Artículos externos de la Confederación

7:00 A. M. Tic-tac, tic-tac, tic-tac… Entonces explota, como si ya no pudiese aguantar más. El sonido del despertador impregna todo el cuarto y se va mezclando con el son de la propia vida. Primero el viento contra la ventana, luego pasos, el café saliendo y, cómo no, esa musiquita que avisa de que los grupos del chat también se han despertado.

20 mayo, 2021 Escrito en diapason

«Buenos días». El muchacho sigue moviendo la cabeza al son del hip-hop, como si así luchase contra las injusticias que sus auriculares le cantan. Los dedos contra la mesa y la cucharilla contra la taza son la percusión. La voz triste de un cantautor advierte de que alguien al otro lado del teléfono reclama mi atención. Es hora de salir a correr. Zapatillas. Móvil. Auriculares. Todo listo. Más ritmo, más volumen. 1, 2, 1, 2… Otro kilómetro y mi canción favorita como compañía.

El agua comienza a golpear mi cuerpo. Es entonces cuando un saxo improvisa desde el altavoz. Empiezo a tararear. En principio solo es un susurro para mí, pero una multitud ficticia se agolpa bajo el escenario. La alcachofa pasa a ser mi micrófono, la agarro con fuerza, me nace una seguridad que desconocía en mí misma. Me piden otra y llegan los aplausos. Es agradable. El tiempo se para. Los acordes me guían hasta que se hace el silencio. En ese momento vuelvo a ser un muñeco de trapo temblando detrás del escenario.

Hora de ir a la escuela. El ambiente es cálido. Los niños gritan sus avances. La percusión se mezcla con el viento. Si agudizas el oído, unos dedos bailan por el piano a lo lejos y ponen paz al caos. La guitarra melancólica me devuelve a la infancia. Casi puedo oler el jazmín del patio de mi abuela. En cada nota sus ojos me miran enternecida. Va a llegar, va a llegar…Y llega ese pentagrama. Siempre llega. Y vuelvo a equivocarme. Y me enfado. Y lo vuelvo a intentar. Y vuelvo a enfadarme. Y lo repito.

El niño me mira al otro lado de la puerta. «Lo harás bien». Sé que lo dice en serio. Yo también confío en él. «Algún día la tocaremos juntos. ¿vale, campeón?», miro el dibujo colgado en la pared. Hace dos años que me lo regaló, pero todavía mantiene la ilusión y las ganas de aprender intactas.

Todo vuelve a tener sentido. Tocamos juntos, le corrijo los errores y señalo sus avances. Ha aprendido mucho. Ambos hemos aprendido, en realidad. Aunque sea la hora de marcharse, nos vamos siendo mejores. «Sigue practicando, eh». Me devuelve la sonrisa y los dos sabemos que recurrirá a su «en casa me salía» otra vez, pero para mí es suficiente.

De vuelta suenan los últimos éxitos. Sin embargo, mi cabeza está estancada. Compás treinta y dos. No puede ser tan complicado. Y la mirada del niño. Lo voy a conseguir, es lo único que tengo claro.

Me encuentro la televisión a todo trapo. Dos jóvenes se pelean a cámara lenta con una música que, a pesar de no ser apreciada, es imprescindible. Entonces me tumbo de nuevo, al igual que al inicio del día. Apago la película. Disfruto el silencio. Me siento en paz.

Los pensamientos revolotean a una velocidad que marea. Es entonces cuando lo comprendo. Recapitulo. Ella ha sido la protagonista en la sombra durante todo el día. Si lo analizo, ella quiere serlo también de toda mi vida. Me ha dado fuerza, retos, reflexiones, paz. Se ha puesto mil caretas —hip, hop, rock, clásica, jazz—, pero ha seguido siendo la misma. Me ha dado silencios y los ha roto en el momento necesario. Ha arrancado mi rabia para luego sacarme a bailar. Me ha transportado a lugares y a personas. Me ha enamorado como nadie jamás lo ha conseguido. Y ahora, gracias a ella, siento que puedo decirlo todo. Es simplemente música.

Mañana será otro día, yo quiero vivirlo con ella.

Mari Nieves García Férriz.

Profesora de Guitarra de la Escuela de Música de la AAMY.

El concierto se celebrará en el Auditorio Municipal a las 11:30 horas

Es el segundo encargo que la formación que dirige Carlos Garcés hace al compositor de Ontinyent, tras Leonardo Dreams en 2017 

La obra está inspirada en la pandemia del coronavirus y es un agradecimiento del autor a los que han luchado y luchan para que todo esto acabe

Valencia, 20 de mayo de 2021.

Cartel del Concierto

La Banda Sinfónica de la Sociedad Instructiva Musical (SMI) Santa Cecilia de Cullera vuelve a confiar en el compositor valenciano Saül Gómez Soler. Tras el encargo que le realizó en 2017 de la obra Leonardo Dreams, el próximo domingo 23 de mayo estrenará una nueva composición que lleva por título Breath.

Será en el Auditorio Municipal de la ciudad a partir de las 11:30 horas en el marco de un concierto que lleva por título “Concert per a una nova era” y que incluirá también los pasodobles Luchando de Fernando Tormo y  Paco Rico de José Luis Peiró y las obras Overture to a New Age de Jan de Haan y Libertadores de Óscar Navarro.

A la hora de escribir este nuevo encargo Saül Gómez se ha visto influido por los duros momentos que estamos atravesando, sobre todo durante el confinamiento, debido a la pandemia del coronavirus. Una reflexión que parte de la idea de la respiración (el significado del título en inglés) y que es el hilo argumental de la pieza que, inicialmente, refleja cómo la pandemia, de repente, deja sin aliento y sin respiración a toda la Humanidad, como una metáfora del caos global que se genera y se extiende a todos los niveles (económico, social, político…).

Breath es también el aparato respiratorio, que se ve principalmente afectado por la enfermedad, ocasionando la pérdida de millones de vidas en todo el mundo.

Como explica el propio autor, la obra se divide en dos partes contrastantes con dos estéticas totalmente opuestas: “Un elemento musical aislado representa la casual aparición del virus en un lugar del que no habíamos oído hablar hasta entonces. A partir de este momento la música empieza a construirse, al igual que el virus, que busca incansablemente su expansión. Esta parte inicial culmina con una saturación sonora que representa la falta de aliento y asfixia de los afectados por la enfermedad y, en general, de toda la sociedad en su conjunto”.

Por su parte, la segunda sección se inicia con una sonoridad vacía que refleja el espacio que genera la ausencia de las personas que no logran superar esta enfermedad. “A partir de aquí, poco a poco empezamos a respirar de nuevo iniciando una gran oda que representa un nuevo inicio, el recuerdo a los que ya no están y la esperanza de que todo lo vivido nos aporte aprendizajes que nos permitan salir fortalecidos como sociedad”, comenta Saül.

Saül se encuentra muy ilusionado con el estreno de esta nueva composición con la que ha querido mostrar su “agradecimiento a toda la gente que ha luchado y lucha para que todo esto acabe”.

Además de Leonardo Dreams y Breaths, la banda que dirige Carlos Garcés fue también la encargada de estrenar en 2020 Scent, un concierto para requinto y banda sinfónica que le encargó en aquella ocasión el músico cullerense Javier Llopis, concertista internacional y director artístico del Tenerife Clarinet Fest, así como profesor de clarinete en el Conservatorio Profesional de Música de Tenerife y de requinto en el Centro Superior Katarina Gurska de Madrid.

En su faceta compositiva, cabe señalar que Saül Gómez ya ha presentado su Sinfonía nº 1 Stones and sea, que será obra obligada en el Certamen Internacional de Bandes Villa d’Altea que se celebrará el próximo 4 de diciembre.

Por otra parte, ha comenzado a ensayar con la banda sinfónica del CIM La Armónica de Buñol, a la que dirigirá como invitado en el concierto que la formación litrera ofrecerá el 24 de julio en el Auditorio de San Luis. Un concierto muy especial para el que ha diseñado un programa ambicioso que incluye el estreno en España de varias composiciones de música para banda de reconocidos compositores así como la interpretación de transcripciones nunca escuchadas en nuestro país.

