José R. Pascual-Vilaplana

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Desde el departamento de Dirección de Banda Emusvall abre el período de inscripción para el Ciclo de conferencias online que ofrecerá el profesor y director José Rafael Pascual Vilaplana.
 
Este ciclo constará de tres conferencias que empezarán a partir del 18 de noviembre donde se trataran diferentes temas de la dirección de banda.
 
Primera conferencia:
“Aproximación a la historia del repertorio original para banda”
Miércoles 18 de noviembre de 2020 a las 20.00 h.
 
Segunda conferencia:
“Análisis de una partitura: recursos de interpretación y didáctica”
Miércoles 10 de febrero de 2021 a las 20.00 h.
 
Tercera conferencia:
“Didáctica de programación y de ensayo”
Miércoles 5 de mayo de 2021 a las 20.00 h.
 
Pueden consultar toda la información e inscribirse en www.emusvall.es
 

Como novedad, la temporada se desarrollará principalmente en 4 escenarios: Azkuna Zentroa, Teatro Arriaga, Palacio Euskalduna y Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga de Bilbao.

La Banda de música celebra su 125º aniversario con una temporada que comenzará este viernes, 11 de septiembre, se prolongará hasta el 29 de abril de 2021 y estará formada por un total de 14 conciertos.

José R. Pascual-Vilaplana ejercerá por sexto año consecutivo de director titular, aunque cederá su batuta en varias ocasiones a directores invitados de excepción: Fernando Velázquez, Alberto García Espina, J. Vicent Egea, Iker Sánchez, Hilario Extremiana, Norbert Nozy y el ganador de los IV Encuentros de dirección orquestal de Bilbao Musika, Joxe Migel Etxebarria Urzain.

En los IV Encuentros de Dirección Orquestal, a celebrar del 12 al 15 de enero, se contará con la presencia como profesor invitado del reconocido maestro belga Bert Appermont.

Entre el repertorio que incluye la temporada destacan más de setenta títulos diferentes incluyendo varios estrenos estatales y tres estrenos absolutos con partituras escritas por Ruper Leuke, José R. Pascual-Vilaplana y el Departamento de Composición de MUSIKENE.

