La ciudad de Milán ha sido escenario de una reunión de trabajo de la Confederación Internacional de Sociedades Musicales (CISM) celebrada en un hotel del centro de la ciudad, en la que participaron miembros de su dirección internacional con el objetivo de analizar los retos actuales del movimiento bandístico y definir nuevas líneas de acción en el ámbito cultural europeo.

En el encuentro participó Félix Ruiz González, miembro del comité directivo de la organización y presidente de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), quien presentó ante los representantes internacionales las conclusiones del I Congreso Internacional “Las Bandas de Música como Patrimonio Cultural Inmaterial”, celebrado recientemente en Córdoba.

Durante su intervención, Ruiz destacó la relevancia de las conclusiones del congreso como punto de partida para impulsar una agenda internacional que sitúe a las bandas de música en el centro de las políticas culturales contemporáneas, reforzando su papel como agentes de cohesión social, educación musical y desarrollo cultural en numerosos países.

Asimismo, se abordó la posibilidad de impulsar proyectos internacionales conjuntos, especialmente en el ámbito de la cooperación cultural europea, la formación de jóvenes músicos y la puesta en valor del patrimonio musical vinculado a las sociedades musicales.

CISM Milán mar26

En este contexto, se informó también de la próxima celebración de una reunión en el Parlamento Europeo, que permitirá trasladar a las instituciones comunitarias las conclusiones del congreso internacional y explorar nuevas vías de colaboración con programas culturales europeos.

La reunión de Milán ha servido además para abrir una nueva etapa dentro de la CISM, orientada a adaptar la organización a los desafíos actuales del sector cultural, reforzando su presencia institucional y promoviendo políticas culturales más actualizadas que reconozcan el impacto social, educativo y artístico de las sociedades musicales.

Las sociedades musicales representan uno de los movimientos culturales participativos más importantes del mundo, con miles de agrupaciones y millones de personas vinculadas directa o indirectamente a su actividad musical, educativa y social.

El pasado 12 de diciembre de 2025, en la ciudad de Córdoba, durante la celebración de la XXXII Asamblea General de la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), se produjo un hecho que marcará un antes y un después en la trayectoria institucional de nuestra organización.

La Asamblea aprobó oficialmente el proyecto de rebranding corporativo desarrollado por el equipo profesional de BEROLAZA, culminando así un proceso de análisis estratégico, reflexión institucional y proyección de futuro.

No estamos ante un simple cambio de logotipo. Estamos ante el inicio de una nueva etapa.


Una identidad alineada con la magnitud del movimiento bandístico español

La CESM representa a miles de músicos, centenares de sociedades musicales y federaciones autonómicas, y un patrimonio cultural vivo que vertebra el territorio y sostiene la educación musical en España.

Sin embargo, en los últimos años, la dimensión real del movimiento bandístico no siempre ha estado acompañada de una imagen institucional acorde a su peso cultural, social y educativo.

El nuevo sistema de identidad corporativa nace con un objetivo claro:

  • Reforzar la solidez institucional de la CESM.
  • Transmitir una imagen de unidad, cohesión y profesionalización.
  • Proyectar modernidad sin perder nuestras raíces.
  • Acompañar estratégicamente los grandes retos que el sector tiene por delante.

En un momento clave, tras la celebración del I Congreso Internacional y el impulso de iniciativas de gran alcance, era necesario dar un paso firme también en el plano comunicativo.

Porque la representación institucional también se construye desde la imagen.


Un proceso estratégico, no estético

El rebranding aprobado no responde a una tendencia pasajera ni a un mero rediseño gráfico.

Se trata de una arquitectura visual y conceptual diseñada para:

  • Mejorar la coherencia en todos los canales de comunicación.
  • Facilitar la identificación institucional ante administraciones públicas.
  • Fortalecer la marca CESM en entornos nacionales e internacionales.
  • Unificar criterios visuales en documentación, presentaciones y soportes oficiales.
  • Dotar a la Confederación de herramientas modernas para su crecimiento digital.