Y hace una semana, se ponía al frente de la banda de la Societat Musical La Primitiva de Xàtiva, de la que es titular, para grabar un CD de composiciones propias.

Saül Gómez Soler

Saül Gómez Soler nace en Ontinyent (Valencia) en 1982. Es Profesor Superior de Música Licenciado en Percusión y Composición por el Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo de Valencia. Lo es también en Dirección de Orquesta por el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona.

Ha estudiado dirección de banda en la ISEB en Trento (Italia) con Jan Cober, Felix Hauswirth, Carlo Pirola y Franco Cesarini.

Ha dirigido varias formaciones bandísticas, tanto en España como en diferentes partes de Europa (Salzburgo, Innsbruck, Praga, Berlín, Múnich…). Actualmente es director de la Primitiva de Xàtiva, la Vella, y de la Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent.

Ha tenido la oportunidad de dirigir a prestigiosos solistas internacionales como Vasko Vasilev, Pacho Flores, José Franch, Francesca Calero, Luís González, Roberto Turlo, Juan Lago o Pablo Zinger.

Durante 2018 fue el titular de la Joven Banda Sinfónica de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) con la que estrenó varias obras y ofreció conciertos en la Comunidad, Madrid y Francia.

En el campo de la composición, podemos encontrar sus obras editadas en Piles y Molenaar. Posee además su propio sello editorial.

Participa regularmente como jurado en diferentes certámenes y su música se puede encontrar en diferentes cds.

Ha recibido diferentes encargos de entidades como la Orquesta Sinfónica de RTVE, la composición de la obra obligada en el Certamen Internacional de Valencia de 2015, del Certamen Internacional de Altea 2021, música de cámara para la Orquesta de RTVE, la obra obligada para el Festival Internacional de Percusión Percute 2016 así como encargos para solistas internacionales como José Franch Ballester, José Cháfer, Javier Llopis o Mª José Montiel.

Ha sido galardonado con diferentes premios y distinciones como la Mención Honorífica de la Excelentísimo Ayuntamiento de Ontinyent. Desde el 2013 es miembro de la Academia de la Música de Valencia así como de la Asociación de Compositores COSICOVA de la cual es miembro de su junta. También pertenece a la Academia de los Grammy.

Actualmente, centra su carrera en la composición de música sinfónica y música para el sector audiovisual. En este ámbito, ha recibido tres nominaciones a los Hollywood Music in Media Awards de Los Ángeles y una para los premios Jerry Goldsmith.

Ha estrenado obras en Vancouver (Canadá), Texas (EEUU) y Madrid (España) y sus composiciones han sido interpretadas en Bélgica, Portugal, Italia, Japón, Canadá, Alemania, Suiza, Taiwán, Colombia…

El pasado sábado 15 de mayo, se estreno el pasodoble “Papelicos” compuesto por Ángel Hernández Azorín, en el acto de Homenaje a las Fiestas de San Isidro que se realizo en el antiguo Solar del Cuartel de la Guardia Civil de Yecla, y donde intervino la Banda Sinfónica de la AAMY.

Yecla, 19 de mayo de 2021

Ángel Hernández Azorín actualmente es director de la Banda Sinfónica y la Escuela de la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, director de la Banda de la AJAM de Jumilla y Presidente de la Asociación Nacional de Directores de Banda.

Según sus propias palabras, el no es compositor sino interprete pero se ha atrevido a escribir este pasodoble, puesto que se siente un yeclano de pura cepa, y al amor y cariño que profesa a estas fiestas populares de nuestra ciudad, que además este año han obtenido la declaración de Interés Turístico Nacional.

Además con esta obra, solicitada al autor por la Federación de Peñas de San Isidro de Yecla, se va incrementando poco a poco el patrimonio musical de dicha festividad.

Ángel nos describe así su pasodoble “Papelicos”:

“Composición inspirada en el folclore y cantos populares de la Ciudad de Yecla. Con una estructura muy sencilla donde podemos escuchar a modo de primer tema el ritmo típico y cadencia del fandango pasando después a escuchar la melodía de nuestro “Fandanguillo Yeclano” como tema enérgico de esta primera parte. Posteriormente volveremos a recordar la cadencia en ritmo ternario como repetición antes de pasar por una pequeña y suave transición que nos llevará al trio; el cual guarda la típica estructura de presentación y repetición con contra-canto. En este fragmento podremos percibir esa añoranza por estas fiestas a la vez que finalmente escucharemos una pequeña melodía evocadora de esperanza por la vuelta a la felicidad que nos provoca el mes de mayo. Después de un puente basado en un tema popular infantil volveremos a la re-exposición de la melodía del trio en dinámica fuerte y enérgica, finalizando así este pasodoble pensado para ser interpretado de forma sencilla y sin grandes pretensiones técnicas facilitando así su interpretación a las pequeñas bandas que acompañan a Reinas, Damas, Peñeros y Peñeras durante los días grandes de nuestras Fiestas de San Isidro”

En un interesante artículo publicado el pasado mes de febrero en la revista digital Diapasón, editada por la Asociación de Amigos de la Música de Yecla, escrito al alimón por Justo Soriano Aliaga y nuestro popular cantante Enrique Ortuño Soto, con el título de “La Salsa y La Fania”, dedicado a Juan Antonio Pacheco Kniping, conocido popularmente como Johnny Pacheco, músico, flautista, compositor, arreglista, director y productor dominicano de música cubana y salsa,  fallecido en el mes febrero, se hacía mención a la empresa discográfica DISCOPHON, fundada a principios de los años 60, ofreciendo música española y moderna.

Emilio Baldoví Menéndez “Bruno Lomas”

La casa discográfica DISCOPHON, fue promotora del grupo musical “Los Milos” de origen valenciano, llevando como cantante a Emilio Baldoví Menéndez, conocido artísticamente  por “Bruno Lomas”, al que tuve la suerte de conocer durante mi etapa profesional en Valencia, en una de sus actuaciones en la antigua sala de fiestas “Mogambo”, sita en la calle de la Sangre nº 9, (cercana a la antigua Plaza del Caudillo), actual Plaza del País Valenciano. Corrían los años 1970-1971.

Sobre dicho grupo musical y su cantante, mencionados en el referido artículo, me sugirió la idea de traerlos a la memoria de los lectores de la revista Diapasón, por ser uno de los grupos pioneros del rock an roll en nuestro país, junto con su cantante Emilio Baldoví, nacido en Játiva, el 14-06-1940 y fallecido en Valencia, el 17-08-1990.  Aunque comenzó los estudios superiores de derecho y perito Agrónomo, no los completó y decidió dedicarse por entero a la música, a pesar de que tampoco adquirió una formación muy amplia en este sentido.

Fue junto con Miguel Ríos, un pionero de la interpretación del rock and roll en España. Obtuvo gran popularidad durante la década de los años sesenta, aunque con el paso de los años su repertorio incluyó cada vez más baladas y canciones melódicas, siendo muchas de ellas versiones en castellano de autores franceses e italianos. Su temática era, casi invariablemente, historias de amor, derivando muchas veces hacia un lado juvenil no exento de cierta ingenuidad.

Comenzó formando parte de “Los Milos”, conjunto dedicado principalmente a la interpretación de rock and roll y también de un amplio repertorio de canción ligera.

El grupo “Los Milos” fue fundado en Valencia en 1959, aunque debutó en los escenarios en 1960 y desarrolló su actividad hasta 1963. Emilio Baldoví era su cantante y le acompañaban los guitarristas y también cantantes Vicente Castelló y Salvador Blesa, secundado tanto en las actuaciones como en las grabaciones fonográficas con la productora DISCOPHON, por diversos músicos contratados para la ocasión.

El mismo año 1960 actuaron en varias ocasiones en Italia y, en 1962, poco antes de la separación del conjunto, Blesa fue sustituido por el guitarrista, Pascual Oliva. Por ser uno de los primeros conjuntos que cantó y grabó rock and roll en castellano, obtuvo una gran popularidad entre el público joven interpretando un amplio repertorio de canciones, entre las que destacan Bailando el rock con migo, Ciao, baby, ciao, Tedy girl  y, especialmente, Pitágoras.