BILBAOMUSIKA · JUEVES, 10 DE SEPTIEMBRE DE 2020

(Bilbao, 10 de septiembre de 2020).- El Concejal de Cultura del Ayuntamiento, Gonzalo Olabarria; la Directora Gerente de Bilbao Musika, Ana Madariaga y el Director titular de la Banda municipal de música de Bilbao, José R. Pascual-Vilaplana y el subtitular Iñaki Urkizu han presentado esta misma mañana el programa de conciertos de la nueva temporada 2020-2021 de la Banda Municipal de Música de Bilbao. Se trata de “El sonido de la memoria”, una nueva cita que dará comienzo este viernes, 11 de septiembre y se prolongará hasta el 29 de abril de 2021.
Para celebrar su 125 aniversario, la Banda Municipal de Música de Bilbao y su director titular José R. Pascual-Vilaplana han organizado una temporada repleta de conciertos y grandes sorpresas donde pondrán en valor el papel que las bandas de música han ejercido en el desarrollo cultural de la sociedad actual.
Se trata de la sexta temporada diseñada por el director titular y artístico, José R. Pascual-Vilaplana y como novedad se desarrollará principalmente en cuatro escenarios: Azkuna Zentroa, Teatro Arriaga, Palacio Euskalduna y Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga de Bilbao, aunque tampoco faltarán actos, si la situación lo permite, en la Plaza Nueva (concierto de Carnaval) y procesiones.
ESTRENO DE “EL SONIDO DE LA MEMORIA” EN AZKUNA ZENTROA
Como ya es habitual, la Banda estrenará el nuevo ciclo en el Atrio de las Culturas de Azkuna Zentroa. Los dos primeros conciertos de “El sonido de la memoria” se celebrarán los días 11 y 25 de septiembre, a las 19:00 horas. En el primer concierto, Memoria sonora de raíz, el solista Abraham Cupeiro ofrecerá un viaje que permitirá a los y las espectadoras ver las similitudes y diferencias de distintas culturas y territorios que, en su día, estuvieron unidos en un solo continente bajo el lema “Pangea, el paisaje sonoro de nuestro planeta”. Será el propio director titular José R. Pascual-Vilaplana quien dirigirá a los más de 45 músicos y músicas.
El segundo concierto, Memoria de la danza, por su parte estará dirigido por el Director Invitado Joxe Migel Etxebarria Urzain, ganador de los IV Encuentros de dirección orquestal y sonarán los mejores temas de Hesketh, Mcallister, Guridi, Penders y Sheldon.
REGRESO AL TEATRO ARRIAGA
Como novedad, tras estas dos actuaciones, y con motivo del 125 aniversario de la Banda, esta regresa al primer escenario donde comenzó: el Teatro Arriaga. De esta manera, los actos programados de octubre a diciembre se desarrollarán en dicho enclave.
Las entradas tendrán un precio popular de 5 euros (entradas a la venta en taquilla, página web y cajeros multiservicio KUTXABANK). Se trata de entradas numeradas, pensando en aquellas personas a las que les gusta elegir desde dónde quieren compartir su pasión por la música con la Banda. Tanto las personas mayores de 65 años, jubiladas y pensionistas como las titulares de la Gazte-txartela (de 14 a 29 años) podrán beneficiarse de descuentos al adquirir sus entradas. Cada persona de estos colectivos podrá adquirir dos entradas a 4 euros cada una.
El primero de los conciertos será el miércoles, 7 de octubre a las 19:30 horas. Bajo el lema “Eskerrik asko” el director titular José R. Pascual-Vilaplana, junto al trompeta Rubén Simeó, dirigirá a los más de 45 intérpretes que ofrecerán un concierto compuesto por obras de Arban, Sandoval, Buxtehude, Camphouse y Jager.
El programa en noviembre comenzará con un concierto el día 2, lunes, con temas de Broughton, Mandonico y Alcalde bajo el lema “Memoria del séptimo arte”.
Para continuar, el domingo, 22 de noviembre, con un gran espectáculo a triple batuta. Los directores invitados Fernando Velázquez, Alberto García Espina, J. Vicent Egea sorprenderán, a partir de las 12:00h, a los y las espectadoras con Batutas de Euskal Herria I, un concierto en el que sonarán “Arabesque” de Hazo, “Passacaglia i Finale Frontal de Sinfonia Concisa” de Brotons, “Candide Overture” Bernstein y los propios “Suite Céltica” de Egea y “Burnia” de Velázquez.
Para terminar este 2020, durante el mes de diciembre los y las espectadoras podrán disfrutar de dos grandes conciertos. El primero de ellos será el martes 1 a las 19:30 horas. Se trata de la segunda parte de Batutas de Euskal Herria. Una vez más la batuta será compartida entre tres grandes directores de Euskadi: el subdirector de la Banda, Iñaki Urkizu y los invitados Iker Sánchez e Hilario Extremiana. Será, sin duda, un concierto muy especial en el que se estrenará, de manera absoluta, el tema “Zaraitzu” del compositor de Bizkaia Ruper Lekue. Asimismo, sonarán grandes sinfonías y oberturas de Barnes, Horowitz, Kay, Tichelli y Persichetti. Finalmente, para despedir el año, como broche final, el escenario estará a rebosar. Y es que la ocasión lo merece. El domingo, 20 de diciembre, tendrá lugar uno de los conciertos más esperados del año. Bajo el lema Memoria del alma los y las espectadoras disfrutarán a partir de las 19:00 horas con los artistas Asier Polo (violonchelo), Barcelona Gospel Messengers, Goizargi Gospel Choir y el director coral Ramon Escalé. José R. Pascual-Vilaplana será el director.
EN 2021 LA BANDA VUELVE AL AUDITORIO DEL PALACIO EUSKALDUNA
Tras su andadura por el Azkuna Zentroa y el Teatro Arriaga, la Banda de música regresa al Palacio Euskalduna. Como viene siendo habitual, los conciertos serán los domingos, y comenzarán a las 12:00 horas.
El primer concierto del 2021, Máscaras se celebrará el 24 de enero y contará con la presencia del fagot solista de la propia Banda, Jordi Ripoll. Sonarán, entre otros, “The Circus Band” de Ives, “A Circus Polka” de Stravinsky, “A Bassoon Circus” de Goulet, “Masquerade” de Persichetti, “Karneval, koncertní ouvertura op.92” de Dvorak y “Masque” de Hesketh.
Tras esta gran actuación, la Banda regresa a escena el 7 de febrero con “Memoria de las Belgian Guides”. Esta vez Pascual Vilaplana cederá su batuta al Director belga Norbert H. J. Nozy quien se encargará de dirigir a la Banda en la interpretación de obras de De Boeck, Legley, Absil, Gilson, Van der Roost y Strens. La Banda de música continuará su ciclo de conciertos el 21 de febrero con Sinfonías. En esta ocasión tendrá el honor de contar con la colaboración de dos solistas de nuestra propia Banda, el flautista Juanje Silguero y el clarinete Rafael Climent. Se escucharán las sinfonías “Norma (Sinfonia dall’opera”) de Bellini, “Sinfonia Concertante” de Danzi y “Symphony nr.2” de Barnes.
El ciclo de conciertos del Palacio Euskalduna continuará el 21 de marzo con Memorias bandísticas”. Con la colaboración del alumnado del Conservatorio Superior del País Vasco – Musikene, se interpretarán “Dionysiaques” de Schmitt, “Rites” de Absil y “Sinfonie der Freiheit” de Doss. Asimismo, el propio departamento de Composición de MUSIKENE sorprenderá a los y las asistentes con un estreno absoluto.
Finalmente, el 18 de abril se celebrará el último concierto de la temporada en el Palacio Euskalduna. Se trata de “Memorias de la vida”. Como no podía ser de otra manera, el broche final será especial, y es que la Banda y el director José R. Pascual-Vilaplana estarán acompañados del trompa Juanma Gómez y de la Sociedad Coral de Bilbao (E. Azurza, director). Además, los y las espectadoras podrán disfrutar del estreno absoluto de una obra compuesta por el propio director titular, el Concierto para trompa “Oihartzunak”. Sonarán también “Maurischer Marsch” de Moszkowski y “Gloria” de John Rutter.
EN ENERO Y ABRIL, OTROS DOS CONCIERTOS EN EL CONSERVATORIO JUAN CRISÓSTOMO DE ARRIAGA
Gracias al éxito de los años anteriores, Bilbao Musika ha organizado la quinta edición de los Encuentros de Dirección Orquestal que buscan por una parte, fomentar el estudio de la dirección orquestal en formaciones contemporáneas y por otra, ofrecer recursos técnicos y artísticos para el desarrollo de la conducción de grupos instrumentales. Dirigidos por José R. Pascual-Vilaplana y con el maestro Bert Appermont como profesor invitado, esta edición se celebrará entre el 12 y 15 de enero de 2021. Enmarcado en dichos encuentros, se realizará un concierto final que tendrá lugar el viernes 15 de enero en el Conservatorio Juan Crisóstomo de Arriaga a las 20:00 horas. En su clausura, bajo la dirección de 5 personas seleccionadas de entre el alumnado activo participante en los Encuentros de Dirección, sonarán tres obras del propio director y compositor belga “The Big Bang”, “Crystal Magic” y “In the Shadow of Napoleon”, así como “Symphonic songs for band” de Russell Bennett y “La procesión del Rocío” de Turina (arr. A. Reed).
Finalmente, el jueves 29 de abril a las 18:30 horas, con el título Memorias de la danza las y los espectadores disfrutarán de grandes temas bandísticos. Una vez más el escenario estará a rebosar y es que junto a los y las intérpretes de la Banda y José R. Pascual-Vilaplana actuará una selección del alumnado del Conservatorio J.C. Arriaga de Bilbao. Se podrán escuchar danzas de los afamados Aldridge, Arnold, Nelson, Margolis y Barnes. En esta ocasión la entrada será libre hasta completar el aforo.
UN 125 ANIVERSARIO POR TODO LO ALTO: COLABORACIONES Y ESTRENOS ABSOLUTOS
La Banda de música celebra su 125º aniversario por todo lo alto. Entre las figuras internacionales que visitarán a los y las espectadoras esta temporada, destacan el compositor belga Bert Appermont, quien participará como profesor invitado de los V Encuentros sobre Dirección Orquestal, o el prestigioso director también de Bélgica, Norbert Nozy, quien fuera durante muchos años titular de la prestigiosa banda Belgian Guides de Bruselas con la cual realizó distintas grabaciones de música bandística que son toda una referencia a nivel mundial.
En un año pensado en reconocer el trabajo de estos 125 años de Banda, es oportuno contar en la programación con directores vascos que han trabajado en el mundo bandístico. De tal forma, además del subdirector Iñaki Urkizu y del titular Pascual-Vilaplana, la Banda contará con la presencia como directores invitados de Fernando Velázquez, Iker Sánchez, Hilario Extremiana, J. Vicent Egea (Director Titular de La Pamplonesa) y Alberto García Espina (Director Titular de la Banda municipal de Barakaldo).
Entre los solistas invitados destacan el prestigioso violonchelista vasco Asier Polo, quien actuará por primera vez con la Banda de Bilbao, así como el trompetista Rubén Simeó que estrenará la versión bandística del Concierto para Trompeta del mítico músico cubano, Arturo Sandoval. La temporada concluirá con un trompista de excepción, Juan Manuel Gómez, bilbaíno de nacimiento y actual solista de la OBC (Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya). Además y como viene siendo costumbre, durante la temporada se contará como solistas con diferentes profesores de la Banda municipal. En esta ocasión serán el fagotista Jordi Ripoll, el flautista Juanje Silguero y el clarinetista J. Rafael Climent.
Una vez más la Banda compartirá escenario con la Sociedad Coral de Bilbao en el concierto de clausura de temporada y con dos formaciones corales como son los Barcelona Gospel Messengers y los Goizargi Gospel Choir, quienes acercarán a los y las asistentes a la espiritualidad de la música Gospel en el concierto de Navidad.
Entre el repertorio que incluye la temporada destacan más de setenta títulos diferentes incluyendo varios estrenos estatales y tres estrenos absolutos con partituras escritas por Ruper Leuke, José R. Pascual-Vilaplana y el Departamento de Composición de MUSIKENE. Un año más, los convenios de colaboración con el Conservatorio Profesional J.C. de Arriaga de Bilbao y con MUSIKENE, se verán reflejados con sendos conciertos en los cuales la Banda municipal de Bilbao estará acompaña de alumnos y alumnas de ambos centros educativos.