La nueva identidad ha sido concebida como una base sólida sobre la que seguir construyendo el futuro del movimiento bandístico español.

Una marca fuerte no es un lujo. Es una herramienta estratégica.


Aprobación por unanimidad y respaldo del colectivo

La exposición del proyecto durante la Asamblea General permitió a los representantes conocer en profundidad:

  • El diagnóstico previo.
  • La justificación estratégica del cambio.
  • Los objetivos institucionales perseguidos.
  • Las aplicaciones prácticas del nuevo sistema visual.

La aprobación por parte de la Asamblea supone no solo la validación formal del proyecto, sino el respaldo del conjunto del sector a una visión compartida: la necesidad de fortalecer nuestra presencia pública y nuestro posicionamiento institucional.

Este consenso refleja madurez asociativa y compromiso colectivo.


Implantación progresiva en todos los espacios digitales

La implementación de la nueva identidad corporativa comenzará de manera progresiva en los próximos meses.

La transición se realizará de forma ordenada y estratégica, garantizando coherencia y continuidad institucional.

La nueva imagen será visible paulatinamente en:

  • Página web oficial.
  • Redes sociales.
  • Comunicaciones institucionales.
  • Documentación oficial.
  • Material audiovisual.
  • Presentaciones públicas y eventos.
  • Dossieres y relaciones institucionales.

Este despliegue gradual permitirá una adaptación natural y coordinada hasta su implantación total.


Un símbolo de evolución y determinación

Cada etapa de la CESM ha estado marcada por hitos que han fortalecido al colectivo.

La aprobación de esta nueva identidad corporativa se suma a esa trayectoria de crecimiento.

Representa:

  • Evolución.
  • Profesionalización.
  • Unidad.
  • Visión de futuro.
  • Determinación institucional.

En un contexto en el que las sociedades musicales afrontan desafíos estructurales, reconocimiento cultural y nuevas exigencias organizativas, la Confederación debe estar a la altura del momento histórico que vivimos.

Y esta nueva imagen es parte de esa preparación.


Una Confederación más visible, más cohesionada y más preparada

La CESM no solo trabaja por la defensa del patrimonio musical amateur.
Trabaja por su reconocimiento, su dignificación y su futuro.

La nueva identidad corporativa no es un punto final.
Es un punto de partida.

Un paso coherente con el camino que estamos construyendo:

  • Impulso institucional.
  • Reivindicación cultural.
  • Coordinación entre federaciones.
  • Proyección internacional.
  • Unidad del movimiento bandístico.

Porque cuando avanzamos juntos, con visión estratégica y cohesión, el sector crece.

Seguimos trabajando. Seguimos avanzando. Seguimos construyendo el futuro de nuestras bandas.

La Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM) vive un momento histórico.

En un tiempo en el que el movimiento bandístico español ha demostrado su fuerza, su cohesión y su ambición colectiva —especialmente tras la celebración del I Congreso Internacional— hoy celebramos una noticia que nos llena de orgullo y emoción:

La Federación Galega de Bandas de Música Populares pasa a formar parte de la gran familia de la CESM.

Y no es una adhesión más.
Es un paso firme.
Es un gesto de confianza.
Es una declaración de unidad.


Galicia y España: una misma partitura

Galicia es tierra de tradición, identidad y cultura viva. Sus bandas de música no son solo agrupaciones musicales: son escuela, son comunidad, son patrimonio emocional de sus pueblos.

Que la Federación Galega se integre en la CESM significa que el sonido atlántico se suma al latido común de todas las sociedades musicales de España. Significa que el norte y el sur, el este y el oeste, tocan ahora con mayor coordinación, con mayor determinación y con una visión compartida.

Porque cuando una federación se une, no se suma: se multiplica.


El impulso del I Congreso Internacional

La reciente celebración del I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” marcó un antes y un después.

Fue un punto de encuentro. Fue un espacio de diálogo. Fue una demostración de madurez colectiva.

Pero, sobre todo, fue una llamada clara a la unidad.