En 1963, cuando “Los Milos” habían realizado una serie de grabaciones que estaban pendientes de ser publicadas, el grupo recibió una oferta para actuar en Francia que solo acepto Emilio Baldoví. Sus compañeros quisieron continuar y seguir actuando en España, y decidieron cambiar de casa discográfica, pero dado que la anterior empresa (DISCOPHON) era la que tenía registrado el nombre del conjunto, tuvieron que adoptar el de “Los Top-Son”, con el que publicaron un disco EP, con las canciones: Chariot, Twist a María Amparo y otras dos, que aún interpretaba Baldoví; este, incluso aparecía fotografiado en la portada del disco a pesar de que no formó parte en ningún momento de esta agrupación.

Ese mismo año de 1963, el cantante reunió otro grupo de músicos para que le acompañaran en sus actuaciones en Francia. El conjunto, inicialmente denominado como “Las Estrellas de Fuego”, estaba integrado por Baldoví como cantante, Vicente Buj Figueras “Sento” y Pascual Cortés Torres “Pipo” (guitarras), junto con Joaquín María Villanueva Herrero “Cuco” (bajo) y Galileo Marco González “Gali” (batería). Algunas veces actuaron en Valencia, pero no realizaron ninguna grabación. Cuando se trasladaron al país vecino cambiaron su denominación por la de “Bruno et ses Rockeros” y ofrecieron numerosos conciertos en Francia y en otros países centroeuropeos durante dos años, actuaron asiduamente en la sala de conciertos parisina Olympia y editaron un disco sencillo con dos canciones –una era un ejemplo clásico de rock and roll–, Se, se nena y la otra su particular versión del bolero Perfidia.

En 1965  regresaron a Valencia, el grupo pasó a ser  “Bruno Lomas con Los Rockeros” y editaron una serie de grabaciones durante algo más de un año. En 1966 Lomas comenzó su carrera en solitario, acompañado por otros músicos, y el conjunto “Los Rockeros” continuó su trabajo hasta su desaparición en 1968. Mientras que Bruno Lomas formó parte del grupo editaron grabaciones de rock and roll y baladas —La casa del sol naciente–, al tiempo que el conjunto publicó algunas  ediciones discográficas que contenían interpretaciones únicamente instrumentales, En forma.

Bruno Lomas, establecido en Valencia desde 1965, afianzó su labor como cantante solista, logrando un éxito cada vez mayor hasta que, a mediados de la década siguiente, comenzó un lento declinar con la consiguiente pérdida progresiva de prestigio entre el público que le había admirado hasta entonces; ello le condujo a cesar en su actividad musical en 1979 y, aunque volvió a actuar esporádicamente durante los siguientes diez años, hasta poco antes de su fallecimiento, nunca recuperó la fama de sus primeros años como cantante.

Su repertorio era amplísimo, abarcando una gran variedad  de estilos: las composiciones más  representativas del rock and roll –Be –bop- a-lula y Carol--del rhythm and blues –Comprensión  y La Casa del Sol Naciente–, de las canciones brasileñas e italianas –La Chica de Ipanema y Melancolía–, o las que compuso él mismo –Anoche la vi, Ayer cumpliste los dieciséis y Eres mi chica soñada–. Fue el primer cantante español que editó un álbum grabado durante una de sus actuaciones, Bruno Lomas canta en directo, en 1967; actuó en algunas películas  –Chico, chica boom y Codo con codo–, y participó en numerosos festivales de canción ligera: obtuvo el premio de la crítica en el VII Festival de la Canción Mediterránea (Barcelona, 1965), interpretando El mensaje y el primer premio un año después, en la VIII edición del mismo certamen, interpretando Como ayer. Ese mismo año participó en el Festival Internacional de la Canción de Benidorm, en el que cantó Amor amargo, compuesta por el Dúo Dinámico, Incluso cantó en catalán Per Sant Joan, en el I Festival de la Canción de Barcelona celebrado en 1968. Las grabaciones fonográficas que realizó son muy numerosas y –muy buscadas por los coleccionistas–, habiendo sido editadas muchas veces en forma de las más diversas recopilaciones.

Alfonso Hernández Cutillas

13 mayo, 2021 Escrito por diapason

En nuestro mundo pre-pandemia, la vida nos iba deprisa. No teníamos prácticamente tiempo para reflexionar: ni sobre nuestro entorno, ni sobre nosotros mismos.

En los últimos meses, y como músico que forma parte de la industria musical, he reflexionado acerca de la música clásica y de esta cuestión que expongo en el encabezado del artículo: ¿Qué estamos haciendo mal?

6 mayo, 2021 Escrito por diapason

Luis Rodríguez Lax.
Profesor de violín en el Conservatorio Profesional del Liceo de Barcelona.
Profesor de música de cámara en el Conservatorio Superior de Música de Aragón.

¿Por qué James Rhodes, con apenas nivel amateur en su técnica pianística (y nula formación pianística universitaria), llena el Teatro Real de Madrid cada vez que hace un concierto, y no lo hace la orquesta sinfónica de la misma ciudad? ¿Por qué la gente disfruta tanto la música de bandas sonoras de películas, y no consume música clásica, siendo estas primas hermanas? ¿Por qué cuesta tanto llenar los auditorios y los teatros de ópera de este país (la asistencia del público ha decaído un 22% en la última década, según datos de la SGAE), mientras que con artistas de otros géneros -también, primos hermanos-, se llenan semana tras semana? ¿Cómo puede ser que en las fiestas mayores de cada pueblo y barrio de España, la música clásica no aparezca en cartelera, mientras que los grandes atractivos suelen ser artistas de pop/rock/urban/reggaeton?

Supongo que ni yo ni nadie tenemos una respuesta concreta y clara para estas cuestiones, o bien porque no las sabemos dar, o bien porque son un conjunto de muchas.

Respecto al tema de Rhodes, el pianista británico ha sabido llegar al público. Que él llene el Real y no lo hagan otras orquestas o artistas de nivel, es como si yo fuera al Camp Nou a jugar un partido y la gente lo llenara por verme a mí y no por ver a Leo. Pero, ¿por qué sucede eso? A través de un drama personal, Rhodes ha conectado con ellos mediante  una de las más poderosas y eficaces armas que tiene un artista: una buena historia. Su historia. Por una buena historia se pagan muchos ceros en el cine o en el teatro. Rhodes ha sabido decodificar el mensaje de la música. La gente no va a sus conciertos necesitando “entenderla” para disfrutarla, sino simplemente entendiendo que esa herramienta le ha ayudado en su vida a aliviar todo el dolor que ha sufrido. La audiencia empatiza y se mete en ese Rhodes adolescente refugiado en el piano para calmar sus miedos y traumas.

Necesitamos que el público se sienta partícipe y protagonista de la música, no un mero espectador pasivo, así como ayudarle en gran modo a que su comprensión sea fácil. ¿Alguna vez hemos escuchado a alguien salir del cine y que diga “me gusta la película, pero yo es que de cine no entiendo”? Yo no. En cambio, he escuchado muchas veces esas palabras compartiendo mi música con familiares, amigos o conocidos. Muchos de ellos, excusándose de no entender de música clásica. ¿Y qué? Si la has disfrutado, ya ha valido la pena el concierto. Para eso hacemos música: ¡para vosotros!

El propio pintor Piet Mondrian-figura importante del s.XX-, reclamaba un arte corrector mundial, pero a la vez utilizaba códigos modernos en sus obras únicamente entendibles por una élite artística. A veces se nos olvida que sin público, no se genera dinero, y sin dinero, no se genera cultura. Tan duro pero tan simple como esto.

Haciendo autocrítica -yo el primero-, los artistas de nuestro tiempo nos hemos ensimismado en la forma y en la meticulosidad técnica y, en ocasiones, nos hemos olvidado de construir una historia capaz de emocionar al público y de conectar con ellos.

Conservamos la pureza de nuestro arte, sí, pero no hemos sido capaces de adaptarnos – aún- a la nueva era y a la manera de consumir cultura de hoy en día. Porque, en efecto, una de las cosas que hemos aprendido con esta pandemia es que la gente necesita consumir cultura, bien sea por necesidad de entretenimiento, por necesidad de formación o simplemente por placer. O por las tres razones a la vez. Pero también ha quedado claro que los músicos de clásica no hemos sabido llegar a este público de la manera tan fácil que otras disciplinas artísticas sí lo han conseguido.