Cartel Banda Municipal de Bilbao 2020-2021

Estimat mestre:

Avui fa quinze anys que ens va dir adéu. Era un dijous 7 de juliol de 2005. Havia matinat buscant la frescor del matí per estudiar, i a les vuit sonava el meu telèfon. Era la nostra amiga i excel·lent pianista Marisa Blanes. “José, Amando ens ha deixat…”. En un principi no ho vaig entendre, o més be, el subconscient cercava trobar una realitat forana davant les paraules que em traslladaven un missatge tan inesperat com gens desitjat. El dilluns anterior, havíem parlat per telèfon per acordar la cita que teníem enmig el Certamen de València, amb els amics de la Banda Municipal de Santa Cruz de Tenerife. Em digué que volia quedar be amb aquella gent que tant ens cuidaren uns mesos abans en un concert memorable al Teatre Guimerà de la capital de l’illa. Encara recorde com si fos ahir, quan agafà del braç a l’Alcalde de la ciutat i tots dos feren esquadra a un racó de l’escenari, mentre jo dirigia El Somni.

Cada dia que passa hi ha sempre un moment per recordar-lo. Aquest matí, a l’assaig amb la Banda Municipal de Barcelona, no he pogut evitar recordar la seua música mentre hi trobava paral·lelismes amb dues obres del programa que estem preparant. D’una banda, el Chorale and Alleluia (1954) de Howard Hanson, ens apropa a una relectura dels corals clàssics amb les vestimentes estètiques de la dècada dels cinquanta del segle XX. Comentava als companys, com de properes poden estar tant aquesta partitura i la seua Aleluya (1958), de la qual en diem que és la primera marxa cristiana. En totes dues hi ha una clara intenció estètica de barrejar elements arcaics amb els ulls de la contemporaneïtat. La litúrgia i la destresa de totes dues ens fan evolucionar i ens poden servir d’aliment pedagògic per al futur. Amb partitures com aquestes, te n’adones que la bona música la porta i la transporta la pròpia evolució de l’ésser humà. Després, el llenguatge litúrgic del Poème du Feu (1978) de la mestra francesa Ida Gotkovsky, ens evocava records dels acords i textures del seu Concert per a banda que gaudirem el passat gener tot barrejant els músics de Barcelona amb els de la Banda Municipal de Bilbao a dos concerts inoblidables. Les escalístiques de Messiaen, la disciplina de Nadia Boulanger, han marcat el treball de vostè i el de la mestra Gotkovsky, tot fent que, quan ens apropem a les seues partitures, esdevenim infants meravellats davant un immens paisatge d’art que ens envolta d’amor; aquell amb el qual han creat tots dos els seus pentagrames. En dues setmanes, també amb la Banda Municipal de Barcelona, tindrem la sort de rodar entre els miralls de colors del seu preciosista Caleidoscopio (1995), una obra de la qual mai n’havíem parlat i que vaig descobrir, sobtadament, a Suïssa, país que li l’encarregà per al Internationale Festliche Musiktage de la ciutat d’Uster. Quan tingué la partitura entre mans, vaig respirar ambients que ja coneixia amb obres com Abracadabra (1980) i vaig gaudir de la pulcritud, el detall i la puresa de llenguatge que aprofita la gama bandística des d’una perspectiva molt acurada i artesanal. Recorde quan l’estrenàrem amb l’Orquestra de Vents “Filharmonia” allà pel 2014 i un músic em digué: “No sembla Blanquer…”. I és que, mestre, necessitem més d’una vida per entendre la grandiositat del seu art, la immensitat del seu legat artístic i humà. Som dèbils i febles, però la seua música ens ajuda a créixer i evolucionar. És quasi com una teràpia, aquella que sempre m’explicava de l’espiral, que torna enrere per pillar força i seguir sempre cap al davant, tot generant un moll que amorteix el dolor de la vida.

I si, mestre, ens fa buit. Hi ha una mena d’esvoranc a l’ànima sempre que una persona estimada deixa de compartir moments amb nosaltres. I tot i que tenim la seua música, els seus llibres, les fotografies o els vídeos que compartírem, egoistament voldríem tenir-lo ací, per que ens digués alguna cosa, amb paraules, amb música… Tots els anys, la nit de Cap d’Any, quan entra l’1 de gener, a casa ens mirem i diem: “Ara estaria telefonant-nos Amando,…”. I és que tenia molta gràcia per endolcir-nos la vida amb moments senzills plens d’absoluta tendresa. No sap quant ho trobem a faltar.

Ja se que no llegirà aquesta epístola. Sempre em deia que li escrigués en valencià, tot i que vostè ho faria en castellà (igual m’ho deia l’enyorat Carlos Palacio). No se si és el pas del temps o la pròpia natura vital la que et fa tenir la necessitat d’evocar a qui estimes tot i ja no estar-hi present. Potser és un tractament curatiu per al dolor de l’ànima, una mena de medicina casolana que serveix de bàlsam davant l’absència. L’oblit és l’autèntica mort. Ni l’oblidem, ni podem fer-ho.

La terra li ha estat lleu, doncs no hi ha terra que eclipse la seua figura ni la seua música. Gràcies per seguir estant i per continuar donant-nos força.

Per sempre, mestre….