El Congreso no fue solo reflexión académica. Fue compromiso. Fue estrategia. Fue visión de futuro. Y hoy vemos cómo sus frutos comienzan a materializarse.

La incorporación de la Federación Galega es una consecuencia natural de ese impulso. Es la prueba de que el mensaje ha calado: solo unidos podremos alcanzar los grandes objetivos que nos hemos propuesto como colectivo.


La unión como estrategia y como valor

El movimiento bandístico español es uno de los fenómenos culturales más potentes de nuestro país. Miles de músicos. Cientos de escuelas. Décadas —y en muchos casos siglos— de historia.

Sin embargo, durante demasiado tiempo hemos caminado de forma paralela.

Hoy el camino es otro.

Hoy entendemos que la fuerza está en la estructura común.
Que la interlocución institucional necesita voz única.
Que los grandes reconocimientos —como la candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial— requieren cohesión real.

La incorporación de Galicia fortalece nuestra representatividad, amplía nuestra capacidad de acción y refuerza nuestro peso ante las administraciones públicas, organismos culturales y entidades internacionales.


Un paso más hacia un objetivo compartido

Desde la CESM trabajamos con una hoja de ruta clara:

  • Defender el papel social y educativo de las bandas.
  • Impulsar su reconocimiento institucional.
  • Garantizar su sostenibilidad futura.
  • Situarlas en el lugar que merecen dentro del patrimonio cultural español e internacional.

Cada federación que se integra no solo respalda esta visión. La hace más posible.

Hoy Galicia camina con nosotros. Y nosotros caminamos con Galicia.


Un mensaje para toda la comunidad bandística

Esta incorporación es también un mensaje para todas las sociedades musicales, para todas las federaciones, para todos los músicos y directivos que sienten que las bandas merecen más.

Merecen reconocimiento.
Merecen apoyo estructural.
Merecen visibilidad.
Merecen futuro.

La unión no es una opción estratégica secundaria. Es la base de todo lo que queremos construir.

Desde la CESM celebramos esta integración con emoción y con responsabilidad. Porque cada nuevo miembro implica más compromiso, más trabajo y más responsabilidad colectiva.

Pero también más esperanza.


Seguimos avanzando

Hoy es un día para felicitarnos.
Para agradecer.
Para reconocer la valentía y la visión de quienes han dado este paso.

La Federación Galega de Bandas de Música Populares ya forma parte activa de este proyecto común.

Y este proyecto no es pequeño.

Es un movimiento cultural que vertebra pueblos, educa generaciones y construye identidad.

Es la música como herramienta de cohesión social.
Es la tradición convertida en futuro.
Es la cultura organizada, profesionalizada y consciente de su valor.

Galicia ya está dentro.
España suena más fuerte.

Y juntos, seguiremos escribiendo la partitura de una historia que aún tiene muchas páginas por llenar.

Unidos somos más fuertes. Unidos llegaremos más lejos.

Grabaciones en directo de marchas procesionales vinculadas a la Semana Santa de Valladolid, interpretadas por la Banda y el Coro EMMVA

Un proyecto construido desde el repertorio local, el trabajo continuado y la colaboración con compositores de referencia

El álbum recoge interpretaciones realizadas en los conciertos de marchas procesionales celebrados desde 2022 en distintos espacios patrimoniales de la ciudad

Valladolid, 5 de febrero de 2026

La Escuela Municipal de Música del Ayuntamiento de Valladolid (EMMVA) publica en plataformas digitales el álbum La Música Procesional de Valladolid. Recuperación y difusión del patrimonio bandístico procesional, un trabajo que reúne grabaciones en directo realizadas por la Banda y el Coro EMMVA y que pone el foco en la conservación, el estudio y la difusión del patrimonio musical procesional vinculado a la ciudad de Valladolid.

El álbum reúne exclusivamente obras interpretadas en los conciertos de marchas procesionales organizados por la EMMVA. Registradas en distintos espacios patrimoniales de la ciudad, estas interpretaciones preservan el carácter expresivo y ceremonial propio del repertorio y su estrecha vinculación con la Semana Santa vallisoletana.