Si tenemos que renunciar a parte de nuestra pureza artística o a nuestros (¿arcaicos?) códigos de vestuario, renunciamos. Si la gente se siente lejos de nosotros por una serie de razones, las cambiamos. Si tenemos que programar charlas didácticas antes de cada concierto (como muchos ensembles y orquestas hacen, por cierto, bravo por ellos), las programamos.

A lo que no nos podemos acostumbrar es a ver las salas de conciertos medio vacías. Tampoco podemos acostumbrarnos a que la gente consuma música cada día de sus vidas, pero sea incapaz de enumerar a más de dos compositores más allá de Mozart o Beethoven. No podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo orquestas importantes cierran por falta de público o de ayuda gubernamental.

El Gernika o La Gioconda se comercializan en masa: tazas de café, camisetas, pósteres. Estoy seguro de que Picasso o Leonardo estarían encantados de ver cómo su obra llega a muchísima gente. No creo que se plantearan si han perdido pureza o si no están hechas para ser consumidas de esa manera. Lo importante del arte, para mí, es eso: que llegue, que se consuma, que tenga un efecto en la sociedad.

Porque, a pesar de no ser yo muy imparcial en esto, os aseguro que la música clásica es la leche. Es capaz de llegar a lo más profundo de nuestras almas y hacer con ellas lo que se le antoje. Somos totalmente vulnerables ante ella. Un día nos destroza, otro día nos saca una sonrisa de complicidad, nos anima después de un mal día. Nos hace sentir que no somos terrenales, que no pertenecemos a este mundo, porque ella tampoco lo es. Supongo que son sensaciones que todos aquellos que ya escucháis música, aunque no sea clásica, os son conocidas. Pues la clásica también tiene esa magia, os lo prometo.

Al contrario de lo que se suele pensar, la música sefardí sigue siendo muy desconocida en nuestro país a pesar de que cada vez son más los grupos e intérpretes que se atreven a incluirla en sus repertorios.

Tan sólo llamaba la atención de filólogos que trataban de demostrar como el castellano del siglo XV había pervivido en la tradición poético-musical de los sefardíes, los descendientes de los judíos españoles expulsados en 1492.

Es decir, en un primer momento, para los investigadores españoles lo importante era indagar sobre el estado de conservación de la lengua y los temas medievales hispánicos en el inmenso panorama de romances, coplas y cánticas que los sefardíes llevaron consigo tras su expulsión de España (“lo único que nos dejaron llevar” dicen muchos de ellos).

El propio Menéndez Pidal pudo reconstruir versos perdidos del Poema de Mío Cid gracias a los romances sefardíes que se habían conservado en el norte de Marruecos.

Posterior y afortunadamente, muchos filólogos y musicólogos indagaron sobre el origen de las melodías que acompañan a estas composiciones y que, casi de forma milagrosa en muchos casos, se han conservado hasta nuestros días.

29 abril, 2021  Escrito por diapason

Primer misterio: ¿es la música sefardí una música hispánica medieval?

Es una pregunta de difícil respuesta. No es medieval en tanto que los sefardíes tras la expulsión se asentaron en zonas que nada que tenían que ver con el mundo hispánico; zonas como el norte de África (de influencia árabe y bereber) y zonas como las del Imperio Otomano, donde se establecieron el 80% de ellos, y por supuesto allí recibieron las influencias de las culturas con las que convivieron en un imperio inmenso que abarcaba culturas tan diferentes como la turca, la eslava (Bulgaria y Rumanía), la griega, la armenia, la árabe y un largo etc. Pero aun así, debemos decir que la huella hispánica pervive en el idioma de estas composiciones y también en las melodías cuyo origen es indudablemente peninsular. La música sefardí es una música que puede identificarse como un 50% de hispánico y el resto atribuible a  la suma de las influencias de músicas turca, árabe, eslava etc. pero el idioma será siempre el español del siglo XV. Lo cual es muy comprensible: en el Imperio Otomano, cada colectivo étnico tiene su religión y su propio idioma. Los sefardíes son judíos de religión, pero hablan en español del siglo XV. Es la forma de distinguirse de los demás pueblos.

Segundo misterio: ¿La música sefardí es una música fósil?

No, no lo es. De hecho el propio idioma, en contra de lo que se piensa, también ha evolucionado y ha recibido numerosas influencias de las lenguas con las que convive. Con la música sucede lo mismo, sobre todo, desde el siglo XIX donde aparecen una serie de compositores sefardíes, principalmente en Grecia, que consideran que “esa música” que cantan en judeoespañol está anticuada y necesita renovarse y adaptarse a nuevas formas. Y es una música que, aun usando un español originario del siglo XV, tiene éxito. El propio Giuseppe Verdi escuchó a unos sefardíes entonar la popular balada judeoespañola Adio Kerida y, al parecer, le sirvió de inspiración para componer el aria Adio del passato de su ópera La Traviata.

En el siglo XX tradición e innovación se dan la mano. Aparecen intérpretes que quieren conservar las viejas melodías pero también aparecen una serie de compositores, principalmente en el último tercio del siglo, que aspiran a renovar la vieja música sefardí recurriendo a los medios más modernos. Para unos será música sefardí pero para otros no. En cualquier caso, lo que sí ha tenido mucho éxito son las nuevas versiones de viejos cantes que muchos grupos han realizado en Israel, Turquía, España y Estados Unidos.

Tercer misterio: ¿Sigue viva la música sefardí? ¿Qué futuro tiene?

En términos etnolingüísticos se afirma que cuando una cultura tiende a desaparecer primero lo hacen los usos y costumbres, después el idioma y por último, su música. La música es lo último que muere y no siempre lo hace del todo. En el caso de la cultura sefardí, el número de hablantes descendió pavorosamente tras las II Guerra Mundial y el terrible impacto del Holocausto nazi entre las comunidades sefardíes donde perecieron más del 90% de los sefardíes europeos. Con ellos desaparecía toda una forma de vida, una lengua realmente hermosa, una literatura que estaba comenzando a desarrollarse y también la rica tradición poético-musical de los sefardíes.

A finales del siglo XX, los estudios y la atención por la cultura sefardí recibieron la atención del mundo académico y en la actualidad contamos con una abundante bibliografía y musicología acerca de la música sefardí. Precisamente uno de nuestros paisanos, el musicólogo yeclano Juan José Ruiz Molina, publicó en 2005 Músicas tradicionales mediterráneas, un innovador estudio sobre los cantos de los auroros, los cantos sardos y la música sefardí, que refleja muy bien la especial idiosincrasia de esta música.

En la actualidad los grupos que interpretan música sefardí se multiplican a lo largo y ancho del globo y es indudable que el interés que despierta esta música va aumentado y cada vez se investiga más en universidades y conservatorios. Realmente es una música única, ya que raramente encontramos tantas influencias tan dispares juntas. Todo indica que la música sefardí seguirá perviviendo si bien no al modo tradicional sefardí, (cuando letras y melodías pasaban de padres a hijos en el hogar). Cabe indicar que la cultura judeoespañola ha sido posiblemente una de las más finiquitadas por teóricos y estudiosos pero hoy, ya entrados en el siglo XXI, todavía es posible viajar por entornos como Turquía e Israel y encontrar en cualquier calle un balcón abierto desde donde resuenan cantos como aquel de “morenika a mi me yaman los marineros/ morenika a mi yama el ijo del rey…”.

Salvador Santa Puche

Universidad de Zhejiang

Justo Soriano Aliaga en colaboración con Enrique Ortuño Soto.  

JOHNNY PACHECO es quien aplica con certeros criterios la improvisación jazzística al baile latino en sus diversas variantes, sin desvirtuar la esencia de la tradición entre los ritmos cambiantes de las modas musicales de la época. Tomando como referencia principal de la SALSA y distintivo de FANIA RECORDS la DESCARGA Cubana (improvisaciones solistas incrustadas en piezas bailables),  iniciada por Israel López “Cachao”. JOHNNY PACHECO tuvo una fructífera experiencia previa en el sello ALEGRE RECORDS, banco de pruebas de la nueva versión de la DESCARGA y lugar de encuentro con músicos que posteriormente formaron parte de la FANIA ALL STARS y también grabaron a título personal para la discográfica FANIA RECORDS.

