Revista Diapasón

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7 mayo, 2020 Escrito por diapason

El 30 de noviembre de 2019, la Confederación Española de Sociedades Musicales llevaba a cabo, en los locales de la Escuela de Música de Yecla,  su XXVI Asamblea General Ordinaria, junto a la colaboración de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y las Concejalías de Cultura, Turismo y Mujer del Excmo. Ayuntamiento de Yecla.

La XXVI Asamblea General Ordinaria de la CESM se desarrolló con normalidad, con la presencia de Presidentes y directivos de diferentes Federaciones de Bandas de Música de nuestro país. Y tras ella, se celebró el Encuentro de Mujeres Músicos.

Patricia Soriano Vidal, como Concejal de Política Social, Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Yecla, abrió el segundo bloque y posteriormente se llevaron a cabo dos mesas redondas, una titulada Gobernanza y otra titulada Batutas en Femenino.

En este caso, nos centramos en la segunda, con Rita Mínguez García (Vocal de la Junta de Gobierno de la CESM y Directiva de FRSM de la Comunidad de Madrid) como moderadora de la misma, junto a las ponentes: Raquel Sánchez-Pardo Ramiro (Directora de Castilla La Mancha), Mercedes Femenía Simó (Directora de la Comunidad Valenciana), Silvia Olivero Anarte (Directora de Andalucía) y Pilar Vizcaíno Balsera (Directora de Extremadura).

Desde la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y mediante esta revista digital, hablamos con las cuatro ponentes y directoras de la mesa titulada “Batutas en femenino”. Iremos conversamos con ellas poco a poco, para conocer sus punto de vista sobre la normalización y el papel de la mujer en la Música.

En esta ocasión, nos marchamos a Extremadura para hablar con Pilar Vizcaíno Balsera. Esto es lo que nos ha contado:

P.- Comencemos por el principio… ¿cómo fueron tus inicios musicales y qué te llevó a tomar el camino de la dirección?

R.- Pues mis primeros recuerdos son de cuando tenía 4 años e iba agarrada de la mano de mi abuela a los ensayos de la Coral Augusta Emérita en la que ella cantaba.

Pero la música siempre ha estado en mi vida, en mi casa, en mi familia, siempre he estado rodeada de ella. Empecé con el piano, continué formándome como maestra de música y cuando todo eso terminó la dirección de orquesta se convirtió en el camino natural para seguir con mi formación como músico y persona.

P.- ¿Qué profesores y directores han marcado tu formación y qué consejos recuerdas con especial cariño?

R.- Tengo la suerte de tener muchos “maestros” que me acompañan en este camino. Mi carrera en la dirección empezó con Jesús Amigo que me descubrió este mundo apasionante y continuó de la mano del maestro O. Calleya y de Silvia Olivero.

Aprendí a ser maestra gracias a Chisco Álvarez y a un montón de profesionales maravillosos de la educación que tenemos en nuestro país y eso me ha completado como directora y músico.

Todos me enseñaron que lo más importante es disfrutar siempre de la música y trabajar muy duro día a día para hacer disfrutar con tu trabajo a todo el que te quiera escuchar.

P.- Si no me equivoco, desempeñas tu labor profesional en Mérida, ¿qué nos puedes contar de tu día a día y de los proyectos en los que estás inmersa o se avecinaban en este año 2020?

R.- ¿Quién nos iba a decir a todos los que estuvimos en Noviembre en Yecla que 5 meses después el mundo se pararía? Todo lo que teníamos preparado para este 2020 está en el aire así que es el momento de tener paciencia y de reinventarse de nuevo.

Conciertos, musicales, audiciones, teatros…habrá que esperar a que todo esto pase y que la “nueva normalidad” nos indique los pasos que tenemos que seguir para poder volver a compartir música pero va a ser un año muy difícil para todos los que nos dedicamos al arte.

P.- Hace unos meses visitaste Yecla, ¿cómo valorarías la mesa “Batutas en femenino” y la experiencia vivida? 

R.- Fue una experiencia muy bonita. Yecla, vuestra banda, vuestra sociedad musical, los músicos…ojalá todas las ciudades españolas tuviéramos la cultura y el amor por la música que desprende Yecla

P.- ¿Crees que está normalizada la situación de género en tu profesión? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

R.- Creo que se normalizará cuando veamos a una mujer dirigir el concierto de año nuevo o veamos a un número significativo de ellas como directoras titulares y artísticas de grandes orquestas. Hasta que eso no pase nada estará normalizado, pero seguiremos luchando para que llegue cuanto antes.

P.- Como directora, ¿cómo describirías tu forma de trabajar y qué factores influyen y consideras imprescindibles a la hora de programar?

R.- Tanto con la banda, como con la orquesta o en la escuela lo que trato es de acercar a los más jóvenes a la música, tratamos de montar programas atractivos para que, familias completas puedan acudir a nuestros conciertos sin importar la edad que tengan. Hay que llenar los teatros de niños pequeños para que cuando vayan creciendo sea una actividad normalizada en su vida y que sigan llenando teatros tengan la edad que tengan ya sea un concierto sinfónico, un musical o un concierto de zarzuela como el que estábamos preparando con la banda antes de que el COVID-19 lo paralizase todo. Lo importante es despertar el amor por la música y que verla en directo sea algo importante para todos.

Además tengo la gran suerte de estar rodeada de unos compañeros fantásticos a los que les encanta hacer locuras musicales como a mí así que resulta muy fácil gracias a ellos.

P.- Nos gustaría descubrir recomendaciones musicales interesantes. Si te pregunto por gustos musicales, ¿qué obras y compositor@s son referentes para ti? ¿Por qué?

R.- Esa es una pregunta difícil. Mientras hacemos esta entrevista tengo de fondo Turandot porque me encanta la ópera pero también podría tener de fondo la Verbena de la Paloma o la Gran vía… Brahms, Beethoven, Bach, Rachmaninov, Korngold…toda la música sinfónica pero también soy una enamorada del flamenco que hace Miguel Poveda, Tomatito, Morente o Marina Heredia. Los conciertos sinfónicos de grupos como Metallica,  Led Zappeling o el de Vetusta Morla con la Orquesta Sinfónica de la región de Murcia. En general soy una enamorada de la música de calidad sea del tipo que sea.

P.- Por último y antes de despedirnos, ¿te gustaría añadir algo más?

R.- Pues que mucho ánimo a todos. Van a ser unos meses muy duros pero volveremos a llenar las calles y los teatros de música. Creo que lo que nos han demostrado “nuestros balcones” durante todo este tiempo es que sin música no podemos vivir y pronto volveremos a compartirla.

Muchas gracias Pilar por tu amabilidad. Esperamos que todo mejore pronto. Hasta pronto.

Cecilia O.

Colaboradora AAMY.

Un poco más sobre Pilar Vizcaíno:

Pilar Vizcaíno, nacida y residente en Mérida, se cría en un ambiente familiar con especial amor por la música. Desde muy pequeñita escuchaba a su abuela Pilar cantar canciones tradicionales con un gusto maravilloso. Y es que ella, llenaba todo de música a su paso.

Acudir a los conciertos de la coral Augusta Emerita donde cantaba su abuela, los conciertos de Año Nuevo resonando en el salón…Todo esto influyó en su personalidad y… ¡De qué manera!

Muy pronto comenzó sus estudios en el Conservatorio Profesional de Música Estéban Sánchez de Mérida y con tan sólo 10 añitos, encontró lo que, a partir de ese momento, sería su lugar en el mundo, la banqueta de un piano.

En todo este proceso de maduración tanto musical como personal, descubrió también su pasión por la enseñanza, lo que la llevó en 2005 a cursar Magisterio Musical en la Universidad Pontificia de Salamanca. Desde ese momento, ha seguido con su amor por la docencia impartiendo clases en distintos centros y academias.

De este largo y duradero contacto con la juventud y de la ilusión de compartir la música con los más jóvenes nace, en 2016, la Joven Orquesta Ciudad de Mérida, uno de sus proyectos más pioneros y que a día de hoy crece de manera vertiginosa, siendo una de las apuestas más prometedoras de la actividad cultural de la ciudad.

Su formación musical y la pedagogía se dieron la mano en 2016 con el Máster en Musicoterapia en la Universidad Pontificia de Salamanca que le hace abrir, aún más, su concepto en la formación musical.

Y como lo de romper conceptos- aunque de manera silenciosa- va intrínseco en su personalidad, en 2013 termina sus estudios de Licenciatura Superior en Dirección de Orquesta por el Conservatorio Superior de Música de Málaga. Esto la convierte en la primera mujer extremeña en ostentar dicho título.

Todos estos proyectos, desde 2004, los compagina con la dirección de la Academia de Música Caesar que se reinventa, en 2017, con la creación de la Escuela de Artes Pilar Vizcaíno, en donde da un paso más allá en el concepto pedagógico abriendo su espacio a todas las manifestaciones artísticas y a todas las edades porque, para ella, todo el mundo tiene el derecho de poseer la capacidad para disfrutar del arte.

Desde Octubre de 2018 es la Directora Titular de la Banda de Música de Mérida, un nuevo proyecto que nace para seguir trabajando por la cultura musical en Mérida.

29 abril, 2020 Escrito por diapason

Aviso a lectores/as: voy a hacer un pequeño paréntesis en la forma de esta sección. En los tres próximos artículos voy a hablar de compositoras actuales. Mi intención tiene que ver con una doble motivación: por un lado, darlas a conocer al público en general; por otro lado, que sirvan de inspiración a todas aquellas niñas, jóvenes y mujeres a las que pudieran llegar estos artículos y que nunca en la vida se podrían haber imaginado llegas a ser compositoras debido a, entre otras cosas, la falta de referentes.

Sofia Gubaidulina (1931- actualidad) y algunas reflexiones.