José R. Pascual-Vilaplana

Barcelona, 7 de juliol de 2020

Fuente https://www.pascualvilaplana.com

Artículo original

Artículo en castellano

Responsabilidades en una desescalada

Fuente: https://www.pascualvilaplana.com/ 2020-06-21

Siempre he pensado que hay que medir las palabras, no por eclipsar contenidos, sino, más bien, por ser honesto y claro con lo que se dice. Los diferentes idiomas, cuyo conocimiento es siempre una fuente inagotable de sabiduría, nos aportan las herramientas necesarias para poder analizar el mundo que nos rodea, en cada lugar, en cada circunstancia, en cada peculiaridad. Cada lengua, como decía un viejo sabio, representa una manera de analizar el mundo. Sin embargo, asistimos con demasiada frecuencia, a un uso de la palabra con finalidades que nada tienen que ver con ella misma, queriendo coartar con el idioma el más preciado de todos los bienes del ser humano, la libertad. Las diferentes lenguas del mundo no sirven ni para dividir ni para estratificar a la sociedad; su principal utilidad es tener a nuestro alcance las diversas posibilidades de pensamiento que nos harán ser libres en nuestras decisiones vitales.

En este período especial que estamos viviendo a causa de la crisis sanitaria global, hemos tenido tiempo de reflexionar sobre la realidad que nos rodea y sobre lo que nos parecía enmarcado en una normalidad sólida. El confinamiento en el cual hemos estado inmersos, nos ha separado físicamente de familiares, amigos y compañeros de trabajo. Sin embargo, no he visto el distanciamiento social que tantas veces hemos oído y leído en los medios de comunicación. Ha existido un distanciamiento físico que, gracias a los recursos tecnológicos, se ha suavizado y se ha llevado con mayor resignación. Pero la sociedad ha estado más unida que nunca hablando de balcón a balcón, de rellano a rellano, por teléfono, por video llamada, por mensajes escritos…. Nos hemos relacionado con gente que aun no conocíamos, hemos llamado a amigos lejanos con los que hacía tiempo no contactábamos, nos hemos preocupado por la salud de los demás… Las fórmulas de saludo han asimilado perífrasis como: “¿estáis todos bien?” que ha completado la sequedad del simple “hola”. Otra señal de esta unión social, está en la solidaridad mostrada por nuestros mayores y en el ejemplo de nuestros niños. La gente de más edad y, por tanto, de más experiencia, ha sabido guardar la distancia física aun llorando en soledad la ausencia de besos y abrazos que, en su etapa vital, son su mayor fuente de energía. Por otro lado, los más pequeños, han sabido reinventar sus juegos, han vivido con entusiasmo la presencia de sus padres en casa, realizando con ellos actividades normales, pero que antes del confinamiento, no lo eran.

Mientras escribo estas palabras, estamos en mitad de una desescalada con peldaños dispares, en una escalera que no siempre tiene barras de protección y que algunos la bajan sin ninguna prudencia. Dicen que nos adentramos en una nueva normalidad. Y, una vez más, no entiendo bien las palabras, pues esta tremenda tristeza a la que nos hemos visto abocados nos ha enseñado las fauces de la fragilidad humana. ¿Acaso era normal la vida que llevábamos? Veníamos viviendo en un mundo poco solidario, con grandes diferencias sociales, donde el lugar de nacimiento sigue marcando la evolución vital, donde la pobreza sigue evidenciando una injusta división entre la raza humana. La naturaleza también nos ha hablado, mostrándonos cual puede ser la belleza de su estado sin la contaminación que nosotros generamos. El Covid19 no ha hecho distinciones entre sus víctimas ni por su lengua, su religión, su pensamiento o su cuenta bancaria. En esta nueva normalidad que se anuncia, ¿asistiremos al renacimiento de una sociedad más justa y más solidaria?. ¿Encontraremos líderes capaces de solucionar los problemas que nos dividen? Cada uno de nosotros, ¿seremos capaces de actuar en consecuencia a lo aprendido de la experiencia?

El tiempo que nos ha regalado el confinamiento a aquellos que afortunadamente no hemos sufrido el contagio del virus, se ha convertido en aliado para la reflexión, aquella que en la “normalidad anterior” carecía de espacio. Cuando parece que vemos esa luz al final del túnel (alguien diría:”¡no vayas!”) nos visita el temor de cómo será el deslumbre. Y la cultura, una vez más, se convierte en un resorte de vida. La literatura, la música, el cine, la gastronomía o el ejercicio físico han resultado imprescindibles para la supervivencia en tiempos de aislamiento. Sin embargo, el futuro de la cultura sigue siendo una incógnita en este período de desescalada. A pesar de haber demostrado con creces su valor innato como acompañante vital, seguimos sin tener estrategias claras para su preservación. En los planes de reincorporación que hemos leído, siempre se habla de aforos de salas y teatros, pero no se tiene en cuenta a los artistas que en directo elaboran el espectáculo, bien sea de danza, teatro, música… Es lógico pensar que, ante la peculiar y desconocida situación, se puedan generar olvidos y se obvien detalles. Pero no es menos cierto que, casi siempre, los perjudicados son los mismos. Esperemos que la nueva normalidad corrija los errores del pasado. En los tiempos nuevos que se avecinan tenemos esperanza en encontrar un diálogo con las instituciones que hayan aprendido la consideración de la cultura como un bien de primera necesidad. Después de toda la situación vivida, seguro que el aprendizaje nos lleva a una realidad en donde no se recortan recursos para la investigación médica, para la educación ni para la cultura. Esperamos que, además de las opiniones de jugadores de fútbol y toreros, las autoridades se interesen por las de los enfermeros, celadores, empleados de supermercados, panaderos, farmacéuticos, actores, músicos, pintores, bailarines, escritores, agricultores, … Tal vez la nueva normalidad nos aporte la lucidez necesaria para entender por qué no se puede llenar el aforo de un teatro y sin embargo los trenes, aviones o el metro van llenos de gente sin ningún distanciamiento físico.

Decía una bella canción que: “l’esperança és mentida, si no hi ha cada dia un esforç pel nou demà” (la esperanza es mentira, si no hay cada día un esfuerzo para el mañana). No creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor, y si realmente lo fue, no podemos regocijarnos en el recuerdo mientras desaprovechamos la oportunidad de intentar mejorar el futuro. La nueva normalidad podría ser actuar con responsabilidad, sentido común y siendo solidarios con los demás, vengan de donde vengan, hablen la lengua que hablen o le recen a quien quieran. Hagamos que la nueva realidad sea lo que nosotros trabajemos por ella, con responsabilidad y empatía. Tal vez la historia nos juzgará, pero será tarde para cambiar nada. Carpe diem.