DESCARGA/EN ORBITA   —  FANIA ALL STARS- LIVE IN AFRICA –ZAIRE 1974

La lista de los importantes artistas que dejaron para la historia de FANIA RECORDS, tanto sus grabaciones a título individual como las colectivas con FANIA ALL STARS, es enormemente larga y cuajada de Nuyoricans (nacidos en Nueva York y de ascendencia de Puerto Rico), Quisqueyanos (nacidos en Nueva York con ascendencia de República Dominicana) y de otros países latinos. No correspondería incluirla aquí puesto es muy extensa y por otra parte de fácil acceso. Aunque para que sirva de una mínima introducción al tronco principal y fundamental de la SALSA no podemos dejar de mencionar a:

RAY BARRETTO “El Hombre de las Manos Duras” (Nueva York 1928-Nueva Yersey 2006). Conguero y compositor de familia portorriqueña. Entró en FANIA RECORDS en 1967. Miembro y Director Musical de FANIA ALL STARS. Máximo exponente de la “Salsa Dura” (sonido clásico). Sus composiciones se acercan hacia el Latin Jazz, denotando su formación jazzística. Fue quien introdujo en  FANIA a RUBEN BLADES. Ha sido reconocido como “Maestro del Jazz”.

CHARLIE PALMIERI “El Gigante de las Blancas y las Negras” (Nueva York  1927-1988). Fue pianista, compositor y director de orquesta. Después de estar en la formación de TITO PUENTE, tocando en el COPACABANA, conoció a JOHNNY PACHECO y formó con él la “Charanga Duboney”, una asociación de gran éxito.

MARIA CERVANTES —-  CHARLIE PALMIERI

EDDIE PALMIERI (N. York 1936). Hermano del anterior, compositor y pianista con espíritu de timbalero (su vocación inicial). Se inclina hacia la música experimental y el Latin Jazz. Participante en muchas grabaciones en vivo y en estudio de FANIA. Ha recibido tres GRAMMY(1976, 1983 y1985). Obtuvo en 2013 el premio NEA Jazz Master.

WILLIE COLON “El Malo” (N. York-El Bronx 1950). Compositor, cantante, trombonista, productor musical y activista por los Derechos Civiles. De ascendencia portorriqueña, se decidió por el trombón influido por el singular trombonista y cantante MON RIVERA “El Rey del Trabalenguas”. En 1967 JOHNNY PACHECO lo incorpora a FANIA RECORDS y por su consejo forma tándem con HÉCTOR LAVOE con el que graba nueve LP`s de gran calidad. Después de separarse de él sigue produciéndole sus grabaciones en solitario. Forma nueva asociación artística con RUBEN BLADES que da como resultado varios LP de éxito, sobresaliendo SIEMBRA que contiene el famosísimo “Pedro Navaja”. Deja la FANIA RECORDS en 1984.

EL DIA DE LA SUERTE —  HECTOR LAVOE&WILLIE COLON

HECTOR LAVOE “La Voz“ (Puerto Rico 1946- 1993).Cantante. Emigró a Nueva York con 17 años donde JOHNNY PACHECO le da la primera oportunidad en su orquesta, incorporándole después a FANIA RECORDS. Allí conoce a WILLIE COLÓN con quien permanece grabando en tándem hasta 1973. En 1975 lanza el histórico “La Voz“, su primer disco en solitario. Tuvo una vida salpicada de conflictos y tragedias que le provocaron problemas de índole diversa. Su canción más definitoria es “El Cantante”.

RUBEN BLADES (Panamá 1948). Compositor, abogado y cantante. Entró en FANIA RECORDS como simple empleado repartiendo cartas y haciendo paquetes. Por amistad con WILLIE COLÓN comenzó a grabar con él.  Forma parte de FANIA ALL STARS debutando en la primera grabación en estudio de la formación: “Tribute To Tito Rodríguez “en 1976. Sus canciones están basadas frecuentemente en temáticas sociales. Logra su mayor éxito con “Pedro Navaja” canción de la que Gabriel García Márquez dijo que le gustaría haberla escrito. Se fue de FANIA RECORDS en 1983 para seguir grabando con su grupo “Los Seis del Solar”. Fue Ministro de Turismo (2004-2009) en su país.

PEDRO NAVAJA–RUBEN BLADES & ORCHESTRA WITH WYNTON MARSALIS, AT  LINCOLN CENTER

LARRY HARLOW  “El Judío Maravilloso“(Nueva York 1939). Compositor, director de orquesta, productor musical y pianista. Se formó musicalmente en Cuba y conoce a fondo la música afrocubana. Su orquesta fue la primera en fichar por FANIA RECORDS. Además de un gran número de discos de SALSA bailables, sus obras más destacadas son dos Óperas Latinas: “Hommy“(1973) inspirada en la obra “Tommy” y “La Raza Latina“(1977).

ISMAEL RIVERA “Maelo“ y “El Sonero Mayor“(Puerto Rico 1931-1987). Cantante. Asociado a RAFAEL CORTIJO. Durante muchos años fueron ambos los artífices de la renovación de los aires típicos criollos portorriqueños aportando nuevos instrumentos e improvisaciones en su ejecución, conectando con los sentimientos y problemáticas étnicas de las gentes sencillas, trasmitiendo un mensaje positivo para el presente y de esperanza en el futuro. BENNY MORE le otorgó el apodo de “El Sonero Mayor“.

https://www.youtube.com/watch?v=RsmJ1N3roYA&ab_channel=TitoMan

LAS CARAS LINDAS– ISMAEL RIVERA

LA LUPE “La Yiyiyi“ y “The Queen of Latin Soul “ (Cuba 1936-Nueva York-El Bronx 1992). Cantante. A finales de los 50 cantaba en un cabaret de La Habana “La Red“ frecuentado por políticos e intelectuales internacionales que asistían a su desenfrenada forma de cantar, lanzando su ropa y sus zapatos al público en su imitación particular de Lola Flores, su referencia artística. Con ella compartió andanzas y aventuras por la Gran Vía durante su visita a España, grabando el disco “La Lupe en Madrid” en 1970. En sus canciones conviven una singular remezcla de ritmos y estilos. Parece ser que en 1962 el Gobierno cubano la obligó a abandonar la isla. En 1963 se afincó en Nueva York, grabando con TITO PUENTE varios álbumes que obtuvieron éxitos notables. Fue TITO PUENTE quien le apodó “The Queen of Latin Soul“. Tiene una calle en El Bronx  “La Lupe Way“.

EN PANAMA —  LA LUPE

CELIA CRUZ “La Reina de la Salsa“ (Cuba 1925-Nueva Jersey 2003). Cantante. Era la vocalista de La Sonora Matancera afinales de los 50. Durante una gira por México en 1963 decidió no regresar a Cuba y marchó a EE. UU. Allí consiguió hacer tándem con TITO PUENTE con quien grabó varios discos de gran éxito, en España uno de ellos en 1970. Fue vocalista de FANIA ALL STARS desde el concierto en el Yankee Stadium. Grabó con JOHNNY PACHECO el considerado Primer Álbum Clásico de la SALSA.

QUIMBARA– CELIA CRUZ & FANIA  ALL STARS ZAIRE 1974

JOHNNY PACHECO “El Arquitecto de la Salsa“ (Puerto Rico 1935). Acordeón, violín, saxo, clarinete, flauta y percusión. Compositor de más de 150 temas musicales. Su referencia e inspiración ha sido “La Sonora Matancera“ a quienes escuchaba por la radio en su tierra natal. Hizo su debut a finales de los 50 en el cuarteto de Latin Jazz de CHARLIE PALMIERI, formando después con él “La Charanga Duboney“. Su primera formación es “Pacheco y su Charanga”, copiando la formación instrumental de “La Sonora Matancera “obteniendo un gran éxito de ventas para el sello ALEGRE con la introducción de la Pachanga. Ha sido reconocido y homenajeado su enorme trabajo musical durante tantos años, aunque no se haya correspondido con un logro financiero en la empresa FANIA RECORDS. Es un gran valedor de la música latina y defensor de los talentos musicales. Creó en 1994 un premio anual para estudiantes universitarios.

https://www.youtube.com/watch?v=B1BB_LJ1k0o&ab_channel=Mandalay

EL AGUA DEL CLAVELITO – JOHNNY PACHECO&HECTOR CASANOVA

 

Johnny Pacheco con Enrique Ortuño Soto,  Restaurante El Telégrafo – Madrid 2012

Finalmente queda mencionar lo más esencial de la discografía editada por FANIA RECORDS. Aun a riesgo real de dejar fuera discos fundamentales, una mínima lista debería incluir:

FANIA ALL STARS- Discos en directo: “Live at Cheetah (1971) “Live at Yankee Stadium“ (1973).