Durante bastantes años de mi vida, más concretamente durante mis primeros 28 años, viví sin conocer a esta compositora. No quiero que a ustedes les ocurra lo mismo, por eso el tema de este artículo va a ser principalmente ella. Es considerada por los entendidos como uno de los grandes genios de lo que se suele llamar música culta [de Occidente]. Sin embargo, a la mayoría no os sonará apenas su nombre. Yo nunca la estudié en el conservatorio.

Inciso: se dice ‘genio’ y no ‘genia’ porque es un sustantivo epiceno masculino. Pero decid genio y cerrad los ojos… Es difícil imaginar a una mujer, ¿verdad? A mí me gustaría llamarlas genias por eso, pero sería mayoritariamente incorrecto.

Nacida en 1931, y todavía viva, creció en la Rusia soviética y encontró tanto detractores como defensores de su estilo compositivo. Entre estos últimos se encuentra Dimitri Shostakovich, profesor suyo, que la animó a seguir por el camino que había escogido. Su música mezcla instrumentos del folklore con la microtonalidad (afinación que contempla intervalos más pequeños que el semitono, que es el intervalo más pequeño que se usa en nuestra tradición musical), proporciones matemáticas (serie Fibonacci, por ejemplo) y, por qué no decirlo, una sensibilidad y un gusto exquisito en sus combinaciones y elecciones. Se trata también de una compositora de una gran religiosidad y espiritualidad: cuenta la leyenda que de pequeña rezaba para convertirse en compositora. Finalmente lo consiguió, pero sin duda el verdadero mérito fue suyo, sino escuchen sus obras.

En el siguiente vídeo pueden escuchar pequeños fragmentos de su música para hacerse una pequeña idea, al mismo tiempo que leen algunas notas sobre su vida y su obra. Incluso, durante unos segundos, se la escucha a ella misma explicar el origen de su música:

No es tarea fácil encontrar información sobre ella en la bibliografía musical básica, aunque, afortunadamente, si indagamos un poco, encontramos bastante información, entrevistas y grabaciones de su música.

Fue ganadora del Premio Fronteras del Conocimiento de 2016 en Música Contemporánea. A raíz de esto, le realizaron una entrevista que comparto a continuación y de la cual quería comentar y reflexionar aquí sobre algunos fragmentos:

“El arte de la música es capaz de tocar y aproximarse al misterio y a las leyes del cosmos y del mundo”

Esto me recuerda, invitablemente, a Boecio, filósofo y poeta romano (480 ca. -525 ca.) y recuperador de la tradición teórico-musical de la Antigua Grecia (aclararemos que más bien teórica, ya que no tenemos apenas muestras de la música que entonces sonaba). Arraigado en las ideas de los antiguos griegos, Boecio dividió la música en mundana, humana e instrumental. La música mundana haría referencia a lo que los antiguos llamaban música de las esferas y que no podemos percibir porque los humanos somos, de alguna manera, imperfectos. La humana sería la música que está de manera introspectiva en el ser humano, en la armonía del cuerpo con el alma. La instrumental sería la que se produce manualmente, dentro de la cual estaría la que se hace a través de los instrumentos.

Yo lo entiendo como tres planos en los que se puede representar y acceder a la música en el mundo y que, además, pueden complementarse. Pues bien, creo que Sofia, heredera también de esta tradición, con muchos siglos de por medio, trata de vincular y hacer música no solamente en el sentido en el que generalmente la entendemos, sino que, además, presta atención a estos otros planos, lo cual se refleja en su música. Crea unas sonoridades que, de alguna manera, se elevan por encima de lo que ella misma llama cotidianeidad. Sin embargo, como veremos más adelante, se diferencia sustancialmente en algo de la teoría boeciana. Para la tradición de este último, el músico verdadero es el teórico. Sin embargo, la música instrumental, si ellos mismos hubieran hecho un ránking de calidad de su clasificación de la música, habría quedado indudablemente en última posición.

“Creo que el arte de la música es capaz de influir en la sociedad a través de dos caminos. Por un lado es una consolación, una fuente de alegría. Y, por otro, la música puede elevar al “hombre” a unas esferas más altas, a un estado del alma más alto. Y abrir fuerzas ocultas en nuestra alma de las cuales no somos conscientes. Pero a partir de la música podemos aproximarnos y tocarlas”.

En este sentido, vemos su gran espiritualidad, también su religiosidad. Y, de nuevo, vemos estos diferentes planos. Por una parte admite que la música influye en nuestro estado de ánimo (música humana), pero que también tiene otro propósito, el de acercarnos a un mundo más “elevado” (música mundana). Y, al mismo tiempo, se está refiriendo a todo esto teniendo en cuenta que el vehículo para todos estos fines no es otro que la música que sí que se escucha (música instrumental).

Al margen de esto, también es cierto que cualquier músico o amante de la música que esté leyendo esto, siendo o no religioso, puede validar estas afirmaciones y, seguramente, no ponerle ningún “pero”.

“Quería dar forma a la materia sonora”.

Esta es una de las frases con la que responde a la pregunta de que por qué empezó a componer y me ha parecido digna de señalar.

“Es muy importante que un niño con acceso a un instrumento musical empiece a improvisar”.

[…] “Hay que explorar las profundidades de las fuerzas inconscientes, que están dormidas dentro de nosotros”.

Aquí vemos la importancia que otorga a la música en sí misma y a la figura del músico, además de entenderla como un elemento formador del ser humano. La importancia de la creatividad y de viajar libres para poder liberarnos y poder llegar a esos lugares que ella misma antes ha comentado.

Me despido con sus propias palabras, una especie de mensaje a los músicos del  presente y del futuro:

“Los músicos tienen que intentar dar fuerza y luz a las almas de las personas”.

Suerte.

Para profundizar:

https://www.youtube.com/watch?v=uwnEtWW0hWI

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/cultura/sofia-gubaidulina-un-relato-contemporaneo-la-religiosidad

http://www.musicaantigua.com/boecio-y-el-desprecio-por-los-interpretes-de-musica/

Esther Pérez Soriano.

La Asociación de Amigos de la Música de Yecla y la Comparsa de Andaluces de Villena: más de 20 años juntos.

13 abril, 2020 Escrito por diapason

Es curioso ver como con el paso de los años se establecen relaciones entre asociaciones o instituciones que a priori parten de diferentes ámbitos y nacieron con diferentes objetivos. Es, así mismo, gratificante ver como esas relaciones en muchos casos se convierten en duraderas, lo cual no es más que el fruto de la satisfacción mutua de los unos con los otros, y viceversa.

Es lo que ocurre con la Comparsa de Andaluces de Villena y la Asociación de Amigos de la Música de Yecla. Fue en el año 1998, precisamente cuando nuestra comparsa celebró su 75 Aniversario, cuando por primera vez nuestros vecinos yeclanos participaron en nuestros desfiles.

Aquel año, por el motivo comentado, necesitábamos ampliar el número de bandas que nos acompañaran, sobre todo en el desfile de la Cabalgata, que cada día 6 de septiembre llevamos a cabo. En la junta directiva de la comparsa, por aquel entonces, Antonio Conesa era el delegado de bandas de música, y fue el artífice principal de que los Amigos de la Música de Yecla vinieran con los Andaluces de Villena.

Desde entonces, nos vienen acompañando sin pausa cada 5, cada 6 y cada 9 de septiembre, en nuestra Entrada, Cabalgata y Desfile de Nuevos Cargos, los tres desfiles más importantes de las fiestas de Villena.

La celebración de nuestro 75 aniversario, como hemos mencionado anteriormente, marcaría la relación con esta banda. Ese año se compuso para nuestra comparsa el pasodoble “75 Aniversario de los Andaluces”, por Gaspar Ángel Tortosa.

Ni que decir tiene que jamás imaginamos la repercusión que alcanzaría dicho pasodoble en toda la geografía festera. El caso es que desde aquel primer año la comparsa intentó que todas las bandas de música que nos acompañaban tocaran dicha obra.

No fue fácil, ya que la complejidad del pasodoble hacía que aquellas bandas que realmente no lo habían preparado a conciencia tuvieran verdadera dificultad para que aquello sonara con ciertas garantías para nuestros desfiles. Así la banda de Amigos de la Música de Yecla se convirtió en una de las primeras en interpretar el conocido pasodoble.

Pero además, se une una circunstancia que une más a esta banda con esta pieza y con nuestra comparsa. Prácticamente desde ese primer año hasta la actualidad –salvo muy pocos años–, la banda de Yecla ha desfilado junto al bloque que abre nuestra comparsa en cada desfile, el “boato”.

Ese bloque es el único que realiza todos los desfiles a los sones del “75 Aniversario”, ya que el resto de bloques y bandas, aunque lo utilizan, lo alternan con otros pasodobles. Por este motivo, dados los años transcurridos y esa circunstancia, podemos estar hablando, de manera casi anecdótica, de que los Amigos de la Música de Yecla sea de una de las bandas de música que más han interpretado nuestro pasodoble, si no la que más, siendo además una de las primeras que lo dominaron y lo acomodaron para nuestros desfiles.

Solo nos queda desear que esta relación dure muchos más años, como síntoma de esa satisfacción mutua, conocedores por ambas partes de la importancia de la música en la fiesta en general, y en las fiestas de Villena y en la Comparsa de Andaluces, en particular.

Toni Valdés.

Cronista de la Comparsa de Andaluces de Villena.

6 abril, 2020 Escrito por diapason

La historia de un pueblo está íntimamente ligada a su cultura, y como consecuencia a todos aquellos movimientos culturales y a todas aquellas personas que les han dado vida en el transcurso de los años.

De todos ellos, unos pasan y otros perduran. Puede que, con mayor vocación, difusión o dedicación, porque hayan calado profundamente en las gentes, dejando al margen trivialidades y enfrentamientos personales, pero en el fondo todos se recuerdan. Y seguramente, el más unido al sentir común de todos los pueblos y que ha conseguido salir adelante a pesar de la falta de medios con la que normalmente se contó a lo largo de la historia hayan sido las bandas de música.