Se trata de un trabajo realizado por el alumnado de la Banda y el Coro EMMVA, desarrollado en el contexto real de los conciertos de marchas de procesión y orientado al conocimiento y la interpretación de este repertorio.

El resultado es un documento sonoro que trasciende el concierto puntual y contribuye a la conservación y difusión del patrimonio musical procesional de Valladolid.

Un proyecto construido desde el repertorio local y abierto al diálogo con compositores de referencia

Este proyecto se enmarca en una línea de trabajo desarrollada de forma continuada por la EMMVA en torno a las marchas de procesión, con especial atención al repertorio vinculado a Valladolid y a las obras concebidas para sus cofradías, que constituyen un eje fundamental del trabajo artístico y formativo de la escuela. Desde esta base, la EMMVA aborda las marchas procesionales como un patrimonio amplio y vivo, que requiere conocimiento, estudio y una aproximación rigurosa al conjunto del repertorio.

Los conciertos de marchas de procesión que dan origen a este trabajo no se conciben únicamente como espacios de interpretación, sino como un formato que combina ese repertorio vinculado a la ciudad con la participación de compositores invitados que son referentes de la música procesional a nivel nacional, quienes dirigen y presentan su propia obra en cada edición. Esta doble dimensión permite situar las marchas vinculadas a Valladolid en diálogo con algunas de las composiciones más reconocidas del panorama procesional actual.

La presencia de estos compositores invitados refuerza el posicionamiento del proyecto en su conjunto, al facilitar un trabajo directo sobre marchas de referencia del repertorio nacional y una experiencia artística compartida entre intérpretes y autores. Gracias a esta participación, los componentes de la Banda y el Coro EMMVA han podido conocer, interpretar y profundizar en este repertorio de la mano de sus propios compositores, integrándolo en un contexto de rigor, aprendizaje continuo y continuidad en el tiempo que va más allá del concierto puntual.

Obras concebidas para Valladolid y su Semana Santa

El repertorio del álbum recoge algunas de las composiciones más representativas del patrimonio musical procesional vallisoletano, muchas de ellas vinculadas directamente a cofradías, imágenes y devociones históricas de la ciudad.

Entre las obras incluidas se encuentra Lux Aeterna, de Eugenio Gómez García y Pablo Toribio Gil, dedicada a la Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y presentada en una versión inédita para banda y coro. A esta se suma A Jesús, el Nazareno, de los mismos autores y con letra de Ángel Gallego Rubio, compuesta para Jesús Nazareno de Santiago, de Medina de Rioseco.

El álbum incluye también Soledad al Pie de la Cruz, de Francisco José Sánchez, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad de la Cofradía de la Venerable Orden Tercera Franciscana Seglar de la Santa Cruz Desnuda, una marcha de carácter solemne y fúnebre inspirada en la imagen mariana. Junto a ella figura Padre Jesús Nazareno, de Pablo Toribio Gil y Eugenio Gómez García, concebida siguiendo los cánones tradicionales de la marcha procesional y vinculada a la Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

El repertorio se completa con Virgen de las Angustias, de Eugenio Gómez García, dedicada a la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias; Reina de la Platería, de Abel Moreno, compuesta con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen Dolorosa de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz; Las Siete Palabras, de Mario Garrote Soto, inspirada en las últimas palabras de Cristo en la cruz y dedicada a la Cofradía de las Siete Palabras; Santísimo Cristo de las Mercedes, de Pablo Toribio Gil y Eugenio Gómez García, compuesta para acompañar a la imagen del Santísimo Cristo de las Mercedes en la procesión del Miércoles Santo de la Cofradía de las Siete Palabras; En mi recuerdo, Esperanza, de Alejandro Merlo Luquero, componente de la Banda EMMVA quien hace un homenaje a la desaparecida banda de cornetas y tambores vallisoletana Nuestra Señora de la Esperanza; y el Himno de la Semana Santa de Valladolid, de Carlos Estébanez García, convertido en una de las piezas de referencia del repertorio procesional contemporáneo de la ciudad.

