paso a la “banda grande” y realizando únicamente el concierto de Santa Cecilia, en la actualidad este conjunto tiene entidad propia, realizando numerosos conciertos y coorganizando el Festival de Bandas Juveniles de Jumilla. La banda Juvenil se ha convertido en la faceta más solidaria de la AJAM, siendo fiel año tras año a sus conciertos benéficos para Cáritas Jumilla o cualquier otro colectivo que lo necesite.

Lejos quedan los años 80, dónde algunos de aquellos valientes insensatos montaban a los jóvenes percusionistas en sus coches y los llevaban hasta Villena a que recibieran clases, pues en Jumilla no contábamos con profesor. El director hacía de maestro de casi todo (lo extraño es que todo saliera bien), los músicos más adelantados daban clases de solfeo a los nuevos fichajes y así, como una familia intentando llegar a final de mes, la AJAM creció hasta llegar a tener una escuela donde nuestros alumnos pueden estudiar cualquier instrumento con una quincena de  profesores cualificados.

Lo que nos deparen los próximos 40 años, nadie lo sabe. Lo que si tengo claro es que esto de la música es para valientes insensatos que saltan al vacío sin preguntar si hay red. Seguramente a muchos de los que leáis este artículo no os dirán nada sus nombres, pero creedme que gracias a personas como Manuel, Paco, Joaquín, Emilio, Antonio, Esteban, Julián, Mario, David, y un montón más, la AJAM, ese sueño de 1980, es una realidad hoy. Al final, como hace poco me decía el amigo “Lupi”, lo mejor de la música es las personas que encuentras en tu camino gracias a ella. Y ese es el mayor de los premios.

Juan Martínez Lencina.

Músico de la Asociación Jumillana de Amigos de la Música.

Editado el 3 marzo, 2020 Escrito por diapason