Hoy en día, echamos la vista atrás y recordamos, gracias a nuestras experiencias o a lo que nos ha llegado por nuestros antecesores, los inicios de aquellas bandas de música que hoy se enorgullecen de su evolución y de la posición que ocupan dentro de su entorno, tanto en lo cultural como en lo social.

Porque eso al fin y al cabo fue, es y será la labor primordial de una agrupación musical: la contribución cultural que aporta dentro de la sociedad en la que se mueve. Una aportación cultural ligada a esa evolución que va desde aquellos bailes de finales del siglo XIX hasta esos certámenes de hoy en los que la competitividad se acrecienta buscando ese punto de calidad que todos deseamos y que, no nos engañemos, no existía en sus comienzos.

Unos inicios en los que dichas labores pasaban por ser capaces de interpretar una única marcha de procesión en el día grande de la festividad local y como no, el himno nacional y algún que otro pasodoble. Así transcurría el devenir de nuestras bandas, entre esa procesión y esos bailes-vermut que en la época se hicieron populares y que, seguramente constituían el acontecimiento social más importante en tal o cual fiesta.

Pasan los años y la evolución que sufren las antiguas bandas de música es leve. Como es de suponer, el aprendizaje de la música era bastante complicado, primero por la falta de medios y después por la poca educación de la que lamentablemente gozaban los niños que asistían a ella. La inmensa mayoría trabajaban en las labores del campo y no tenían demasiado tiempo para aprender siquiera a leer lo suficientemente bien.

Con más paciencia que tiempo y trabajando muchas veces sin acierto, los antiguos “maestros” se dedicaban a impartir las clases a los chavales que entonces comenzaban su andadura en el mundo de la música. Podemos suponer que los conocimientos que en cuanto a lectura y escritura tenían eran bastante escasos, llegando incluso a veces a ser totalmente nulos, sobre todo en muchos medios rurales de principios del siglo XX.

Acaba la guerra civil y es así como en la mayor parte de las pequeñas poblaciones de España continúan esas labores de enseñanza musical, entre maestros poco acertados en la docencia y alumnos muy poco preparados para ese aprendizaje. Unos alumnos que en la mayor parte de los casos utilizan las clases de música como vía de escape a las labores diarias de trabajo duro en tal o cual faena y que, seamos realistas, no a todos les llega a despertar verdaderamente la afición.

Para los más espabilados surgieron ideas en momentos concretos que, con mayor o menor acierto, les hizo embarcarse en proyectos que hoy en día serían incluso rechazados por los más puristas, pero que en la época fluctuaron con gran atino. Fue esa gran época de las orquestas.

Unas orquestas que nacían de las ganas de tocar de muchos de esos alumnos y de las necesidades de dar otro aire a las fiestas o acontecimientos. Orquestas formadas por músicos de pueblo que despuntaban algo más de lo normal por encima del resto y que no tenían ese miedo escénico a la hora de ponerse delante de un público que, con toda probabilidad, no estaría muy lustrado a la hora de criticar la calidad de cualquiera de sus interpretaciones. Orquestas que se ocupaban de amenizar esos bailes en salones o en plazas por las festividades locales. Orquestas que fueron la envidia de muchos, pues no todos estaban en condiciones de poder llegar hasta ahí, pero que en muchos casos supuso la pérdida de muchos de los mejores músicos con los que se contaba en la época y, por ende, la pérdida en algunos casos hasta de esas Bandas de Música que les vio nacer y que, debido a su ausencia, llegaron incluso a desaparecer.

Fueron años duros para muchas de esas bandas. Unas bandas que subsistieron de mala manera y que, en la mayor parte de los casos, estuvieron eclipsadas por otras agrupaciones musicales de inferior nivel que aparecían por aquel entonces, pero que daban el mismo o incluso mejor resultado a la postre.

Hasta que por fin volvió el resurgir. De repente una creciente tendencia a recuperar lo habido y por supuesto a mejorarlo (ni que decir tiene lo que benefició en su momento la creciente mejora de la economía de nuestro país), hace que en muchas poblaciones se planteen el buscar nuevos “maestros de música”. Ahora ya sí, mucho más ilustrados y con iniciativas y proyectos de futuro. Maestros realmente preparados para impartir clases de música a alumnos realmente preparados para recibirlas. Una sociedad que ha evolucionado culturalmente y que ve esa banda de música como un gran proyecto social y de futuro. Un futuro que en un principio solo pasaba por esa recuperación de lo artístico que había, pero que evolucionó y se convirtió en el inicio de lo que hoy en día somos y tenemos. Una gran Banda de Música.

Porque eso es lo que hoy en día tenemos todos… Una gran Banda de Música. Hoy en día nos enorgullecemos de nuestras bandas. Da igual la calidad en muchos casos, porque nuestra banda siempre será la que más alegrías nos dará. La que mejor representará a nuestro pueblo cuando viaje a otros lugares. La que luchará por ganar éste u otro certamen. La que, generación tras generación, convertiremos en nuestra.

Ojalá que nuestros músicos de hoy y de mañana sepan apreciar el trabajo y el gran esfuerzo que para muchos de nuestros antecesores supuso el arrancar nuestra “gran Banda de Música”. Esa Banda que es nuestra pero que, en muchos casos, no sabemos de dónde nació o cómo surgió. Esa Banda que empezó con el tesón de maestros y alumnos que hacían solo lo que buenamente podían y a la que hoy accedemos sin problema alguno solo por el hecho de intentar llegar a ser algo dentro de la música, con profesores perfectamente cualificados y con materiales y medios económicos que con suerte nos dejarán llegar hasta donde nosotros queramos llegar.

Javier Calderón Zamorano

26 marzo, 2020 Escrito por diapason

El 30 de noviembre de 2019, la Confederación Española de Sociedades Musicales llevaba a cabo, en los locales de la Escuela de Música de Yecla,  su XXVI Asamblea General Ordinaria, junto a la colaboración de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y las Concejalías de Cultura, Turismo y Mujer del Excmo. Ayuntamiento de Yecla.

La XXVI Asamblea General Ordinaria de la CESM se desarrolló con normalidad, con la presencia de Presidentes y directivos de diferentes Federaciones de Bandas de Música de nuestro país. Y tras ella, se celebró el Encuentro de Mujeres Músicos.

Patricia Soriano Vidal, como Concejal de Política Social, Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Yecla, abrió el segundo bloque y posteriormente se llevaron a cabo dos mesas redondas, una titulada Gobernanza y otra titulada Batutas en Femenino.

En este caso, nos centramos en la segunda, con Rita Mínguez García (Vocal de la Junta de Gobierno de la CESM y Directiva de FRSM de la Comunidad de Madrid) como moderadora de la misma, junto a las ponentes: Raquel Sánchez-Pardo Ramiro (Directora de Castilla La Mancha), Mercedes Femenía Simó (Directora de la Comunidad Valenciana), Silvia Olivero Anarte (Directora de Andalucía) y Pilar Vizcaíno Balsera (Directora de Extremadura).

Desde la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y mediante esta revista digital, hablamos con las cuatro ponentes y directoras de la mesa titulada “Batutas en femenino”. Iremos conversamos con ellas poco a poco, para conocer sus punto de vista sobre la normalización y el papel de la mujer en la Música.

En esta ocasión, nos marchamos a Alicante para hablar con Mercedes Femenía. Esto es lo que nos ha contado:

P.- Comencemos por el principio… ¿cómo fueron tus inicios musicales y qué te llevó a tomar el camino de la dirección?

R.- Empecé en la escuela de música de mi pueblo, junto con mis amigas un poco como un juego porque, aparte del fútbol y la música, pocas actividades extraescolares más había en esos tiempos.

En mi casa no había ningún músico, yo fui la primera, así que tampoco sabía dónde me metía. Todo era novedoso para mí.

Sin embargo, la música me gustó, se me daba bien, …así que hice por libre los exámenes pertinentes y cuando pude ingresar en el conservatorio de Alicante para hacer el Grado Medio, no lo pensé dos veces.

Junto con el Conservatorio, situado a 100 km de mi casa, seguía con mis estudios de Bachillerato. Un gran esfuerzo que reconozco que no hubiera realizado si no tuviera pasión por la música.

Estudiando el Grado Superior y acabado el Bachiller, ya tenía claro que quería dedicarme a la música, pero en mi casa no lo tenían tan claro. Para ellos ser músico no era una profesión y, además, era “cosa de hombres”. Así que cuando acabé el instituto me “aconsejaron” estudiar también una carrera. Como iba al conservatorio y también daba clases de música, no podía trasladarme a Alicante o a Valencia para ir a la universidad, así que me matriculé en la UNED y empecé matemáticas.

Por supuesto después de un año durísimo compaginando los dos estudios y el trabajo, yo ya sabía que mi mundo era la música. Además, fue por esa época que surgió en mi una gran inquietud por la dirección y formé una Banda de Música que hoy en día sigo dirigiendo, con mucha ilusión, después de 27 años. Esto me llevó a seguir con los estudios de composición y dirección y, como no, a formarme con diferentes directores para aprender y saber más del mundo al que me estaba dedicando con tanta pasión.

P.- ¿Qué profesores y directores han marcado tu formación y qué consejos recuerdas con especial cariño?

R.- Todos los directores con los que estudiado han sido referentes musicales para mí.

Todos y cada uno de ellos me han aportado técnicas, estrategias y formas de trabajo que he sabido adaptar a mi forma de dirigir.

P.- Si no me equivoco, desempeñas tu labor profesional en Gandía y Pedreguer, ¿qué nos puedes contar de tu día a día y de los proyectos en los que estás inmersa o se avecinan en este año 2020?