FANIA ALL STARS- Discos grabados en Estudio: “Tribute to Tito Rodríguez“(1976) “Rhythm Machine“(1977) “Commitment“(1980)

Otros discos importantes:

CHARLIE PALMIERI: “Either You Have It or You Don`t” (1967).

RICARDO RAY (RichieRay): “Jala Jala y Boogaloo” (1967).

LA LUPE: “Queen of Latin Soul“(1969).

WILLIE COLÓN Y HECTOR LAVOE: “Lo mato (si no compra éste LP)” (1973).

RAY BARRETTO: “Indestructible“(1973).

ORQUESTA HARLOW: “Hommy“(1973) y “La Raza Latina” (1977).

BOBBY VALENTIN: “El Rey del Bajo“(1974).

CELIA CRUZ y JOHNNY PACHECO: “Quimbara” (1974).

HECTOR LAVOE: “La Voz” (1974).

EDDIE PALMIERI:  ”The Sun of Latin Music“(1974).

JOHNNY PACHECO: “El Maestro” (1975).

TITO PUENTE: “No Hay Mejor” (1975).

MACHITO Y SU ORQUESTA: “Fireworks” (1977).

WILLIE COLÓN y RUBEN BLADES: “Siembra” (1978)

La vida sol donar-te moments crucials pel teu desenvolupament personal i professional dels quals no n’eres conscient fins que passa el temps. Potser eixa siga una essència vital que fa aturar-nos de vegades en coses banals i deixem passar allò realment important. O potser estic fent-me major, doncs d’ací uns dies farà vint-i-cinc anys que tinc vint-i-cinc anys, i la perspectiva amb la qual analitze tot el que m’envolta, ha canviat substancialment el seu calibre.

PROLEGÒMENS

Seria allà pels inicis de 1995 quan un dia em va parar al meu carrer de Muro un xicot que es va presentar com a Miguel Ángel i que estava interessat en parlar amb mi sobre la composició d’una marxa mora. En aquella època érem veïns de carrer, tot i que Miguel Ángel Alcaraz és alcoià. Em digué que anava a ostentar el càrrec d’Alfereç Moro per la Filà Realistes de les Festes de Moros i Cristians d’Alcoi de l’any següent. Un dia va vindre a casa els meus pares i al quarto del piano xarrarem força estona sobre el projecte. Mitjançant amics comuns, em deia conèixer algunes de les meues obres escrites per a la festa: els pasdobles Sara i El ti Salvador, les marxes mores Als Xaparros i Rafel Casaca, …Em va comentar tot el que tenia pensat per a la representació de l’alferecia, qui seria el dissenyador de tot el boato (José Moiña) i com li faria il·lusió que jo li escriguera la marxa que l’acompanyara per tancar l’Entrada Mora d’Alcoi del 22 d’abril de 1996. Aquella proposta em va omplir d’emoció doncs seria la primera vegada que anava a escriure una peça per a les Festes de Moros i Cristians d’un poble que no fóra el meu. A més a més, com a músic, coneixia ben be les festes alcoianes, i n’era conscient del caire d’auditori que és el carrer Sant Nicolau, l’atapeïda Plaça de la “Bandeja”, el carrer Sant Llorenç….

Passats uns dies Miguel Ángel em va portar uns dibuixos sobre el disseny de tot el seguici de l’entrada així com uns esborranys sobre la seua carrossa. A més, el protagonista de tota la desfilada seria el símbol de la Filà Realistes: un cavall articulat de més cinc metres d’alçada que aniria darrere del seguici.

LA MARXA MORA

Però si hi ha una cosa que em va marcar molt va ser, precisament, el viure com Miguel Ángel i la seua família, Mercedes, Denise i Uriel, així com amics i filà preparaven tot. Aquell viatge d’una sola vesprada, portava darrere tot un mon de nervis, preparatius, idees, complicitats, emocions, … em va fer veure amb claredat, que potser l’entrada era l’excusa: allò important era tot el procés per arribar-hi. El mite de l’Odissea d’Homer em va venir al cap i sabia que a la marxa havia d’haver un Ulisses melòdic i/o motívic que anara vivint tota l’experiència per arribar finalment a la Ítaca anhelada, com diu el poeta Kavafis: “… savi, com bé t’has fet, sabràs el que volen dir les Itaques”. Ja tenia la idea inicial per començar el treball i els nervis començaven amb pessigolles al cap i al cor. És una mena de sensació difícil d’explicar: el cor et demana escriure i la ment no està amb altra cosa que no siga cercar els materials. Ara calia buscar eixe Ulisses. I com moltes vegades ocorre, Ulisses em va trobar a mi.

Una vesprada, com tantes altres, estava donant classe de solfeig a la Unió Musical Contestana on hi estava treballant com a professor per aquells anys. Al moment de fer un dels dictats als alumnes des del vell piano de l’aula, dues tecles engroguides pel temps es varen enganxar la qual cosa provocà que sonaren a l’hora les tres primeres notes d’aquell dictat: DO, RE, SOL… Aquella sonoritat acordal sense la típica tercera sinó amb la quarta sospesa (sé que és una terminologia molt específica, però segur que ho entén molta gent) em va colpir l’atenció. Ja havia trobat la cèl·lula melòdica que hi cercava. L’atzar, com al llibre d’Homer, també havia entrat al joc de la marxa. El mateix procés de creació era un altre viatge a Ítaca particular: havia de deixar-me portar per tot el que em podia passar. A l’endemà començava l’escriptura de la marxa sobre una plantilla de banda impresa que comprava sempre que anava a Holanda per fer exercicis d’instrumentació. En ella vaig reservar un pentagrama per a les dolçaines, doncs a l’original de la plantilla aquestes no hi figuraven, clar. Segut al piano vaig repetir aquelles notes: DO, RE, SOL, … DO, RE… Tot s’obria, tot cobrava sentit. Les notes em suggerien melodia i em parlaven d’una consonància harmònica. Ara calia buscar la forma de l’obra. Tot i saber que les marxes mores, en general, solen presentar les estructures típiques de les marxes militars i pasdobles, basades en el minuet francès, havia estudiat a fons les diferències estructurals que presentaven obres com les de José Mª Ferrero, José Pérez Vilaplana, Paco Esteve i, especialment, Amando Blanquer. Cadascú planteja una estructura diferent a les seues marxes mores i jo m’havia remullat amb aquella llibertat creadora que portava al darrere un clar coneixement del que es feia. I amb la idea del viatge d’Homer, vaig pensar en quin era el recorregut de l’Entrada d’Alcoi per que hi estigués present a l’estructura: la marxa començaria amb el protagonista que des de dalt la seua carrossa a Sant Nicolauet, observa com va passant el seguici; després recorre un primer carrer llarg i estret (Sant Nicolau) en forma de dansa que va acumulant tensió amb la superposició de melodies i amb el contrapunt dels metalls. En acabar, un ostinato rítmic basat en la cèl·lula primària aniria creixent en tensió, doncs des de Sant Nicolau es divisa la Plaça de la Bandeja i el seu campanar va creixent en la perspectiva visual. De fons unes campanes toquen el motiu melòdic d’Ulisses…. Es prepara l’entrada a la Plaça i ens endinsem en ella amb un coral polifònic, el primer fort de la marxa, on els valors rítmics s’allarguen i les harmonies simbolitzen un cant del poble que rep al protagonista sota el so de les campanes festívoles. Aquest coral es repeteix, doncs l’entrada pega la volta a la plaça. Hi ha una mena de final al Cantó Pinyó, després del qual es torna a un altra dansa que recorre l’estret carrer Sant Llorenç. Quan aquest esdevé avinguda i s’obri, la música torna a emular un moment de tensió acumulada doncs el viatge està a punt de concloure. Els arbres del Parterre fan de caixa acústica a l’últim fort, on el protagonista de l’inici apareix majestuós tot envoltat d’elements que han sortit al mig de la partitura. Ulisses arriba a destí ric en experiències i ple de coneixences. Aquesta és la Ítaca festera, la que ens dona la força per iniciar el viatge any rere any.