Un ciclo de conciertos que da contexto al álbum

El trabajo recogido en La Música Procesional de Valladolid se articula en torno a un ciclo de conciertos de marchas procesionales impulsado por la EMMVA y celebrado de forma continuada en los últimos años, en distintos espacios patrimoniales de la ciudad.

El ciclo se inició en 2022 con una primera edición celebrada en la Plaza Mayor de Valladolid, que contó con la participación del compositor Carlos Estébanez García. En 2023, la cita tuvo lugar en la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz, con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen de los Dolores, y contó con Abel Moreno como compositor invitado. En 2024, el concierto se celebró en la Iglesia Conventual de San Benito, con Jesús J. Espinosa de los Monteros como protagonista, y en 2025 se desarrolló en la Iglesia Conventual de San Pablo contando en esta ocasión con Víctor Manuel Ferrer Castillo como compositor invitado.

Las interpretaciones registradas en estos conciertos constituyen la base sonora del álbum, fijando en formato digital un recorrido artístico construido a lo largo de varias ediciones y consolidando un modelo de trabajo reconocible en torno a la música procesional.

V Concierto de Marchas Procesionales · 21 de marzo de 2026

La EMMVA celebra el 21 de marzo de 2026 el V Concierto de Marchas Procesionales, que cuenta con la Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz como entidad colaboradora. El concierto se integra en el Auto de Pasión organizado por la Hermandad, que este año se titula Lux Aeterna, con motivo del décimo aniversario de la marcha del mismo nombre, compuesta para la hermandad por Pablo Toribio Gil y Eugenio Gómez García y recogida en el álbum.

El concierto, del que próximamente se ofrecerá más información, contará con José Vélez García como director invitado, autor de numerosas marchas de procesión como ”Jerusalén” o “Mesopotamia”, entre otras.

Un proyecto con vocación de continuidad

Con la publicación de La Música Procesional de Valladolid. Recuperación y difusión del patrimonio bandístico procesional, la EMMVA consolida un proyecto cultural construido desde la constancia, el rigor artístico y la continuidad, que permite preservar y difundir el patrimonio musical cofrade de Valladolid y proyectarlo a través de las plataformas digitales.

Nos complace informarles de la convocatoria del III Concurso Internacional de Interpretación de Solos de Pasodobles para Trompeta y Saxofón, organizado por la Banda de Música de Moratalla (Murcia), con motivo de su 172º aniversario.

El concurso está dirigido a trompetistas y saxofonistas, y se divide en tres categorías:

  • Mejor trompetista – 600€
  • Mejor saxofonista – 600€
  • Joven Valor (menores de 18 años) – 300€

La final se celebrará en Moratalla (Murcia), con la Banda de Música de Moratalla acompañando a los/as solistas.

El plazo de inscripción estará abierto hasta el 15 de marzo de 2026.

Adjuntamos el formulario de inscripción y las bases del concurso.

La Confederación Española de Sociedades Musicales quiere comenzar reconociendo expresamente que el I Congreso Internacional “Las Bandas de Música Amateurs como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad” pudo celebrarse gracias a la subvención excepcional concedida por la Diputación Provincial de Córdoba para la ejecución del proyecto desarrollado en diciembre de 2025. Su respaldo institucional fue determinante para convertir en realidad un encuentro que ya forma parte de la historia del movimiento bandístico.

Pero lo que ocurrió en Córdoba los días 13 y 14 de diciembre no fue solo un congreso.

Fue una declaración colectiva.

Fue el punto de partida de un proceso que ahora necesita de todos.

Durante dos jornadas intensas en la Caja Negra del Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), representantes de España y de distintos países de Iberoamérica compartieron análisis, experiencias y estrategias en torno a un objetivo común: lograr que las bandas de música sean reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Se habló de estructura organizativa.
Se habló de sostenibilidad.
Se habló de financiación.
Se habló de liderazgo cultural.
Se habló del papel insustituible de las escuelas de música.
Se habló de cohesión social y vertebración territorial.

Pero, sobre todo, se habló de unidad.