R.- Mi día a día es un no parar de música. Además de los ensayos semanales con las bandas, la semana trascurre en el conservatorio dando clases de flauta, iniciación musical, conjunto y, además, llevando la dirección del centro. A todo esto, se suma mi papel como madre y mis proyectos (libros, obras, conferencias, blog…) a los que, por desgracia, no dispongo del tiempo que me gustaría para dedicarme a ellos.

Sobre los proyectos del 2020 que me preguntas, decirte que este mes de marzo lo tengo completo. Conmemorando el día de la mujer, la semana pasada tuve la satisfacción de participar en los dos colegios de Pedreguer, contando cómo han sido mis inicios en la música y mi experiencia como directora de banda.

En el Conservatorio, el miércoles 18 tenemos programada una audición que hemos titulado MUSICA I DONA, en la que participarán niñas des de los 8 años hasta mujeres adultas, con la finalidad de promocionar todos los instrumentos de la escuela y como no, seguir dándole visibilidad a la mujer en el mundo de la música.

Con las bandas de música, ¡este mes de marzo también está completo!

En Gandía, por ejemplo, tenemos un fantástico espectáculo con malabares que actuaran con nuestra música en directo el viernes 27 y, en Pedreguer, el sábado 28 tenemos un concierto en el que, además de seguir promocionando la música de compositores valencianos, interpretaremos música popular de nuestra tierra con la colaboración del alumnado de lenguaje musical del Conservatorio y Escuela de música.

Me he propuesto “renacer” las canciones que cantaban nuestros padres y abuelos para recordar nuestra historia musical y que no se pierdan las raíces de nuestra música popular. Por ello he realizado y seguiré realizando arreglos para que este concierto sea el inicio de un ciclo que podamos mostrar cada año y que con ello nuestra música popular no caiga en el olvido.

Esto sólo es en marzo, a partir de abril la cosa no cambia mucho porque pascua, final de curso, fiestas, etc. ¡Todo ello implica música! Así que,… hasta el próximo diciembre, la agenda está bastante llena 😉

P.- Hace unos meses visitaste Yecla, ¿cómo valorarías la mesa “Batutas en femenino” y la experiencia vivada?

R.- Fue una experiencia, por mi parte, interesantísima y enriquecedora.

Una gran iniciativa por parte de la Confederación, en la que directoras de diferentes partes de España pudimos contar nuestros inicios y las dificultades con las que nos hemos encontrado hasta llegar donde estamos.

Además, fue un placer conocer a otras grandes directoras, como Silvia y Raquel, y compartir con ellas (y desde el corazón) nuestras vivencias en el mundo de la dirección.

A pesar de trabajar cada una de nosotras en diferentes comunidades de España, todas coincidíamos en que la mujer todavía estaba renaciendo en el mundo de la dirección y que debemos seguir luchando sin parar hasta que consigamos la igualdad.

Desde aquí quiero dar las gracias a la Confederación y a Rita por haber pensado en mí para este proyecto.

Mesas como esta, deberían realizarse más a menudo, para que la gente joven (y no tan joven) vea cómo han sido y son las cosas actualmente. De esta manera, entre tod@s conseguiremos que las cosas cambien definitivamente.

P.- ¿Qué puntos e ideas destacarías de tu intervención en ella?

El esfuerzo que tanto yo, como las otras participantes de la mesa, hemos realizado para llegar a ser respetadas y valoradas en el mundo de la dirección.

Con nuestro trabajo hemos dado y seguimos dándole visibilidad a la mujer músico.

También destaqué que nos gustaría que en un futuro detrás de la batuta no se vea a una mujer, si no a un o una profesional de la música. Y en eso todas coincidimos.

P.- ¿Crees que está normalizada la situación de género en tu profesión? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

R.- Normalizada todavía no está, pero sí que puedo decir que actualmente, las mujeres si quieren estudiar dirección no tienen ningún impedimento (ni por parte de las familias) porque ya tienen referentes de otras mujeres directoras. Todo lo que hemos luchado las que hemos seguido por este camino sin detenernos, ha conseguido que le diéramos visibilidad a la mujer directora y eso, poco a poco, ha hecho que no resulte tan “extraño” ver a una mujer con la batuta.

Además, la Bandas ya comienzan a aceptar a las mujeres en sus tarimas y eso es un paso adelante.

Anteriormente, tuve la oportunidad de coincidir en una entrevista de la radio con otra directora más joven y ella me dijo que no había pasado por nada de lo que yo le contaba. Que había estudiado como otro músico cualquiera y que ahora estaba dirigiendo con total normalidad.

Si realmente eso es así, podemos darnos el gusto de decir que poco a poco las cosas están cambiando.

P.- A nivel general y desde tu punto de vista, ¿cómo describirías la situación actual de la música en tu comunidad y qué oportunidades se pueden encontrar en ella?

R.- La Comunidad Valenciana es la comunidad que más bandas de música tiene.

En todos los pueblos hay una o más de una banda de música, por tanto puede ser que tengamos un poco más de posibilidades que en otros sitios donde no haya tantas. (Digo puede ser, porque como las directoras sabemos, no sólo depende de nosotras).

Pero, aun así, como he dicho anteriormente, hace falta que las directivas de las bandas y los propios músicos sean de mente abierta y vean a todos los posibles candidat@s a director/a como profesionales y no, como hombre o mujer.

Yo, por desgracia, a lo largo de mi recorrido, he tenido algunas malas experiencias que, como sabes, conté en la mesa de “Batutas en femenino”.

Pero actualmente, después de 27 años dirigiendo, gracias a todo mi esfuerzo, tenacidad, ganas de aprender y constancia, ya no me siento para nada como hicieron sentir anteriormente. Ahora se me valora y se valora mi trabajo.

P.- ¿Qué iniciativas propondrías para llevar a cabo y mejorar así en el futuro?

R.- Yo propondría hacer más mesas como esta, en la que las mujeres podamos contar nuestras vivencias y al mismo tiempo, los demás vean por lo que hemos pasado y no quieran que las siguientes lo pasen.

Hacer más visibles a las mujeres a través de conciertos, conferencias, prensa, audiciones, etc., para animar a otras mujeres que les guste la dirección o la composición a seguir adelante y no desanimarse.

Concienciar a las Bandas de Música, de que estudien los currículums de l@s posibles aspirantes a director/a sin mirar el nombre o la foto y que, cuando les hagan las entrevistas y/o pruebas, vean al/la profesional que se presenta, y no a un hombre o a una mujer.

Y por supuesto, seguir adelante con proyectos como la Banda de Mujeres de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana, que da visibilidad absoluta a la mujer en el mundo de la música, tanto a la directora, como a la intérprete y la compositora.

P.- Como directora, ¿cómo describirías tu forma de trabajar y qué factores influyen y consideras imprescindibles a la hora de programar?

R.- Yo soy muy meticulosa en mi trabajo.

En verano necesito mi tiempo, es decir, muchas horas conmigo misma (y un papel en blanco) para poder planificarme todo lo que supondrá el próximo curso: desde las clases, los materiales que necesitaré (libros, medios audiovisuales, cosas para manualidades …), preparo los temarios que utilizaré en cada grupo, actualizo cosas, vacío armarios, etc.

Referente a las bandas es, en verano también, cuando me planifico todos los conciertos (fechas, repertorios, nuevas ideas, proyectos…) que suelen ser habituales de cada año. Así de esta forma si sale algún “extra” puedo dedicarme a él.

Intento programar los repertorios según dónde se realicen (interior o exterior) y para el público al que van destinados.

Siempre es importante saber conjugar las dos cosas para que el éxito sea seguro.

Además, en todos los repertorios intento poner alguna obra “interesante” para mis músicos, para que el trabajo meticuloso de dicha obra sea un reto en cada uno de nuestros ensayos.

Gracias a esta programación general que me preparo y el intentar hacer agradables cada uno de los ensayos que realizamos creo que, “mis” músicos y yo, funcionamos bien.

P.- Nos gustaría descubrir recomendaciones musicales interesantes. Si te pregunto por gustos musicales, ¿qué obras y compositor@s son referentes para ti? ¿Por qué?

R.-Ante todo, tengo que decir que me gusta la música escrita originalmente para banda. Es la que suelo poner en mis repertorios. No suelo poner transcripciones de orquesta, a no ser que sea preciso o que lo lleve en sí el repertorio que me he programado para alguna actuación en especial.

Me gusta mucho la música de compositores como Johan de Meij, John Williams, Bert Appermont, Jacob de Haan… pero tengo que reconocer que últimamente la música que más suelo poner en mis repertorios es música de compositores valencianos. Su música es interesante, atractiva para los músicos y fácil de escuchar para el público.

Además, siempre están produciendo y, no hago bastantes conciertos para poner todas las obras de ellos que me gustaría 😊

Sé que no podré nombrarlos todos, porque son muchos los que me gustan, pero aquí van algunos: Ferrer Ferran, José Rafael Pascual-Vilaplana, Óscar Navarro, Miguel Ángel Ibiza, Enric Alborch, Saül Gómez, Francisco Valor, R. Talens, etc.

P.- Por último y antes de despedirnos, ¿te gustaría añadir algo más?

R.- Agradecer a la Confederación Española de Sociedades Musicales el haber llevado a cabo esta mesa “Batutas en Femenino”, porque ha puesto un granito de arena más en esta lucha por la igualdad en el mundo de la música.

Tod@s sabemos que nos va a costar, porque cambiar la mentalidad de la gente no es nada fácil y es un proceso que lleva tiempo, pero vamos por buen camino y si no abandonamos y seguimos luchando para ser visibles (tanto en conciertos como en conferencias como esta), al final conseguiremos que la mujer en la dirección y, a su vez en la composición, sea algo “normal”.

Cecilia O.

Colaboradora AAMY.

Un poco más sobre Mercedes Femenía Simó:

Inicia sus estudios musicales en la Escuela Municipal de Música de Pedreguer con José Marzal Costa. Posteriormente se traslada al Conservatorio Superior de Música «Oscar Esplá» de Alicante donde continúa sus estudios de flauta con José Domínguez Peñarrocha y obtiene, en 1995, el título superior de dicha especialidad.