José R. Pascual-Vilaplana

Barcelona, 19 de junio de 2020

Artículo original

Fuente: https://www.pascualvilaplana.com/ 2020-06-09

La ciudad de Bilbao presentaba a su Banda Municipal un domingo 9 de junio de 1895 en El Arenal, mediante dos conciertos, uno de mañana y otro de tarde. En ambos, la formación bilbaína comenzaba su audición con el Gernikako Arbola, y después deleitó al público con arreglos de música de ópera, música folklórica, bailables e incluso música descriptiva. Formada por cuarenta y nueve músicos (plantilla más numerosa que la actual), la Banda Municipal había tenido un largo proceso administrativo y vino a corroborar la necesidad que tenía la ciudad de poseer una formación musical profesionalizada que sustituyera las fanfarrias y bandas anteriores (como la Sociedad Musical “La Armonía” o la Banda de Santa Cecilia de La Casilla, entre otras) cuyo rol se dividía entre la celebración de conciertos, los bailables o la participación en actos protocolarios y religiosos. Además, una ciudad boyante como Bilbao no podía quedarse rezagada ante la aparición de otras bandas municipales en ciudades importantes como Sevilla (1838), Santiago de Compostela (1848), Almería (1852), Jaén (1854), Málaga (1859), Albacete (1861), Badajoz (1867), Palencia (1879), Las Palmas de Gran Canaria (1880), Santander (1880), Barcelona (1886) y en 1895 las Bandas Municipales de Cuenca, Vitoria y Bilbao.

El siglo XIX fue, sin duda, uno de los períodos más importantes y fructíferos en el desarrollo y nacimiento de las bandas de música, tal y cómo las conocemos en la actualidad. Su herencia se dividía, fundamentalmente, en dos claras influencias. De una parte, el movimiento conocido como Harmoniemusik hizo diversificar los grupos instrumentales de viento del siglo XVIII tanto en las ceremonias de las casas aristocráticas europeas, como en las manifestaciones festivas más populares. Formaciones como el octeto clásico compuesto por dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes y dos trompas atrajo la atención de grandes compositores como Haydn, Mozart Kromer o Beethoven quienes crearon bellísimas páginas pensadas para los grupos de viento, desarrollándolos y diversificándolos. Por otra parte, las bandas militares enarbolaban sentidos patrios y conmovían a las masas, con lo cual su uso entre la población se hizo muy popular en eventos multitudinarios. Hasta el propio Napoleón Bonaparte utilizó las bandas militares a su servicio con el fin de publicitar sus conquistas. En los territorios de su influencia, las bandas napoleónicas marcaron el gusto afrancesado y dieron origen al nacimiento de muchas formaciones.

En el estado español, desde finales del XIX empezaron a surgir bandas populares creadas, en muchos casos, por músicos militares que fueron retirados forzosamente en un momento de crisis económica. Estas bandas conocidas como “bandas de milicianos”, iban vestidas con trajes de reminiscencias militares. En ocasiones, eran los organistas enviados por el obispado a los pueblos, quienes montaban grupos instrumentales de viento que de igual manera participaban en algunas liturgias, como amenizaban protocolos, bailes y festejos. Estas formaciones solían ser denominadas con el nombre del músico que las organizaba. De tal modo, encontramos documentación de creación de bandas populares ya desde la Música de viento de Irún (1784), la de Xàtiva (Valencia, 1800), Muro (Alicante, 1801), Manresa (Barcelona, 1815), Banda Primitiva de Llíria (Valencia, 1819), Banda de Éibar (1831), Banda de Bergara (1832), etc. entre muchas otras.

La evolución de los propios instrumentos de viento, la invención de otros nuevos (como los patentados por Adolph Sax en 1845) y el interés despertado por compositores de gran relevancia, hicieron evolucionar las orquestas de viento y percusión. Sus roles iban desde la música religiosa en templos y/o procesiones, hasta los bailables o los conciertos sinfónicos interpretando arreglos de obras sinfónicas, óperas o zarzuelas. La banda se convertía no solo en una especie de plataforma de difusión musical, sino que además era toda una herramienta pedagógica. En palabras de la musicóloga bilbaína Carmen Rodríguez Suso, en su libro “Banda Municipal de Bilbao, al servicio de la villa del Nervión” (Ayuntamiento de Bilbao, 2006): “La prensa de la época, y los documentos históricos, nos hablan de un entusiasmo generalizado por la difusión de estas agrupaciones musicales (…) Este entusiasmo provocó en las bandas una aspiración a alcanzar dimensiones masivas (…) En las bandas, en concreto, personas de orígenes humildes tendrían acceso por primera vez a la interpretación y escucha de música instrumental con aspiraciones que se pueden calificar como artísticas”.

Durante el transcurso del siglo, encontramos gran cantidad de compositores relevantes que dedicaron alguna de sus composiciones a la banda. Sirvan de ejemplo: Marcha Militar (1820) de Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826), Overture für Harmoniemusik (1824) de Felix Mendelssohn (1809-1847), Symphonie funèbre et triomphal (1840) de Héctor Berlioz (1803-1869), Trauersinfonie (1844) de Richard Wagner (1813-1883), Marcia per il Sultano Abdul Medjid (1852) de Gioachino Rossini (1792-1868), Orient et Occident (1869) de Camille Saint-Saëns (1835-1921), Sinfonia per banda (1872) de Amilcare Ponchielli (1834-1886),Fantasia Morisca (1873) de Ruperto Chapí (1851-1909), Concierto para trombón y banda (1877) de Nicolai Rimsky-Korsakov (1844-1908), Marcha Militar en F de Piotr I. Chaikovsky (1840-1893), o The Circus Band (1899) de Charles Ives (1874-1954) entre muchas otras. Además durante este siglo asistimos al nacimiento de grandes bandas y movimientos bandísticos a nivel internacional: The U.S. Marine Band (1798), Banda de Medellín (Colombia, 1815), Musique Royale des Guides de Bruselas (1832), Garde Républicaine de París (1848), Banda Civica di Milano (1859), Banda Filarmonica dos Artistas Funchalenses (1852) en Madeira (Portugal), la Unidad de Música de la Guardia Real en Madrid (1874), la Sousa Band (1892) o la Banda Nacional de Conciertos de La Habana (Cuba, 1899).