El congreso evidenció algo incuestionable: las bandas de música no son un fenómeno local aislado, sino un movimiento cultural vivo, con impacto social, educativo y comunitario en miles de municipios. Son espacios donde conviven generaciones, donde se forman personas además de músicos, donde la cultura se democratiza y se mantiene viva.

La presentación de la obra oficial “Manifiesto sonoro hacia el futuro” simbolizó ese espíritu común: tradición y futuro caminando juntos. Y el concierto “Caminos de España” recordó que la excelencia artística de nuestras bandas no es teoría, es realidad tangible.

Pero ahora viene lo verdaderamente importante.

El congreso no puede quedarse en un recuerdo exitoso.
No puede ser una fotografía institucional.
No puede ser solo una noticia.

Tiene que convertirse en movimiento.

Desde la Confederación Española de Sociedades Musicales lanzamos un llamamiento claro y directo a todas las asociaciones musicales, federaciones, juntas directivas, escuelas de música y músicos de todo el país:

Este objetivo solo será posible si empujamos juntos.

La candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad no se consigue únicamente con ponencias o documentos técnicos. Se consigue con implicación colectiva, con respaldo territorial, con visibilidad social y con compromiso institucional sostenido.

Necesitamos que cada federación lo incorpore en su agenda estratégica.
Necesitamos que cada sociedad musical lo sienta como propio.
Necesitamos que cada músico entienda que está defendiendo algo más grande que su banda: está defendiendo un patrimonio común.

Las bandas de música llevan más de dos siglos construyendo cultura desde la base. Han sostenido la educación musical donde no había conservatorios. Han llevado la música a cada plaza, cada barrio, cada procesión, cada celebración popular. Han creado tejido social donde otros modelos culturales no llegan.

Ahora toca dar un paso más.

El I Congreso Internacional ha marcado el camino.
Ha generado consenso.
Ha activado alianzas.
Ha puesto los cimientos técnicos.

Pero la fuerza real está en el colectivo.

Este es el momento de coordinar acciones, fortalecer redes, reforzar el discurso común y demostrar a las instituciones nacionales e internacionales que el movimiento bandístico español está unido, organizado y decidido.

No hablamos de una aspiración simbólica.
Hablamos de reconocimiento, protección y proyección internacional.
Hablamos de futuro para las próximas generaciones de músicos.

Córdoba fue el inicio.

Ahora el impulso debe multiplicarse en cada territorio.

La historia nos ha puesto ante una oportunidad única.
Y las oportunidades históricas no esperan.

Es el momento de que todas las asociaciones y federaciones musicales caminen juntas.
Es el momento de empujar con fuerza.
Es el momento de hacer historia.

Las sociedades musicales en España atraviesan una crisis estructural de enormes dimensiones. Este no es un problema coyuntural ni una dificultad pasajera: es la consecuencia de décadas de negligencia política, falta de planificación y desprecio institucional por un movimiento cultural que, lejos de ser marginal, constituye la base misma de la educación musical y la vertebración cultural de amplias zonas del país.

Desde la Confederación Española de Sociedades Musicales (CESM), hemos denunciado insistentemente la situación, pero las respuestas de las administraciones han sido insuficientes cuando no directamente inexistentes. No estamos ante una cuestión de sensibilidades culturales o de prioridades presupuestarias: estamos ante un fracaso rotundo de las políticas públicas en materia de cultura, educación y patrimonio inmaterial.

El modelo de apoyo a las sociedades musicales está roto, y la pasividad de las instituciones solo agrava la situación. Si no se toman medidas urgentes y estructurales, nos encaminamos hacia un colapso del sistema que podría significar la desaparición de buena parte del tejido bandístico del país.

Un patrimonio cultural en peligro: la urgencia de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC)

Las sociedades musicales no son simples agrupaciones de aficionados a la música. Son instituciones centenarias que han desempeñado un papel crucial en la historia, la educación y la cultura de España. Su influencia se extiende mucho más allá de la música: han sido elementos de cohesión social, generadores de identidad local y motores de educación musical en municipios donde no existían otras alternativas.