Siguiendo sus inquietudes, estudia armonía con Enrique Canet y Gregorio Jiménez, contrapunto y fuga con Monserrat Bellés, composición con Ramón Ramos y obtiene el Diploma Elemental de Piano y los títulos de Profesora de Solfeo y Teoría de la Música y Profesora de Armonía, Contrapunto y Composición. Así mismo, está en posesión del Certificado de Aptitud Pedagógica por la Universidad de Valencia.

Perfecciona sus estudios de Dirección de Orquesta y Análisis Musical con José Albero, Manuel Hernández Silva, Jaime Belda Cantavella, Juan Esteban, Enrique García Asensio, José Rafael Pasqual Vilaplana, Jan D’Haene, José Luis Castillo, Bert Appermont, Andrés Valero, Ivan Nommick y con el Doctor Enrico Fubini.

Ha sido profesora de Lenguaje Musical, de Flauta, iniciación a la música y armonía en diferentes escuelas de música de la Marina Alta, así como de diferentes Conservatorios Profesionales de la Conselleria (Denia, Elda, Requena, Carcaixent…)

También ha sido Jefa de Estudios y Directora de las Escuelas de Música de Xaló y Els Poblets, así como del Conservatorio Municipal de Música de Pedreguer.

Siempre implicada en la enseñanza musical, ha perfeccionado su trayectoria con cursos de Musicoterapia, Informática musical, Braille, sobre el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), sobre Competencia e Inteligencia Emocional, sobre Mediación Escolar, sobre Adicciones en la Adolescencia, etc. I, así mismo, es autora del Blog de educación musical www.misolesmusica.com

Es autora de “Flautopía” (método para el estudio elemental de la flauta), del “Método Creativo para Trombón I”, de “El Llibre de Solfa” (método para la iniciación a la música y al movimiento), i coautora de los proyectos de música en primaria “Solfa.música.es”, “Cuadernos de Música” (de editorial Marfil), y del proyecto “Apreciación Musical 101, 102 y 103” (Editorial LISE, San Pedro Sula de Honduras). También ha compuesto, entre otras piezas de cámara, para flauta y orquestra, el cuarteto “Omis” (Dasí-Flautas Ediciones) y el pasodoble FEMME FORÇA estrenado por la Banda de mujeres de la FSMCV en 2016.

Ha impartido diferentes conferencias, dentro y fuera de la Comunidad Valenciana, sobre la mujer en el mundo de la música y la dirección de bandas.

Ha sido Jurado en el “42 Concurso Nacional de Bandas Musicales” de Paipa (Colombia) y en el” XII Certamen Galego de Bandas de Música” en Santiago de Compostela.

Es directora-fundadora de la Banda de l’Escola de Música de Pedreguer, y ha dirigido la Banda de la Universidad de Almería, la Unión Musical de Huércal de Almería, la Banda de la Asociación Musical Jalonense de Xaló, la Banda del Centre Artístico Musical de Pedreguer, la Banda Unió Musical de Els Poblets, la Colla de Dolçaines i Tabals “Els Traginers” de Pedreguer, la Banda Juvenil Bankia-Las Provincias y la Banda de Dones de la FSMCV.

Ha sido la segunda mujer en dirigir a las 14 bandas participantes en la Crida Fallera 2019 de Valencia y una de las primeras directoras en desfilar por el campo del Mestalla al frente de una banda de música.

Así mismo, ha sido la directora artística de las dos ediciones (2019 y 2020) del concurso de “Jovenes talentos a escena” de Bankia-Las Provincias.

Actualmente, además de ser madre de familia numerosa, es directora del Conservatorio Municipal de Música de Pedreguer, profesora de Flauta, Iniciación Musical y Conjunto de dicho conservatorio, y dirige la Banda de l’Escola de música de Pedreguer y la Banda Associació Centre Musical Beniopa de Gandía.

Germán Álvarez Beigbeder nace en Jerez de la Frontera en Diciembre de 1882. Sus primeros pasos en la música fueron a través de su madre, aficionada a la música y una experta pianista, y posteriormente con Ángel Fernández Pacheco en la Academia de Música de Jerez. De este maestro recibe los primeros conocimientos de solfeo y piano. Cumplimentó este ciclo de aprendizaje con Camilo Pérez Monllor, Director Músico Mayor de Infantería de Marina de San Fernando (Cádiz) el cual le instruye en conocimientos de armonía y composición. Mientras, Beigbeder alternaba estos estudios musicales con los de bachillerato, puesto que su familia se oponía a que éste se dedicase a la música de manera profesional, a pesar de mostrar el gran talento que tenía. Sus primeras composiciones datan de 1898 y 1900 siendo la primera “Viva mi jerezana”. Destacable fue que estrenó a sus catorce años una plegaria a la Virgen del Perpetuo Socorro y también obras como valses, pasacalles y marchas de procesión como “Al Pie de la Cruz”. En cuanto a su producción musical, fue un compositor con un gran abanico de estilos desde obras sinfónicas, obras para piano, zarzuelas, pasodobles, marchas e himnos militares, misas y marchas de procesión y una versión del Himno de España.

La familia de Beigbeder se instaló en la ciudad de Jerez para dedicarse al negocio bodeguero. Esto provocó multitud de viajes por Madrid y el norte de España los cuales ayudaron a que este joven músico pudiera disfrutar de grandes conciertos que ayudaron a aumentar los deseos de dedicarse a la música. Fue en 1910 cuando finalmente se traslada a la capital de España para lograr su objetivo y donde también tiene una gran actividad profesional. Perfeccionó sus estudios musicales con el maestro Pérez Casas en los apartados de armonía y piano, ampliándolos a contrapunto y fuga. Durante estos años, obtiene una plaza por concurso-oposición como Teniente Músico Mayor de Infantería de Marina, donde fue destinado a África,  a la vez que dirigía la Orquesta del Gran Teatro de Madrid y mientras se preparaba para hacer oposiciones a una pensión en Roma.

Durante los años 1913 a 1926 se concentra su actividad como músico en el ejército. Primeramente como director de la Banda del Regimiento Expedicionario de Marruecos, después en el Ferrol y desde 1918 como Director de la Banda de Regimiento de Infantería de Marina en San Fernando. También, durante estos años, su madurez musical llega a su culmen de su inspiración y producción.

Al final de estos años, el maestro Beigbeder solicitó la separación del servicio en la Marina con el objetivo de dedicarse a la dirección del Conservatorio “Alejandro Odero” de Cádiz, donde figuraba el compositor D. Manuel de Falla.  Unos años más tarde el, por aquel entonces, alcalde de Jerez, le encomienda la tarea de organizar una Banda Municipal y es al año siguiente con la celebración del patrón de la ciudad, San Dionisio, se presenta dicha banda en concierto. Es en este punto donde hay que destacar una nueva labor del maestro Beigbeder que sería la de transcribir música orquestal para banda. Editoriales como Unión Musical Española, entre otras, vieron con buenos ojos esta faceta de este músico. Por ello, la presentación, anteriormente mencionada, de la Banda Municipal, tuvo en su repertorio obras como “Der Freyschutz” (El cazador Furtivo). También transcribió obras como Rienzi, Tristan e Isolda o el Allegreto de la Séptima Sinfonía de Beethoven, entre otras más.

También fundaría una Orquesta de Cámara con el fin de divulgar la música por la provincia de Cádiz. Tanto esfuerzo y empeño le llevarían a que en 1948 su ciudad, Jerez, lo nombraran hijo predilecto y en 1963 el ministro de Marina le otorgó la Cruz del Mérito Naval de Primera Clase con distintivo blanco en reconocimiento a los méritos contraídos y en especial por el Himno de la Escuela Naval.

Como dato anecdótico, en octubre de 2018 se presentó en la Diputación de Cádiz un sello conmemorativo del 50 aniversario del fallecimiento del maestro Beigbeder y el 20 aniversario de la creación de su orquesta.

Una de sus marchas de procesión más reconocidas en la Semana Santa es “Cristo de la Expiración”. Esta obra la compuso en 1921, periodo en el que se encontraba como Director de la Banda del Regimiento de Infantería de Marina en San Fernando (Cádiz) y cuando llega a su cima como compositor verdaderamente inspirado. La obra está dedicada al Cristo de la Expiración de Jerez (Cádiz). Les dejo un enlace a la música, con la Banda de Música del Maestro Tejera de Sevilla.

Roberto Puche.

12 marzo, 2020 Escrito por diapason

El 30 de noviembre de 2019, la Confederación Española de Sociedades Musicales llevaba a cabo, en los locales de la Escuela de Música de Yecla,  su XXVI Asamblea General Ordinaria, junto a la colaboración de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y las Concejalías de Cultura, Turismo y Mujer del Excmo. Ayuntamiento de Yecla.

La XXVI Asamblea General Ordinaria de la CESM se desarrolló con normalidad, con la presencia de Presidentes y directivos de diferentes Federaciones de Bandas de Música de nuestro país. Y tras ella, se celebró el Encuentro de Mujeres Músicos.

Patricia Soriano Vidal, como Concejal de Política Social, Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Yecla, abrió el segundo bloque y posteriormente se llevaron a cabo dos mesas redondas, una titulada Gobernanza y otra titulada Batutas en Femenino.

En este caso, nos centramos en la segunda, con Rita Mínguez García (Vocal de la Junta de Gobierno de la CESM y Directiva de FRSM de la Comunidad de Madrid) como moderadora de la misma, junto a las ponentes: Raquel Sánchez-Pardo Ramiro (Directora de Castilla La Mancha), Mercedes Femenía Simó (Directora de la Comunidad Valenciana), Silvia Olivero Anarte (Directora de Andalucía) y Pilar Vizcaíno Balsera (Directora de Extremadura).