Realment aquest plantejament em va motivar a escriure i, al viatge creatiu, anava descobrint coses noves. Hi havia temor, doncs pensava que allò no anava a agradar a ningú més que a mi. Però hi havia alguna cosa que no em permetia sortir-me de la ruta. Havia d’acabar el viatge. En octubre de 1995, quan la partitura estava acabada va vindre a ma casa l’Alfereç, Miguel Àngel. Li vaig explicar tot, em vaig seure al piano i vaig començar a tocar tot aquell seguit d’idees… Els seus ulls s’obrien com a plats i endevinava que no sabia molt be que estava escoltant. De sobte em diu: “I això amb la banda sonarà be...”. Jo li vaig dir que sí. Però la seua cara sols va canviar quan en l’entrada va escoltar el resultat final. Encara el recorde dalt la carrossa amb ulls remullats de veritat festera.

L’ENTRADA

El dia 22 d’abril de 1996 seria la Banda de l’Associació Unió Musical de Bocairent i La Xafigà, institucions de les quals n’era jo el director titular per aquella època, qui anirien acompanyant la carrossa de l’Alfereç tot fent l’estrena oficial de Cavall de Foc. La carrossa de la Favorita aniria acompanyada de la meua banda, la Unió Musical de Muro que va interpretar una segona marxa extreta de Cavall de Foc, la “Fanfarria per a la Favorita”. Fins i tot un ballet, el d’Ana Calvo, ballaria la meua primera marxa mora Als Xaparros interpretada per la Banda de “L’Avanç” d’El Campello. L’altra banda de la qual n’era director titular, l’A.A.M. “El Trabajo” de Xixona, acompanyaria l’esquadra especial a ritme de la bellíssima Moros del Rif, del meu mestre, Rafael Alcaraz Ramis. Diversos músics de La Xafigà, interpretarien danses i ritmes d’acompanyament al seguici, extrets de també del motiu principal de Cavall de Foc. Aquestes darreres peces foren utilitzades per escriure el Ballet de Cavall de Foc estrenat a l’Alferecia de la Filà Realistes d’Alcoi de l’any 2010. Diguem-ne que tot estava previst amb una mena de coherència sonora i vital, com una mena de lligam auditiu, per poder viure un moment únic i compartir-lo amb els que ens esperaven a peu de carrer i als balcons alcoians.

Aquell dilluns d’abril de fa, avui mateix, vint-i-cinc anys, estava ben nerviós doncs no volia trair la confiança que Miguel Àngel havia dipositat en mi. Tenia molts aliats: els músics de Bocairent, Xixona, i Muro que havien emprés aquell projecte de forma molt entusiasta. Des que començarem a interpretar Cavall de Foc a Sant Nicolauet, el públic que ens envoltava va començar a aplaudir, sobre tot quan enmig de la marxa començà a caure una pluja que, de forma intermitent i generosa, ens acompanyaria tota la desfilada. Quan anava cara al meu amic Peris (qui des d’on estiga, se’n recordarà avui d’aquella vesprada) i li deia: “Quina pena, no podia ploure un altre dia?”. Em contestava amb el seu somriure ple de felicitat i aprofitava per buidar l’aigua que s’acumulava a la campana de la tuba. No calia dir res més: hi estàvem gaudint i tot el demés, no importava. Em resulta molt difícil descriure tot allò però cada vegada que ressonen dins de mi les notes de Cavall de Foc rebotades sobre les belles façanes de les cases de Sant Nicolau, una tremolor em recorre el cos. Aquesta sensació no me la furtaran mai, és el bo que té ser músic i viure moments únics. Jo anava dirigint Cavall de Foc davant la banda i al fons del seguici veia volar les potes del Cavall Real tot presidint la perspectiva mentre la pluja mullava partitures i rostres. Recorde una imatge molt particular, quan una vegada havíem passat la Plaça de la Bandeja i encaràrem el Carrer Sant Llorenç, la meua cosina Pepi que estava a un balcó de l’Ajuntament (on ella treballa des de fa molts anys) encarava un telèfon a la banda i em llançava una besada a l’aire. A l’altra banda d’aquell fil telefònic, (ho vaig saber més tard), estava ma mare. “Tia, escolta al teu fill” diu que li va dir. La gent que presenciava la desfilada ens acaronava amb un entusiasme molt especial, els músics ens miràvem amb una emoció compartida. La catarsi estava naixent de forma natural i espontània, amb la llibertat que sols el conreu honest de l’art provoca. El cel ens regalava de quan en quan uns moments de respir davant la pluja primaveral que no va poder apagar el foc d’aquella vesprada ni d’aquell cavall…

 

 

PER LA MEMÒRIA

Passada aquella experiència, Cavall de Foc formaria part d’un projecte de gravació ben especial. Sols un any més tard, apareixia enregistrat per la Banda de l’A.A.M. “El Trabajo” de Xixona i “La Xafigà” de Muro en dos CD’s: el meu primer CD amb la banda xixonenca anomenat “Música i Festa” i el meu segon CD amb el grup murer que volgué titular-lo, precisament, “Cavall de Foc”.

 

L’any 2000, la Banda de la Unió Musical de Muro, dirigida per mi mateix, gravaria el meu primer disc monogràfic on s’inclouria Cavall de Foc. Aquest CD, fou reeditat i re masteritzat en 2015 amb el títol D’ANHELS.

Gravar una obra és deixar una petjada sonora d’un moment. Però després, cada vegada que escolte els CD’s, em venen a la memòria no tant les obres, sinó més be els moments viscuts als assajos i al propi enregistrament. Quantes experiències i quanta vida gaudida amb la vehemència de la joventut i amb el goig de l’amistat!

ANECDOTARI

La història d’aquesta marxa mora està plena d’anècdotes i curiositats de les quals voldria compartir-ne algunes ara que el temps me les fa avaluar de forma diferent. La primera d’elles ocorregué en la sala d’assajos de la UM de Muro. M’havien convidat a dirigir Cavall de Foc al Concert de Música Festera de 1996 a Muro. En un assaig previ, i mentre dirigia, va entrar a la sala el meu mestre Rafael Alcaraz Ramis, el compositor murer que havia estat el meu primer professor d’harmonia i composició. En aquell moment me’n vaig adonar que no li havia mostrat encara la partitura d’aquella marxa, costum que havia consolidat amb les meues obres anteriors. El mestre venia a assajar una de les seues obres que també s’interpretaven al concert. En acabar l’assaig vaig anar a saludar-lo. “Això és teu?”, em digué. Jo li vaig mostrar la partitura i passada una estona em digué: “A partir d’ara ja et puc considerar compositor”. Aquella frase em va caure com un gran regal, doncs l’admiració i el respecte que li tenia al mestre Alcaraz, feia de les seues opinions un regal de gran vàlua per a mi.

En 1999 vaig rebre una telefonada molt sorprenent. Quan conteste a un número que no coneixia, una veu em diu: “Bona tarda. Eres Pascual Vilaplana? Em diuen Maria del Mar Bonet i soc cantat…”. No m’ho podia creure, estava parlant amb una de les veus més importants de la cançó en català del segle XX. El motiu de la seua trucada era disculpar-se doncs havia posat de títol al seu últim CD, Cavall de Foc. I sols una vegada publicat, se’n havia donat de la coincidència amb la meua marxa i amb el CD de La Xafigà. Em va dir que havia estat tota una casualitat i que no coneixia el nostre treball abans. Jo li vaig agrair la trucada i amablement em va convidar a la presentació del seu CD (concert al qual no vaig poder anar i això ha fet que encara no haja tingut el plaer de coincidir amb ella).

Quan pense en aquella època en la qual escrivíem a ma les partitures, no puc deixar de recordar que cadascuna de les particel·les de la banda em podia costar quasi una hora de feina. Encara sento el caliu del tendur de casa els meus pares, en el qual em quedava quan toca casa se n’anava a dormir i jo aprofitava aquelles hores per copiar papers.