La ciudad de Bilbao cuenta entre sus monumentos culturales más preciados con la Banda Municipal, una institución llena de vida, de historia, pero, sobre todo, de un gran futuro. Es responsabilidad de todos poder mostrar su potencialidad y su adecuación como vehículo de cultura para el siglo XXI, en una ciudad como Bilbao que pasa por ser un referente cultural a nivel mundial. Más allá de la triste pandemia que nos ha tocado vivir, esperemos que este 125 Aniversario sirva de empuje para aprovechar el potencial artístico y humano de una institución fundamental en la cultura de la villa. Ha cambiado mucho el papel a desarrollar por las bandas en nuestra cotidianeidad. Sin embargo, tanto en el siglo XIX como en la actualidad una banda de música constituye todo un instrumento de difusión social y artística de primer orden con todo un bagaje artístico idiosincrático que se adapta social y estéticamente al tiempo que le rodea. Tan solo hay que abrirse a su personal universo sin estereotipos ni prejuicios, con la libertad que da el estudio y el conocimiento. Son tiempos de banda, tiempos de unir con la música la nueva realidad que nos rodea. Gracias a todos los que lo han hecho posible a través de estos ciento veinticinco años. Que sea por muchos años más.

José R. Pascual-Vilaplana
Director Titular de la Banda Municipal de Bilbao
Bilbao, 9 de junio de 2020

Artículo original

Se está trabajando para reprogramar el curso la próxima temporada de L’Auditori.

Los alumnos ya inscritos en el curso se les reembolsará el importe de la matrícula o se les podrá mantener la inscripción.

Dada la crisis sanitaria derivada de la pandemia del Covidien-19, El Auditorio se ha visto obligado a cancelar toda su actividad y poner fin a la temporada 2019-2020. Esta suspensión afecta a la celebración del Curso de Dirección impartido por el maestro José Rafael Pascual Vilaplana en las fechas previstas, del 13 al 17 de julio de 2020. Actualmente los equipos artísticos del Auditori están trabajando para poder retomar la iniciativa la próxima temporada.

Así el Curso, que continuará bajo la dirección del maestro y compositor Pascual-Vilaplana, director titular de la Banda Municipal de Barcelona, ​​se celebrará en la próxima temporada de la programación del Auditori.

El Curso desde su inicio ha presentado dos modalidades de seguimiento: un máximo de 10 alumnos activos que, además de las clases teóricas, practicarían con la Banda Municipal de Barcelona; y alumnos oyentes.

El plazo de inscripción al Curso debía terminarse el 1 de mayo de 2020 y la decisión de los diez alumnos escogidos como activos se haría pública el 15 de mayo. Con el aplazamiento del Curso se paraliza el proceso de inscripción, y por tanto, no se llevará a cabo la selección de los alumnos activos.

Los alumnos ya inscritos podrán solicitar el reembolso del importe del concepto de matrícula.

En caso de que prefieran mantener su inscripción, podrán pedir que se mantenga su matrícula. Cuando se disponga de la nueva fecha de Primer Curso de Dirección de Bandas, si no se ajustara a sus agendas, se les devolverá el importe.

Los alumnos a los que ahora se les haya devuelto los derechos de inscripción podrán apuntarse de nuevo, abonando los derechos de inscripción y facilitando la documentación nuevamente.

El Curso mantendrá su modalidad de seguimiento, por lo que al hacerse pública la nueva fecha del Curso, se informará, tanto para los antiguos inscritos como para los nuevos, la fecha en la que se harán públicos los diez alumnos aceptados como activos.

Lamentamos el cambio generado por esta situación. Con todo, desde el Auditori de Barcelona, ​​la Banda Municipal y la Federación Catalana de Sociedades Musicales agradecemos la buena acogida del curso y el interés que ha despertado entre la comunidad de músicos.

El correo cursdirecciobandes2020@gmail.com continuará en funcionamiento para resolver cualquier duda.

José R. Pascual-Vilaplana
Cocentaina, 22 de abril de 2020
www.pascualvilaplana.com

La calle está vacía. El ruido del silencio resulta del todo agobiante. La distancia física (que no social) entre la gente, nos ha proporcionado un ambiente de frialdad para el alma, una especie de soledad emocional de consecuencias imprevisibles y de las cuales aún no somos conscientes. La cotidianeidad ha dejado de ser conocida; lo que creíamos normalizado o habitual se ha convertido en un recuerdo, y en muchos casos, en un anhelo. Más que estar inmersos en un estado de alarma, parece que estamos dentro de un estado de fragilidad en el cual desconocemos todo aquello que pensábamos tener controlado, un tiempo de absoluta incertidumbre en el mañana y en el cual hemos vuelto a evidenciar la debilidad de nuestra existencia.

Siempre está bien volver al ser humano, aunque sea en un momento tan duro y difícil para tanta gente. Al hecho de infectarse y de, en el peor de los casos, morir, se ha añadido la escalofriante soledad que ha envuelto los últimos días de aquellos que nos han dejado. Tal vez en este momento irremediable que a todos nos tocará vivir, se vuelve imprescindible la necesidad de estar con alguien, de sentirte querido y de saber, que, aunque hagas el último viaje solo, tienes siempre una mano cercana que te acaricia hasta el último aliento. Solos se han ido y solos se han quedado aquellos que querían despedirse, con un dolor agrio, con una pena punzante.

El rostro de nuestros mayores ha cambiado. La mayoría de ellos nacieron en mitad de una situación de penuria económica y vital, en donde la supervivencia no era una heroicidad, sino más bien una necesidad. Y ahora que concluían su experiencia vital, vuelven a vivir una situación que les descoloca y les trastorna. Los que nos ayudaban a cuidar a los nietos, ahora no pueden verlos. Y si tienen opción de mirarlos a través de una pantalla, intentan esconder las lágrimas para no afectar a los pequeños de la casa. La responsabilidad que la vida les ha enseñado ahora les hace tragarse la emoción en beneficio de los demás. Eso es lo que llaman generosidad. Cuando miras los ojos a nuestros mayores en medio de esta pandemia, puedes observar el rostro del miedo. Pero si ellos se dan cuenta de tu percepción, tienen la gentileza de actuar y transformar la situación para protegerte. Saben cual es su papel y no dejan de representarlo por muy difícil que sea la escena. La naturaleza de los progenitores es así de limpia.

Estas semanas pasadas solía encontrarme, en las salidas esporádicas, a un conocido que trabaja con ambulancias. Hace días que no le veo. Una amistad común me ha dicho que está confinado en casa, pues ha dado positivo. Cómo cambia el significado de la palabra “positivo” cuando se trata de una enfermedad. En este caso, el virus llega a un chico joven, con una hija pequeña, y que estaba trabajando por la salud de los demás. Los héroes de esta situación son gentes como él, que un día decidieron trabajar por la sanidad y ahora se han convertido en nuestros resortes para la esperanza con una entrega total y devota, con una responsabilidad de la cual podemos aprender todos los demás. La misma responsabilidad que tienen todos aquellos que abren sus tiendas para abastecer de alimentos a las casas confinadas o la que demuestran las fuerzas de seguridad que intentan controlar esta desconocida y terrible situación. En cambio, esta responsabilidad ha desaparecido de todos aquellos que aprovechan la situación para ganar votos o fama inocua e inoperante con el “yo ya lo decía”. Si tuviesen razón, al menos deberían mostrar decencia y no enarbolar el trofeo de la victoria hasta que haya desaparecido el recuento diario de víctimas.