Desde la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, y mediante esta revista digital, hablamos con las cuatro ponentes y directoras de la mesa titulada “Batutas en femenino”. Iremos conversamos con ellas poco a poco, para conocer sus punto de vista sobre la normalización y el papel de la mujer en la Música.

En esta ocasión, nos marchamos a Andalucía para hablar con Silvia Olivero. Esto es lo que nos ha contado:

P.- Comencemos por el principio… ¿cómo fueron tus inicios musicales y qué te llevó a tomar el camino de la dirección?

R.- Mis inicios musicales fueron muy inocentes, mi hermana estudiaba ballet y mi hermano estudiaba piano y decidí estudiar piano como imitación de algo que me gustaba. Fueron el paso del tiempo y grandes profesores que hallé en el camino los que hicieron de una afición a una necesidad vital. El paso del piano a la batuta fue algo natural al reconocer que me atraían más las obras de piano y orquesta que las de piano solo, así como el desarrollo de la necesidad de escuchar música sinfónica siguiendo la partitura y moviendo los brazos, lo cual reconocí como una señal de lo que me gritaba el alma.

P.- ¿Qué profesores y directores han marcado tu formación y qué consejos recuerdas con especial cariño?

R.- José Raso del Molino, profesor de armonía, fue la persona que creó un antes y un después en mi sentir hacia la música, me enseñó a relacionar lo pensado con lo sentido y, desde que él entró en mi vida, la música se fusioné con la sangre de mis venas. Octav Calleya, mi profesor de dirección de orquesta, ha sido otro referente en mi vida, me enseñó a ser Juana de Arco, pero sobreviviendo al fuego. Sin él, no sería la directora de orquesta que soy hoy en día.

P.- Si no me equivoco, desempeñas tu labor profesional en Málaga, ¿qué nos puedes contar de tu día a día y de los proyectos en los que estás inmersa o se avecinan en este año 2020?

R.- Mi día a día es la polífonía entrópica del trabajo en el conservatorio, la maternidad y los diferentes proyectos musicales, componer, dirigir, publicar y conferencias, que llevo dentro y fuera de Málaga. Acceder a la dirección orquestal no es camino fácil, por lo cual, a mis diferentes actividades le sumo la de mi autorrepresentación, pues no sé si es más difícil acceder a un gerente o a un agente musical. El próximo 12 marzo he sido invitada a dirigir la Banda Municipal de Badajoz y tendré el lujo de dirigir obras de Iluminada Pérez, Zulema de la Cruz y un estreno absoluto de Diana Pérez, tres grandes mujeres del mundo de la composición actual. Por otro lado, continúo con la coordinación y presentación/conferenciante de la segunda temporada del II Ciclo la música clásica en Asprojuma, de presencia mensual. En Madrid he sido invitada por la UNED a realizar una conferencia sobre Las compositoras españolas en la primera mitad del s. XX, tema del trabajo final de Máster que finalicé el otoño pasado. En otra línea, continuo con mi colaboración en el espacio que tengo abierto en la revista cultural www.cafemontaigne.comSendas Entrópicas y en primavera estrenarán mi última obra, para flauta y piano, De la ceguera a la luz. En este momento estoy a la espera de posibles respuestas a puertas a las que he llamado para dirigir, la esperanza es firme y el trabajo constante. Cuando menos te lo esperas suena el teléfono y nace un nuevo proyecto.

P.- Hace unos meses visitaste Yecla, ¿cómo valorarías la mesa “Batutas en femenino” y la experiencia vivida?

R.- Ante todo, quiero agradecer la invitación pues supuso una experiencia interesantísima. Cuando las mujeres ponemos en común experiencias nos fortalecemos, tanto al percibir las dificultades conjuntas como los éxitos individuales. Fue muy reconfortante conocer a mis compañeras y a Rita, a Pilar ya la conocía, y sentir tanta fuerza reunida alrededor de la Mesa. Rita y la Confederación nos hicieron sentir como en casa. Más allá de la mesa, escuchar de los asistentes que “nunca se habían planteado las circunstancias que expresábamos” creo fue el verdadero éxito, dar visibilidad a una realidad que el entorno musical desconoce. Ello permite un cambio a través de la mirada de los demás.

P.- ¿Qué puntos e ideas destacarías de tu intervención en ella?

R.- Mis palabras iniciales, crecí sintiéndome individuo y la sociedad me obliga a verme como mujer. La música no tiene género, el corazón y la razón pertenecen a la humanidad, más allá de su sexo. Es imprescindible traspasar la puerta de la excepcionalidad y normalizar a las mujeres en cualquier actividad. Mientras seamos una excepción estaremos recluidas en la presencia en el día de la mujer y vetadas más allá, salvo la excepción de la excepción. Seamos personas, individuos, seres humanos.

P.- ¿Crees que está normalizada la situación de género en tu profesión? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

R.- En absoluto. Es cierto que el número de directoras de orquesta y banda está aumentando, y que el trabajo bien hecho avala la presencia de las mujeres, pero el acceso, aunque no es imposible, se complica, y más aún a mayor profesionalidad. El techo de cristal existe y, aunque a veces creemos ver grietas en él, es muy grueso.

Yo me considero una persona constructiva y, por ello no dejo de ver y valorar el aumento de la presencia de la mujer en la dirección y cómo, puertas que antes estaban cerradas, ahora se abren, mas la prudencia me abre los ojos. Ser políticamente correcta y no querer decirlo en voz alta no es constructivo. Sin embargo, la fuerza con la que hemos llegado las mujeres es para quedarnos y compartir el espacio privado y público con los hombres, por ello soy incansable y tenaz.

P.- A nivel general y desde tu punto de vista, ¿cómo describirías la situación actual de la música en tu comunidad y qué oportunidades se pueden encontrar en ella?

R.- Andalucía es tierra de artistas y actualmente se potencia la cultura, aunque, desde el punto de vista musical creo que hay mucho por hacer. Las orquestas y bandas tienen muchos problemas económicos que dificultan su mantenimiento y su desarrollo. Ricardo Muti expresó que “una orquesta cuesta menos que un jugador de fútbol”. Creo que esa frase lo explica todo.

P.- ¿Qué iniciativas propondrías para llevar a cabo y mejorar así en el futuro?

R.- Hay que invertir en cultura de calidad. Las orquestas y bandas son reflejo de la salud intelectual y emocional de la ciudadanía. La convivencia de orquestas y bandas profesionales con aquellas conformadas por jóvenes son un síntoma de continuidad que, mal gestionado por las administraciones, puede convertir el desarrollo cultural en sequía.

P.- Como directora, ¿cómo describirías tu forma de trabajar y qué factores influyen y consideras imprescindibles a la hora de programar?

R.- Para mí, dirigir no es un acto de imposición y tiranía, es la posibilidad de ofrecer mi alma a los músicos, recibir las suyas y crear la Gestalt “el todo es más que la suma de las partes”. Los músicos tienen mucho que ofrecer, confiar en ellos, en su sensibilidad, confluyendo en mi imagen sonora, es el ideal para mí. Puedo decir que lo he experimentado una y otra vez y ello convierte a la música en una experiencia que trasciende al individuo.

A la hora de programar creo que es importante pensar en el público, tanto en lo que puede desear como en lo que le puedes mostrar que desconocen. Una especie de pedagogía desde el máximo respeto. He dirigido desde gregoriano con un coro hasta los estrenos más innovadores. Al programar debes pensar la formación que diriges, el público que escuchará deseoso de sentir la eternidad en el instante musical y tu propia sensibilidad, sin olvidar a la gerencia musical (sonrío).

P.- Nos gustaría descubrir recomendaciones musicales interesantes. Si te pregunto por gustos musicales, ¿qué obras y compositor@s son referentes para ti? ¿Por qué? 

R.- Esta pregunta siempre me genera un escalofrío, pues la música es infinita. Si pienso en los clásicos, Beethoven es fuerza que renueva. El réquiem de Mozart, de Verdi, de Fauré, hacen de la tristeza un gozo. Las sinfonías de Haydn tienen un sentido del humor y una emotividad y creatividad apasionantes. Ida Gotkovsky fue un descubrimiento magnífico de composición para banda. Hay tantos compositores y obras que no puedo sintetizar; sí puedo expresar que la música que es capaz de crear una sutil caricia en la piel y, en contraste, aquella que te posee con su fuerza, son los polos en los que me hallo más afín.

P.- Por último y antes de despedirnos, ¿te gustaría añadir algo más?

R.- La música es más bella cuando es compartida. Quiero agradecer a la Confederación española de Sociedades Musicales la creación de foros en los que poder compartir sensibilidades y experiencias.

Cecilia O.

Colaboradora AAM Yecla. 