Razones para la declaración de las sociedades musicales como BIC

 

  1. Un legado histórico que se remonta siglos atrás
    • Desde el siglo XIX, las bandas de música han sido el principal vehículo de educación musical en gran parte del país.
    • Muchas sociedades musicales tienen más de 100 años de historia y han sido testigos y protagonistas de la evolución cultural de España.

     

  2. Un modelo de educación musical único en Europa
    • Más de 60.000 alumnos estudian en escuelas de sociedades musicales, a pesar de no contar con reconocimiento institucional.
    • Son la principal cantera de músicos que después nutren conservatorios y orquestas profesionales.
    • Ofrecen formación accesible en municipios donde el Estado no garantiza educación musical pública.

     

  3. Un impacto social y cultural incalculable
    • Más de 1.100 sociedades musicales vertebran la vida cultural de sus municipios, organizando conciertos, festivales y actos de enorme relevancia.
    • Son espacios de integración social, donde conviven personas de todas las edades y clases sociales.
    • Suponen un refugio para miles de jóvenes, evitando la despoblación cultural de zonas rurales y proporcionando alternativas de ocio formativo.

     

  4. Una tradición viva con impacto internacional
    • Las bandas de música españolas han obtenido reconocimiento internacional en certámenes de primer nivel.
    • España es un referente mundial en el modelo de sociedades musicales, con miles de músicos formados en ellas integrando orquestas y proyectos en todo el mundo.

     

¿Qué supone la declaración como Bien de Interés Cultural?

La declaración de las sociedades musicales como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de patrimonio inmaterial garantizaría su protección, reconocimiento y apoyo financiero estable. Esto implicaría:

  • Un compromiso institucional real para su conservación y promoción.
  • Acceso a financiación específica para su mantenimiento, modernización y desarrollo.
  • Integración dentro de las políticas culturales y educativas del Estado.
  • Mayor visibilidad y reconocimiento dentro y fuera de España.

Países como Austria han protegido su tradición musical con medidas similares. ¿Por qué España no reconoce y protege su propio patrimonio musical?

La negligencia de las administraciones públicas: entre la improvisación y la incompetencia

Las administraciones han demostrado una incapacidad absoluta para gestionar de manera eficiente el apoyo a las sociedades musicales. No existe un modelo sólido ni una planificación estratégica que garantice la continuidad y el desarrollo de estas instituciones.

Lo que encontramos, en su lugar, es un mosaico de políticas erráticas, ayudas parciales y una fragmentación normativa que impide cualquier estabilidad a largo plazo. Dependemos de convocatorias de subvenciones inestables, de decisiones arbitrarias de gobiernos autonómicos y locales, y de un sistema de financiación que obliga a las sociedades musicales a sobrevivir en la precariedad.

El resultado es desastroso:

  • Subvenciones insuficientes y tardías que impiden una planificación adecuada.
  • Normativas contradictorias que, en algunos casos, complican más de lo que ayudan.
  • Falta de coordinación entre administraciones, con criterios cambiantes y sin una visión de conjunto.
  • Ausencia de reconocimiento institucional real, lo que deja a las sociedades musicales fuera de los grandes circuitos culturales y educativos.

Se nos exige un nivel de calidad y profesionalización que las administraciones no están dispuestas a respaldar con recursos. Es la clásica estrategia del abandono encubierto: se pide excelencia, pero sin dotar de medios para alcanzarla.

Comparación de inversión pública en cultura

Gráfico: Comparación de inversión pública por músico en orquestas vs. bandas de música

  • Las orquestas sinfónicas públicas reciben hasta 15 veces más financiación por músico que las bandas de música.
  • El presupuesto destinado a las bandas no supera el 2% del total de inversión cultural en algunas comunidades.
  • El 80% de las bandas no tiene acceso a infraestructuras adecuadas porque los ayuntamientos no priorizan la inversión en sus locales de ensayo.