Las actividades del confinamiento van desde las rutinas caseras más cotidianas, hasta las experiencias culinarias más diversas, las organizaciones de antiguos desórdenes, los ejercicios gimnásticos más inverosímiles o los cortes de pelo hechos con más voluntad que con maña. A las ocho salimos a aplaudir con los vecinos para agradecer el trabajo de todos aquellos que están sacrificando su vida para hacer que la de los demás continúe con una mínima dignidad. Se escucha música de compañeros que amenizan el momento, a veces somos nosotros quienes compartimos música desde casa. Después hacemos una tertulia entre los balcones y comentamos películas, libros, conciertos y todo aquello que estamos disfrutando en el confinamiento. La cultura se convierte en bálsamo de la tristeza y en trampa de soledades. Hoy me he levantado como siempre muy temprano, y al ver el calendario me he acordado que, hace cuarenta años, fui a tocar por primera vez a las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoi con la Banda de Muro, mi pueblo. Aquel veintidós de abril, a las seis de la mañana, estábamos en la Plaza de la Bandeja mi padre y yo vestidos de músicos para ver arrancar la primera diana. La corbata nueva, el uniforme grueso de estilo militar, el bombardino colgando y unos zapatos nuevos y relucientes eran el bagaje de un niño de nueve años que cuando acabó la diana estaba reventado de cansancio, pero feliz de haber vivido una experiencia única. Ni el frío viento que nos acariciaba al cruzar los puentes de la ciudad de Alcoi, ni el rigor de llevar el paso en la banda, ni la repetición insistente de aquellos melodiosos pasodobles habían eclipsado la magia del momento. Veía el rostro de los festeros y de aquellos que aplaudían desde las aceras, y con ello empecé a entender eso que llaman la catarsis.

Los músicos, como el resto de artistas, somos el recurso idóneo para combatir la monotonía y para enriquecer la vida con momentos irrepetibles. Todo el mundo habla de la utilidad del arte en tiempo de confinamiento. Esperemos que, al acabar este periodo especial, no se nos olvide. Cuando dentro de unos meses las bandas de música que han dejado de tocar en las fiestas (Fallas, Moros y Cristianos, Semana Santa, romerías varias…) y en sus temporadas de conciertos, así como los coros, grupos de música tradicional, etc. vivan momentos de dificultad económica, esperemos ver balcones llenos de gente que los apoyen, planes estructurales de ayudas específicas para el sector por parte de nuestras instituciones o de las entidades bancarias que entre todos ayudamos a reflotar en su momento. Seguro que los canales mediáticos que utilizan miles de actuaciones musicales grabadas gratuitamente a infinidad de variados grupos musicales, tendrán la generosidad de compartir con éstos los ingresos de publicidad que generan las emisiones repetidas de tales eventos. Quiero confiar en el sentido común de aquellos que hacen la cultura grande empezando por respetar la cultura pequeña, la que es más cercana a la gente, la que se produce con entrega y dedicación de miles de personas en nuestros pueblos y la que hace sentirnos orgullosos del lugar donde un día abrimos los ojos. Decía García Márquez: “…me niego a admitir el fin del hombre…”. Debemos confiar en la humanidad, conviene pensar que nada pasa sin dejar huella y que hay que aprender de lo que vivimos y vivir con lo que aprendemos.

Y ahora a seguir estudiando. No podemos dejar de hacerlo, pues en cuanto podamos compartir de nuevo nuestro trabajo, los artistas deberemos estar listos para continuar con la función: “The Show must go on”. Somos afortunados de disfrutar de lo que hacemos y de sentirnos felices cuando lo mostramos a los demás. Ahora estamos confinados y privados de libertad para movernos, pero nunca nada ni nadie podrá interrumpir la libertad de imaginar y de crear, pues vivimos y creemos en la utopía sostenible de nuestra tarea artística, la que nos compromete y nos alimenta las ganas de vivir. No confinemos a la razón y dejemos que nos muestre la vía más adecuada para seguir caminando en mitad de esta triste realidad que nos envuelve. La solidaridad auténtica nace de la sencillez y del sentido común: no se trata de repartir sólo lo que nos sobra, sino de compartir lo que tenemos.

Muchos ánimos a todos y a seguir bien.

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El curso se celebrará del 13 al 17 de julio y contará con la dirección de José Rafael Pascual-Vilaplana, titular de la Banda Municipal de Barcelona. 

La Banda Municipal se pondrá a disposición de los alumnos para trabajar durante el curso, quienes la dirigirán en el concierto de clausura.

L’Auditori y la Banda Municipal de Barcelona organizan, con la colaboración de la Federació Catalana de Societats Musicals (FCSM), el Primer Curso de Dirección para Banda de L’Auditori. Dirigido por José Rafael Pascual-Vilaplana, director titular de la Banda Municipal de Barcelona, el curso se desarrollará del 13 al 17 de julio. 

Con esta iniciativa lectiva L’Auditori y la Banda desean contribuir al enriquecimiento de los talentos en el ámbito de la dirección bandística mediante una formación teórica y práctica. Los alumnos trabajarán el repertorio con la Banda Municipal de Barcelona y profundizarán aspectos como la gestualidad, el análisis y técnica de estudio de partituras, la planificación de ensayos, el reto del director para conseguir la afinación, así como aspectos de suma importancia dentro de la realidad de este tipo de formaciones musicales como son la programación en una banda amateur, la motivación o evolución de las mismas. 

La experiencia en cursos similares atesorada por José Rafael Pascual-Vilaplana ha llevado al director titular de la Banda a imaginar un curso que permitirá que los directores de banda ahonden en los aspectos técnicos de su figura. Los alumnos obtendrán una visión de contexto de las bandas de música, tanto desde el punto de vista del repertorio original para esta formación como teniendo en cuenta su singularidad como grupo orquestal. 

El último día del curso, el viernes 17 de julio, se dedicará a la preparación del concierto de clausura, en el que los alumnos de la modalidad activos dirigirán la Banda Municipal de Barcelona con las composiciones trabajadas durante la semana. El concierto se realizará en la Sala 2 Oriol Martorell de L’Auditori de Barcelona y será de acceso gratuito. 

Dos modalidades de inscripción 

Con el objetivo de que el Primer Curso de Dirección de Banda en L’Auditori sea lo más abierto posible, se aceptará un máximo de 10 alumnos activos y también se permitirá que asistan alumnos oyentes, que podrán formar parte de las clases teóricas y prácticas como espectadores. Las clases tendrán lugar durante las mañanas y las tardes. 