SILVIA OLIVERO ANARTE

Biografía

Nace en Málaga en 1975, Realiza sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Málaga, obteniendo el Título Superior de Solfeo, Título Superior de Composición y Título Superior de Dirección de Orquesta. Estudia Composición con el Catedrático D. Ramón Roldán Samiñán y Dirección de Orquesta con el Catedrático D. Octav Calleya.
Combina su labor Directorial con la docencia. Nombrada en 2005 Funcionaria de Carrera por Fundamentos de Composición. Ha impartido durante doce años dirección de orquesta en el Conservatorio Superior de Música de Málaga. Actualmente pertenece al departamento de Fundamentos de Composición del CPM Manuel Carra, en Málaga.
Realiza conciertos Sinfónicos y Sinfónico-Corales y desarrolla paralelamente su actividad como Compositora.
Premios
Mención de Honor. Armonía Analítica (1997)
Premio de Honor. Composición (2000)
Mención de Honor. Composición (2002)
Matrícula de Honor en el Máster en Estudios de Género (2019) Compositoras españolas en la primera mitad del s.XX
Trayectoria
Directora de Orquesta
Orquestas
Orquesta Sinfónica de Melilla; Melilla (2003)
Orquesta del CPM de Córdoba; Córdoba (2004)
Orquesta de Cámara de la Universidad Complutense; Madrid (2004)
Filarmonica de Stat Botosani (Rumanía y España) (2004, 2005)
Orquesta de Cámara de la Universidad de Málaga (2005)
Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga (2006)
Orquesta de Cuerdas del CPM de Málaga (2006)
Joven Orquesta Provincial de Málaga (2007, 2017)
Orquesta Filarmónica de Moldavia; Moldavia y España (2006, 2007)
Orquesta Sinfónica del CSM Málaga (2011-2013)
Orquesta de mujeres de la JOPMA (2013)
Orquesta de Cámara del CSM Málaga (2009, 2013-15)
Filarmonica Jean Dumitrescu, Rm Valcea. Rumanía (2015, 2016)
Filarmonica Brasov, Brasov. Rumanía (2015, 2016)
Filarmonica Pitesti, Rumanía (2013, 2016, 2019)
Orquesta Clásica de Granada (2019)
Otras agrupaciones
Taller de Música Contemporánea ACIM. (2007)
Banda de Música Las Flores. Directora Musical Titular (2009-2012)
The Cleveland Youth Wind Symphony (2010)
Banda de Música de Cabra, Córdoba (2011)
Banda Municipal de Fuengirola (2014, 2015, 2016, 2017)
Banda Municipal de Música de Granada (2015, 2017, 2018, 2019)
Banda Municipal de Música de Málaga (2016)
Banda Sinfónica Municipal de Sevilla (2018)
Banda Sinfónica Municipal de Albacete (2019)
Compositora
Composiciones, Estrenos absolutos.
Solo de clarinete (2000)
Molino de Viento (2001)
Molto Allegro (2001)
Pequeña suite para saxofón Alto y Tenor (2001)
La mujer y la música (2002)
Sonata I para piano (2002)
Tres sueños (2002)
Triálogo (2002)
El archivo (2003)
La Sinrazón (2004)
Lo perdido (2005)
Frío (2006)
¡Silencio! (2007)
Alrededor (2008) Reinstrumentada y revisada (2018)
Ciclo (2008)
Nana (2009)
Al otro Lado (2009) Bucarest
Como ayer (2010)
Ambigüedad (2010)
¿Dónde está el La? (2012)
Otra humanidad es posible (2014)
Nuevo Amanecer (2016) Reinstrumentada y revisada (2018)
Ironía en nombre de Mujer (2017)
Mi niño duerme (2017)
Fronteras de Sal (2018)
Nana, reinstrumentada (2018)
Abisal (2019)
Conferencias, Seminarios
Picasso y Satie (2004)
El Friso de Beethoven (2005)
Tres episodios y mucho más, la percusión en los siglos XX y XXI. En colaboración con
Fernando García Puya, percusionista. (2007)
El humor en la música contemporánea (2008)
Sonata para piano preparado de John Cage (2010)
La Dirección de Orquesta (2014) CPM Martín Tenllado
Mujer y Dirección de Orquesta. Federación Ágora, Málaga (2014)
Mujer y Orquesta Sinfónica. Rincón de la Victoria, Málaga (2014)
Perspectivas de la dirección musical en la música contemporánea Alhaurín de la Torre, Málaga.
IX Jornadas de Música Contemporánea (2015)
El Director de Banda, Pasado y Futuro. (2017) Chauchina, Granada. Seminario Directores de banda de música de Andalucía
Todos los días son 8 de marzo. Charla Coloquio. IES Politécnico Jesús Marín. Málaga (2018)
Ellas abrieron puertas. Charla-Coloquio, mujeres empoderadas. Málaga, ACREM (2018)
Ciclo La Música Clásica en Asprojuma Coordinadora, presentadora y ponente. Málaga.
Temporadas 2018/19 y 2019/20
Batutas en femenino. Mesa redonda perteneciente a la XXVI Asamblea de la Confederación
Española de Sociedades Musicales. Yecla, Murcia (2019)
¿Por qué la música? Ponente en Amigos de la Tertulia. Málaga (2020)
Imparte Cursos
Masterclass Dirección Orquestal, Cártama, Málaga (2014)
Dirección Musical de Banda, Cabra, Córdoba (2016)
Música en acción, Análisis Musical, armonía y orquesta. Aljucén, Mérida (2017, 2018, 2019)
Iniciación a la dirección orquestal. CPM M. Carra, Málaga (2018)
Publicaciones
DVD Jóvenes Directores. http://www.fundacionmalaga.com/dvd-jovenes-directores.html
Ambigüedad. IV Jornada de Música Contemporánea. Alhaurín de la Torre. Partitura integrada
en el libro. ISBN: 979-0-69200-581-0. Depósito Legal: MA-616-2010
Integración. Apéndice musical. ISBN: 978-84-15464-07-5. Depósito Legal: GR-1339-2012
Concierto nº1 para viola y orquesta. Silvia Olivero. Revista Intermezzo nº 25, Abril, 2004
El Friso de Beethoven. Gustav Klimt. Revista Intermezzo nº 28, Junio, 2005
Sendas Entrópicas-Silvia Olivero Anarte Ars Musicae. www.cafemontaigne.com ISSN: 2603-6649
María Rodrigo Bellido, Compositora. Artículo integrado en Sur. Revista de literatura. Nº 13,
Verano 2019. ISSN 2341-4804 Sexto año.

27 febrero, 2020 Escrito por diapason

19 febrero, 2020 Escrito por diapason

Vivimos en una sociedad en la que pensamos que cuanto más ocupados y activos estén nuestros hijos, mejor será para ellos, queremos formarles para el futuro, su futuro, olvidándonos muchas veces de que son niños, que tienen la necesidad de jugar, de investigar, ser curiosos con lo que les rodea, dibujar, pintar, correr, cantar…

Desde que me dedico a la docencia como profesora de flauta travesera, y ya va para muchos años, he visto niños de 8 años con la flauta a los que no les ha hecho falta ninguna motivación para estudiar un instrumento, niños que ahora son grandes flautistas, independientemente de si se han dedicado a ello de forma profesional o no, sin embargo, también he visto a muchos niños que lloraban antes de entrar en clase, porque ellos no querían tocar la flauta, ni la flauta ni ningún otro instrumento, porque no les gustaba la música y porque aparte supongo, nadie les había explicado a sus familias, los beneficios que tiene para el cerebro de un niño y para su futuro, estudiar música, beneficios que más adelante veremos.

Debido a este malestar que yo veía en algunos de mis pequeños alumnos, yo siempre me dije que si tenía hijos, nunca les iba a obligar a estudiar música, no quería ver a mis hijos frente a un instrumento con el reloj en la muñeca deseando que terminara la clase para irse a jugar, no quería obligarles a hacer algo que ellos no quisieran por el único motivo de que tanto su padre como yo, nos dedicamos a esto. Y ahora os confieso que, mis hijos estudian música, sí, habéis leído bien, pero seamos sinceros, no lo hacen por tradición familiar, ni por querer conseguir a través de ellos la realización de algo que yo no conseguí, como por ejemplo tocar el saxofón, no, lo hacen porque todos los niños deberían estudiar música, para beneficiarse de todo lo que la música les puede aportar, para ser más felices y mejores personas.

Hablemos ahora de todos estos beneficios y veamos la importancia que tiene la música como ayuda para el crecimiento intelectual:

– Aumento de la memoria, la atención y la concentración: un niño que atiende a una melodía y que aprende la letra de las canciones mientras se divierte, es un niño que aprende a recordar y a memorizar.

– Mejora de la fluidez de expresión: la expresión tanto oral como corporal, se desarrolla al cantar y al bailar. Si el baile aporta capacidad de expresarse con el cuerpo, tocar un instrumento añade una nueva forma de comunicación para el niño.

– Mayor facilidad para la resolución de problemas: el razonamiento del niño aumenta para encontrar soluciones más complejas a problemas matemáticos y de lógica, gracias, entre otras cosas, a la percepción de patrones rítmicos.

– Estimulación de la imaginación y de la creatividad: el reconocimiento de patrones rítmicos en una melodía actúa sobre la región creativa y motivadora del cerebro, impulsando directamente al niño a desarrollar su imaginación.

– Enriquecimiento del intelecto: los recuerdos relacionados con la música, provocan en el niño un mayor desarrollo intelectual. En muchas ocasiones, la creación de memorias, está relacionada con canciones.

– Aumento de la sociabilidad: cuando un niño estudia música, tiene la oportunidad de interactuar con otros niños y adultos. Es así como tienen más ocasiones para desarrollarse en sociedad.

– Mayor control de los estados de ánimo: la música siempre nos evoca emociones, pero no solamente a los niños, a todos en general. Puede relajarnos o activarnos, o incluso ponernos alegres en un momento triste o de estrés.

– Implantación de rutinas: asociando actividades a una música concreta, el niño se habituará a realizarlas cuando escuche de nuevo esa melodía, haciendo que también se vuelva más disciplinado.

– Aumento de la autoestima: conseguir tocar una melodía con un instrumento aporta amor propio mediante una acción divertida y entretenida.

– Mejora de la salud: la música, por si alguno de vosotros todavía no está convencido, tiene el efecto de aliviar el dolor y fortalecer el sistema inmunológico, ayuda a coordinar la respiración y los latidos del corazón, por lo que consigue calmar y relajar.

Como conclusión os diré que la música es un refuerzo positivo y muy poderoso, pero no sólo para los niños, en realidad lo es para todos nosotros. Debemos rodearnos y rodear a nuestros pequeños de más música, acercarles a ella, restringirles el uso de la tecnología a tan temprana edad y a cambio darles la oportunidad de estudiar un instrumento, os aseguro que os cambiará la vida a todos.

                                                                                                              Eva Belda Castillo.