Un modelo en riesgo de desaparición

Si esta tendencia continúa, las previsiones indican que:

  • En la próxima década, el 30% de las bandas pequeñas desaparecerán por falta de financiación y relevo generacional.
  • Más del 50% de las escuelas de música podrían cerrar si no se regula su reconocimiento dentro del sistema educativo.
  • España perdería un patrimonio musical único, con la disolución de cientos de bandas y la desaparición de una tradición de siglos.

Conclusión: la declaración de BIC es urgente

Las sociedades musicales no pueden seguir dependiendo de la voluntad política de turno ni de modelos de financiación insuficientes y desiguales. Su valor histórico, educativo y social exige un reconocimiento jurídico y cultural que las proteja de la inacción institucional.

Desde la CESM, exigimos la inmediata declaración de las sociedades musicales como Bien de Interés Cultural (BIC) a nivel nacional, con un plan de acción que garantice:

  1. Financiación estable y estructural que garantice su continuidad y desarrollo.
  2. Protección legal para evitar el cierre de bandas y escuelas de música por falta de apoyo.
  3. Integración real en el sistema educativo y cultural, con reconocimiento de sus escuelas de música.
  4. Un plan estratégico de modernización, que contemple mejoras en infraestructuras, digitalización y formación.

Si las administraciones siguen ignorando esta realidad, el daño será irreversible. La cultura musical de España está en juego, y con ella, un legado que no podemos permitirnos perder. Ha llegado la hora de actuar.

 

Félix Ruiz González
Presidente de la Confederación Española de Sociedades Musicales
Presidente de la Federación Andaluza de Bandas de Música

Se celebrará en Navalmoral de la Mata (Cáceres) los días 1, 2 y 3 de mayo de 2026.

Se trata de una iniciativa de carácter educativo y cultural, orientada a fomentar el talento musical joven y a ofrecer un espacio de proyección y reconocimiento a estudiantes e intérpretes en formación de todo el territorio nacional. El certamen nace con vocación de continuidad y con el objetivo de convertirse en un referente dentro del ámbito musical y formativo.

 

Bases completas, con información detallada sobre categorías, requisitos y procedimiento de inscripción.

La Asociación Cultural Musical “Banda de Música Cruz del Humilladero”, como organizadora del Certamen Nacional de Bandas de Música “Ciudad de Málaga”, ha acordado convocar la XIII edición de este evento, conforme a sus Bases Reguladoras.

Dicho Certamen tiene carácter anual y se desarrolla con la participación de Bandas de Música no profesionales de cualquier punto del territorio nacional.

La final del XIII Certamen Nacional de Bandas de Música “Ciudad de Málaga” tendrá lugar el sábado 25 julio de 2026 en el Auditorio Edgar Neville de Málaga en jornada de mañana y tarde.

El plazo de inscripción estará abierto desde el lunes 16 de febrero de 2026 y finalizará el jueves día 16 de abril de 2026.

La solicitud de inscripción, conforme al modelo Anexo de las Bases Reguladoras, se deberá presentar de la siguiente forma:

  • Presencial: En la sede de la Asociación Cultural Musical “Banda de Música Cruz del Humilladero” (horario: viernes de 17:00 a 19:00h y sábados de 10:30 a 13:30h), ubicada en la dirección que se detalla más adelante.
  • Por correo electrónico: Enviando a la dirección info@bandacruzhumilladero.com
  • Online: A través de la web https://bandacruzhumilladero.es/
  • Por correo certificado: Dirigiéndola a la dirección que se detalla a continuación: Asociación Cultural Musical “Banda de Música Cruz del Humilladero” Sede: Aula 02 – I.E.S. Ben Gabirol Calle Agustín Martín Carrión. 6 – CP. 29006 – Málaga

El Certamen ofrece ayudas para el desplazamiento, dependerá de la zona de origen de las bandas participantes. Además, se entregarán premios.

El XIII Certamen Nacional de Bandas de Música “Ciudad de Málaga” cuenta con el patrocinio del Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga, y la colaboración de la Diputación Provincial de Málaga y la Junta de Distrito N.º 6 de Málaga.

 

Toda la información y bases aquí.