Los interesados en conocer más sobre el Primer Curso de Dirección de Banda en L’Auditori, del 13 al 17 de julio de 2020, pueden escribir a cursdirecciobandes2020@gmail.com

José Rafael Pascual-Vilaplana, un director consolidado 

José R. Pascual-Vilaplana, director titular de la Banda Municipal de Barcelona y director del Curso de Dirección, cuenta con una trayectoria que avala su excelencia en la dirección, y en la composición. Nacido en Muro (Alicante), ha estudiado Dirección de Banda en Holanda con maestros de la talla de Jan Cober y Eugene Corporon; Dirección de Orquesta en Viena, con figuras como Karl Österreicher, Yuji Yuhasa y Hans Graf. 

Ha dirigido la Banda Municipal de Buenos Aires, la Banda Nacional Juvenil de Holanda, la banda Nacional de Cuba, las bandas municipales de Alicante, Castellón, Madrid, Pontevedra, Santa Cruz de Tenerife, entre otros. 

Desde enero de 2015 es director artístico de la Banda Municipal de Bilbao y desde 2018 es director titular de la Banda Municipal de Barcelona. Además, es director de la Orquesta de Vientos “Filharmonia”; y principal director invitado de la banda Sinfónica Portuguesa de Oporto. 

Es profesor de dirección de banda en E.C.M Vall d’Albaida, y del ISEB en Trento (Italia). Ha recibido varios premios de composición, entre los que destaca el Primer Premio Baton of Honour del Primer Concurso Europeo de Jóvenes Directores de la EBBA en Birmingham (Inglaterra) o el Premio Euterpe de Composición de Música para la Fiesta y el Premio Euterpe de Dirección de Banda, otorgados por la Federació de Societats Musicals de la Comunitat Valenciana. 

La Banda Municipal de Barcelona, una institución con más de 130 años de historia 

La Banda Municipal de Barcelona es una de las agrupaciones musicales mas antiguas de Barcelona. Creada el 1886 por el Ayuntamiento de Barcelona, desde 2007 es residente en L’Auditori, donde ofrece una temporada estable de conciertos. Desarrolla proyectos con la colaboración de artistas y formaciones de ámbito nacional e internacional. A partir de setiembre de 2018, empieza una nova etapa con José R. Pascual-Vilaplana como director titular. 

En 2016 la Banda cumplió 130 años, durante este tiempo se ha mantenido fiel a los objetivos que motivaron su creación, acercando la música de los grandes compositores a la ciudadanía, ofreciendo actuaciones de gran calidad. Cabe destacar que ha sabido adaptarse a nuevos retos apostando por la difusión del repertorio actual para banda, encargando estrenos a compositores catalanes o colaborando con artistas heterogéneos. 

Actualmente la Banda Municipal de Barcelona es una agrupación comprometida con la sociedad de su entorno, partícipe de su tiempo, y protagonista activa de la escena instrumental barcelonesa. 

Guía del Curso

NdP Catalá

Guia del curs

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Course Guide

La Unió Musical Alqueriense convoca el VI Curso de Dirección de Banda que tendrá lugar del 28 al 31 de agosto de 2019 con la profesora invitada, Isabelle Ruf-Weber, y José R. Pascual-Vilaplana.

Con este curso se pretende profundizar en el conocimiento de los inicios de la música original para Banda, sus autores, su realidad actual, la manera de trabajar su singularidad como grupo orquestal y los recursos técnico-didácticos para conseguirlo.

El curso está orientado a todos aquellos músicos interesados en el mundo de la dirección musical y especialmente en el ámbito de la orquesta de vientos, para desarrollar los conocimientos necesarios para esta tarea desde el punto de vista técnico, analítico, interpretativo, musicológico y pedagógico.

Objetivos del curso

– Conocer la figura del director de orquesta y su función en la interpretación musical.
– Profundizar en la formación de los directores de banda tanto a nivel técnico como pedagógico para un mejor desarrollo en su tarea ante las formaciones amateurs.
– Estudiar las diferentes escuelas de dirección de banda existentes en distintos países y que van ligadas a las peculiaridades de las bandas de cada lugar.
– Estudiar la historia del repertorio original para banda y de su utilización socio-cultural en nuestros pueblos.
– Conocer el uso de la banda en la cultura musical contemporánea: desde la pedagogía en el mundo artístico.
– Compartir experiencias entre los alumnos directores de diferentes bandas.
– Estudiar diferentes técnicas de orquestación aplicadas al mundo de las bandas de música desde un punto de vista didáctico y práctico.

Programa del curso

Clases Teóricas

– La figura del director de orquesta.
– Estudio de la técnica gestual de base. Práctica de ejercicios quironómicos.
– Análisis de Partituras. El análisis como origen de la interpretación.
– Técnica de estudio de una partitura.
– Planificación de un ensayo.
– Afinación y organología.
– La programación en una banda de música amateur. Motivación y Evolución de una formación instrumental.

Repertorio de las clases prácticas

– Give os this day, David Maslanka
– Valhalla, Francisco Zacarés
– Symphonic Suite, Clifton Williams
– Nimrod from Enigma Variations, Edward Elgar (Arr.Slocum)
– Sit de plata, José R. Pascual-Vilaplana

Precios

– Alumnos activos 250€
– Alumnos oyentes 100€

Inscripción

Inscripción alumnos activos hasta el 22 de marzo y alumnos oyentes hasta el 28 de junio.

Se aceptarán un máximo de 8 alumnos activos admitiendo cualquier número de alumnos oyentes.

La organización del curso otorgará diplomas de asistencia a todos aquellos alumnos presentes en el 80% del horario de clase.

Los alumnos activos serán seleccionados por currículum por los profesores.

Enlace para inscripción: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfkXzK1Er8mLzofkAzFRDoGvSFTpKxtkN9hjiJ0DI52GrxE0A/viewform?fbclid=IwAR3U-YgF6NC-Uz8U87yAFVV8GYo5HPU_3ELy601fIyrI2yZIz05HhqSwpog

Bases completas

Para consultar las bases completas del curso se puede acceder a los siguiente enlaces:

Castellano: https://docs.google.com/document/d/1C_x1fr0aWt4MovOMoQBfmxb9lLzlsl2D1zgGG7fnUNc/edit

Valenciano: https://docs.google.com/document/d/1TOf3oIvRbHy3z0dQxpzNXczrEasZ2JfNcOdhCo85rKM/edit

Francés: https://docs.google.com/document/d/1eeGATNSZt420wxiclNvkVZjj7XYhVMlN7t5NTZCExGg/editSOCIEDADES MUSICALESEVENTOSAYUDAS Y SUBVENCIONESÁREA ECONÓMICO-JURÍDICA