Cuando José Miguel “el Lupi” me propuso que escribiese algo sobre la Escuela de Música, inconsciente de mí, le dije que sí, pues me hacía ilusión. No sabía en qué jardín me metía; ahora no sé muy bien cómo plasmarlo, aunque palabra a palabra algo saldrá.

Parece que fue ayer cuando mi hijo Carlos comenzó con la Escuela en las escaleras del Ayuntamiento y yo me hice miembro de la Asociación de Amigos de la Música. Pero han pasado veinticuatro años… ¡ahí es nada! Por aquellos entonces se fusionó la Escuela Municipal de Música y la Banda. La unión no solo fue un acierto, sino que ha supuesto un fenómeno cultural de primer orden para Yecla. Se pasó de un puñado de alumnos, casi todos de la banda, a las más de novecientas cincuenta solicitudes que tiene actualmente.

En estos veinticuatro años, he vivido momentos entrañables y emotivos.  Recuerdo con mucho agrado cuando la Banda Juvenil hacía actuaciones en los colegios. Otro momento que recuerdo con claridad fue cuando mi hijo salió en la Banda y la ilusión que nos hizo a todos, especialmente a mi padre, pues le encantaba oírlo tocar el clarinete. No se puede expresar con palabras la emoción que se siente cuando ves venir la banda a recogerlo y el director lo coloca en el lugar que le corresponde.

Pasado el tiempo, dejé de ser espectadora y empecé en solfeo con mi amiga Conchi, que conseguía que algo tan árido como el solfeo nos gustara… Recuerdo cuántas veces nos decía: “si sois buenos sin estudiar, imaginaos si estudiarais”. Fue ella la que me animó a cantar.

Seguidamente continué en percusión con Toni. ¡Qué paciencia por su parte!Y, claro, llegaban las audiciones y el miedo escénico con ellas… Desaparecían las notas, los tiempos de espera no se sabía para qué estaban… Ya estaba el follón liado, y él siempre me decía: “uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, yo me calmaré, todos los veréis”. Toni se fue y llegó José Luis, siempre sonriente con la misma paciencia y buen hacer. Creo que lo llevan de serie.

Con la percusión llegó el entrar en la Banda Iniciación, después la Juvenil,dirigidas de forma magistral por Ángel. Fue bonito y enriquecedor tocar en grupo ya que se requiere concentración, partitura, director… Qué envidia me sigue dando verlos tocar.

Empecé la asignatura de canto con José Manuel, a quien he visto crecer. Yo lo he admirado a él como percusionista,“mi timbalero preferido”, y él no se perdía una exposición mía.

Por último, el coro hace que nos lo pasemos bien y que aprendamos. José Antonio, su paciente director, hace que el coro cada vez sea mejor. Se va notandodía a día el buen hacer, el esfuerzo,el trabajo y el entusiasmo que le pone. Sin dudarlo, lo mejor del coro, su mascota “la Marisa”.

En mi opinión, ha sido todo un acierto que haya seguido siendo Escuela de Música y no conservatorio, ya que así puede admitir alumnos de todas las edades, tanto por el gusto de aprender como para una preparación profesional. Dicho esto, gran parte del éxito de la Escuela se debe a la calidad de sus profesionales y al profundo respeto que muestran hacia sus alumnos.

Uno recuerda con aprecio a sus maestros brillantes y con gratitud a aquellos que tocaron nuestros sentimientos.

Por último, quiero agradecer a José Miguel “el Lupi” no solo que me haya metido es este berenjenal, sino también su labor en la sombra dentro de la Escuela.

Mercedes García.

Fuente: revistadiapason.com, 5 febrero, 2020 Escrito por diapason

Hola, estimados amigos y lectores:

Soy una de tantas alumnas que forman parte de la Escuela de Música. Afortunadamente, para mí es un privilegio pertenecer a esta Escuela con gran prestigio y cada vez más conocida a nivel nacional, con un gran profesorado y colaboradores tanto humanos como profesionales.

Comenzaré dando unas pinceladas sobre mi vida. Desde muy pequeña me llamó mucho la atención la música. Me gustaba muchísimo cantar, también bailar e interpretar.

Mis comienzos en los estudios de música fueron en el colegio Méndez Núñez. La asignatura de música en aquellos tiempos era bastante limitada, donde el maestro Pedro Rubio, gran músico profesional, se esforzaba por introducir a los alumnos en esta materia. Comencé dando un poquito de solfeo y flauta – por cierto: reconozco que es un magnífico instrumento musical, pero conmigo no encajaba, porque me ponía muy nerviosa, dándome ganas de estamparla contra la pared -. Cuando el maestro decía que teníamos que hacer una obra de teatro se me abrían los ojos como platos. ¡Eso, eso sí me gustaba!

Más tarde se construyó un nuevo colegio, Giner de los Ríos. Decidí trasladarme a él y formé nuevas amistados con un estupendo grupo de compañeras de curso. En la asignatura de música en este centro, impartida por Antonio Galvañ, vi los cielos abiertos. Estudiábamos solfeo y flauta, pero con una particularidad:un nuevo apartado para el desarrollo de la creatividad de los alumnos. Nuestro grupo de compañeras y amigas pronto comenzó a idear y crear obras de teatro escritas y dirigidas por nosotras, sacando de nuestra imaginación todo lo que se nos ocurría. A la vez formábamos coreografías de canciones de cantantes que en ese momento nos llamaban la atención. Exponíamos los trabajos cada trimestre y al terminar el curso lo presentábamos en la fiesta de final de curso.

Cuando salí de E.G.B. pasé al mundo laboral y, a la vez, estudiaba una formación profesional de la rama sanitaria, sacando auxiliar de farmacia en el instituto Ingeniero de la Cierva (Murcia) y después en el instituto José Luis Castillo Puche el título de auxiliar de enfermería, especializándome más tarde en pediatría.

En el período de mi adolescencia tuve una ligera inclinación hacia el mundo del deporte, jugando unos años en un equipo de baloncesto y haciendo algo de atletismo. Por cierto: quedé en primer lugar en una media maratón ganando una pequeña copa.

Más tarde formé mi familia, pero en este tiempo solamente me limitaba a escuchar y tararear las canciones que me gustaban. Cuando trabajaba en una clínica privada de rehabilitación, me hicieron una reducción de jornada. Por otro lado, mis hijos iban creciendo, sintiéndome cada vez más independiente y con más tiempo libre. Un mediodía las noticias de Yeclame enteré de que en la Escuela de Música iban a impartir la asignatura de canto. No dudé en informarme ese mismo día y, a la vez, me apunté con la grandísima suerte de quedar admitida. Entonces comencé a estudiar solfeo y canto, y al siguiente año me incorporé también al coro.

El primer día que asistí a clase de solfeo con la profesora Anto López tuve la sorpresa de que éramos tres adultos y los demás todos niños de entre ocho y nueve años. ¡Madre mía! ¡Soy yo la mayor de todos, incluidos los adultos! ¡Soy la madre de todos!Así, decidí sacar el espíritu de niña y ponerme a su altura en algunos aspectos. También confieso que tuve que ponerme las pilas, porque no recordaba absolutamente nada de solfeo.

Por otro lado, en la clase de canto, el profesor José Antonio Cecilia comenzó enseñándome cómo se debe respirar a la hora de entonar las canciones y, más tarde, una serie de matices que hay que dar en las canciones. Tengo que reconocer que cantar es mi pasión; siempre que podido lo he hecho en algunas fiestas, bodas, etc.

Actualmente formo parte del coro de la Escuela de Música el cual es también dirigido por José Antonio Cecilia. Tengo la suerte de estar con un magnífico grupo de compañeros, porque aprendemos mucho y a la vez nos divertimos. Además, también canto en el pequeño coro de la Iglesia de San José, dirigido por Robert Abad y formado por un grupo de compañeras cuyo único fin es hacer más solemnes las misas de los niños. Llevamos muchísimos años alegrando dichas misas y también participamos en misas de bodas, confirmaciones, comuniones y bautizos siempre que solicitan nuestra presencia.

Colaboro en el grupo de teatro “Arcabuceros de Vinaroz”, dirigido por Pedro Herrero, siempre con fines benéficos.

Al inicio del curso 2018/19 le propuse al profesor José Antonio Cecilia presentarme a los exámenes de la RockSchool, que tendría lugar en julio de 2019. Preparamos los temas y cuando llegó el día, ahí estaba yo esperando a que llegara mi turno. De pronto me vi frente al examinador hablando en inglés y yo no entendía nada, pero el músico y profesor Juan Saurín me traducía. Comencé primero cantando en inglés con absoluta seguridad, dominando perfectamente las canciones. Más tarde el examinador me hizo una serie de preguntasy yo no entendía nada, pero Juan Saurín me hablaba lo justo diciendo que no podía ayudarme en nada. ¡En este momento sí me sentía como un manojo de nervios! Al salir me llamó Juan Saurín y me dijo: “tranquila, que lo has hecho muy bien”. Unos días más tarde me enteré de que había aprobado con buena nota.

Ahora, en este nuevo curso 2019/20, sigo con las mismas asignaturas más una nueva: voy a aprender a tocar el ukelele con el profesor Francisco Ortuño.

Reconozco que la música ha formado siempre parte de mi vida, pero ahora más que nunca. Me siento muy orgullosa de pertenecer a este Escuela, donde tenemos el privilegio de contar con una magnífica banda de música que es reconocida a nivel mundial por ser una de las mejores, dirigida por el músico, profesor y director Ángel Hernández.

La música, un mundo que me traslada a los sueños donde dejo volar la imaginación sintiendo y viviendo como si de una película se tratara, inundando de magia y alegría todo mi ser.

Gracias, gracias, gracias.

P. D. Agradezco a José Miguel Ibáñez Laxque haya pensado en mí para poder realizar este artículo y poder expresar una parte de mis sentimientos. Gracias.

Mª Carmen Martínez Puche,

Alumna de la Escuela de Música de la AAMY