EPÍLEG

Cavall de Foc s’ha interpretat arreu la geografia espanyola i en diversos països europeus i americans per bandes tant professionals com amateurs. Una obra pensada per ser tocada al carrer, ha estat molt interpretada en diferents sales de concerts i en molts festivals de música. Al final, aquesta marxa, com moltes altres, pot esdevindre una al·legoria de l’autèntic significat de la Festa de Moros i Cristians com a manifestació que defineix la nostra cultura. I és que la Festa no és record de cap guerra, no parla de vencedors ni de vençuts. Per mi la Nostra Festa és generositat quan es comparteixen il·lusions i en fas partícips als que tens al voltant. Parlar de Festa és parlar de respecte per allò heretat i compromís per continuar-ho i deixar-ho com herència a les futures generacions. Festa és renovar emocions any rere any esperant allò que ja coneixes però que en cada edició festera cobra vida i sembla tot un món nou. Festa és l’aroma de les pastes damunt la taula del menjador esperant que vinguin forasters. Festa és emblanquinar les façanes per que venen dies grans. La Nostra Festa és recordar qui estava l’any passat i aquest any ja no hi és amb nosaltres. I tota aquest viatge sempre acompanyat amb música, el bagatge indissociable i eficaç per excel·lència.

Gràcies a Miguel Ángel Alcaraz, a la seua família, a la Filà Realistes d’Alcoi, als amics de Bocairent, Xixona i Muro per emprendre el viatge amb mi. Sense tots ells no hagués estat possible aquest Cavall de Foc. És més que evident que sóc un artista dependent, doncs depenc dels demés per fer el que faig. I em sento afortunat per que siga així. Avui, després de vint-i-cinc anys d’aquella vesprada d’un 22 d’abril a Alcoi, reivindico les paraules del poeta: “Penso que he tingut sort de poder obrir els meus ulls ací…”.

 

José R. Pascual-Vilaplana

Barcelona, 22 d’abril de 2021

Fuente: https://www.pascualvilaplana.com/

Artículo original

Uno de los primeros pasos para saber con quién puedes contar en tu agrupación musical y cuáles son sus miembros más comprometidos consiste en realizar un adecuado seguimiento sobre la asistencia a ensayos y conciertos.

No se trata de realizar ningún fichaje como si de una relación laboral se tratase, pero sí supone información útil para que la comunidad pueda seguir creciendo.

Lorena Benedicto & Onofre Gasent

Si se utilizan las herramientas adecuadas, pasar lista no tiene porqué suponer un esfuerzo adicional ya que consume muy poco tiempo. Además, contar con un histórico de asistencia permite recompensar y premiar a aquellas personas que son asiduas a tu comunidad musical y que merecen ser reconocidas.

Hoy te contamos en el blog cuáles son las ventajas de hacer un seguimiento de asistencia y algunos argumentos a favor de utilizar una herramienta especializada como Glissandoo:

1. Genera un histórico de tu comunidad

Disponer de un histórico de asistencia a ensayos y conciertos supone una fuente de información esencial que permite descubrir el nivel de compromiso de tus músicos. A través de Glissandoo puedes pasar lista desde el móvil, obtener todas las gráficas y estadísticas de forma sencilla, consultar periodos de tiempo determinados o realizar seguimiento sobre personas concretas.

2. Los músicos obtendrán recompensas automáticas

El objetivo es premiar y recompensar, de forma automática, a aquellos músicos que no se pierdan ningún ensayo y que siempre asisten a conciertos. La gamificación en Glissandoo cuenta con diferentes insignias: palabra de músico, racha de ensayos, entrenamiento musical y músico de concierto.

Si quieres saber más sobre gamificación, puedes descubrir en el siguiente enlace.

3. Previsión de asistencia a ensayos y conciertos

¿Te imaginas disponer de la previsión de asistencia, de forma automática, para todos tus ensayos y conciertos? Con Glissandoo puedes hacerlo. Una de las ventajas más importantes que ofrece la plataforma es la previsión de asistencia, la cual permite al director/a planificar mejor los ensayos dado que sabe con cuántos músicos puede contar.

Descubre cómo pasar lista desde Glissandoo haciendo click en la siguiente imagen:

¿Quieres empezar a pasar lista a través de Glissandoo? Registra tu comunidad enviándonos un correo a hola@glissandoo.com

Fuente: https://blog.glissandoo.com/

Todavía recuerdo el día en el que mi padre y mi madre me preguntaron que qué instrumento me gustaría tocar. Mi padre me preguntó que si me gustaba el saxofón y yo le respondí que sí, sin saber qué era aquello.

Siempre he pensado que ese era el instrumento que más le gustaba a él, así pues yo, que no tenía ni idea del nombre de los instrumentos, le dije que sí pensando que ese sería el mejor.

13 abril, 2021 Escrito por diapason

En casa siempre me han dicho que salía desfilando detrás de las bandas de música desde bien pequeña y que esa fue una de las razones por las que decidieron apuntarme a una escuela de música.

Decir que estoy súper orgullosa, en primer lugar de mis padres, por haberme dado la oportunidad de conocer la música desde pequeña, y en segundo lugar estoy orgullosa de mí misma, porque a pesar de lo que me ha cambiado la vida en todos estos años, aquí sigo dando caña.

Recuerdo con emoción el día que entré a formar parte de la banda de la AAMY, en el año 2000, con 13 años. Desde aquel momento fui consciente de que pertenecía a un grupo de gente enamorada de la música, que da cabida tanto a músicos profesionales como amateurs, a jóvenes y menos jóvenes, a gente con diferentes ideologías… Un grupo de gente con el que te enriqueces.

Me acuerdo mucho de algunos de mis compis que entraron a la banda ese mismo año y me gustaría poder seguir compartiendo con ellos ensayos, cervezas, confidencias, viajes, cenas de Santa Cecilia y, por supuesto, las ansiadas “placas de los 20 años en la banda”. (Risas)

Echando la vista atrás me vienen a la memoria anécdotas como las clases de saxofón con Ángel y Pascual V., que eran una odisea. Quién nos iba a decir que algún día Ángel iba a confiar en nosotros para ser saxofones altos segundos en la banda, para mí por lo menos era impensable.

Y, hablando de clases, las colectivas de saxofones me encantaban porque podía escuchar a más gente que no fuera yo sola tocando. Estas clases eran el previo a la banda juvenil, con la que ensayábamos los sábados por la mañana, aunque lo mejor de este día era el descanso o término del ensayo para ir a comprarnos golosinas a “Caramelicos”.

Grandes momentos en la banda fueron los que compartí con mi padre y mi hermano Sergio, como la recogida de ambos al año siguiente de la mía, la participación en diferentes certámenes, festivales de bandas, viajes… Pero sin duda el que recuerdo con más cariño es el Certamen FLicorno d’Oro de Riva del Garda en Italia.

No puedo pasar por alto el World Music Contest Kerkrade, en este caso mi hermano ya no era integrante de la banda, pero mi padre sí y los dos compartimos el sentimiento de emoción mientras hacíamos música en el escenario y la alegría al recibir el premio que fue la guinda del pastel.

Además, en la mayoría de estas aventuras también nos han acompañado mi madre y mi hermano Eduardo, así que la alegría de poder compartirlas con ellos, como fans, también ha sido muy guay.

¿Qué decir de Ángel? El culpable de que todas estas vivencias hayan sido posibles. No le vale un no por respuesta y es perseverante, cuando tiene una idea no para hasta que la consigue. Gracias por haber confiado en mí.

Y, como decía más arriba, mi vida ha cambiado mucho estos veinte años, con idas y venidas, adolescencia difícil, vida de estudiante universitaria, mudanza a otro país, vuelta al pueblo, la experiencia de ser madre… Por no hablar de lo que nos ha cambiado la vida a todos y todas este último año. Pero la música sigue ahí y seguirá estando cerca de mí, porque no me imagino la vida sin música.

Así pues, brindo por muchos años más con mi banda, por todos y cada uno de los músicos y porque la música nos siga acompañando siempre.

¡Vivan los músicos de mi banda!

Marta Sánchez Martínez

Saxofonista de la Banda AAMY.